Un error al incluir todas las deudas en el proceso de segunda oportunidad puede provocar que un autónomo salga del procedimiento y siga debiendo dinero, pese a haber obtenido la exoneración del pasivo insatisfecho. Este riesgo ha cobrado relevancia tras resoluciones de juzgados de lo mercantil de Sevilla y Cádiz, que han provocado cierta tensión entre la doctrina del Tribunal Supremo y algunas interpretaciones más estrictas aplicadas por otros órganos judiciales.

El problema surge porque no existe un criterio único en los tribunales sobre si la exoneración afecta a todas las deudas anteriores o únicamente a aquellas que el deudor haya incluido correctamente en la lista presentada durante el procedimiento. Mientras algunos juzgados sostienen que solo deben cancelarse las deudas incluidas en el listado, otros jueces entienden que esa interpretación entra en tensión con la doctrina del Supremo, que insiste en que la segunda oportunidad debe permitir una liberación real del deudor.

Esta falta de unanimidad afecta directamente a autónomos y pymes que acuden a este mecanismo sin tener un control total de su pasivo, algo frecuente cuando hay recargos, intereses, créditos cedidos o discrepancias con acreedores. En estos casos, una omisión puede traducirse en que parte de la deuda no quede cancelada y siga siendo exigible.

  1. El alcance del perdón de deudas en la Segunda Oportunidad divide a los tribunales
  2. Estas deudas suelen quedarse fuera sin que el autónomo lo sepa
  3. El error más habitual es no identificar correctamente todo el pasivo
  4. Preparar bien la lista de deudas es clave para evitar problemas posteriores

El alcance del perdón de deudas en la Segunda Oportunidad divide a los tribunales

El riesgo no es teórico, sino que forma parte de la práctica habitual cuando el procedimiento no se prepara con el suficiente detalle. Enrique de la Cerda, abogado y director de Solutix Legaltech, advirtió a este diario de que “es un riesgo muy real y una de las situaciones más peligrosas para el deudor, ya que la exoneración solo afecta a las deudas que forman parte del proceso”.

Esto implica que dejar fuera un acreedor tiene consecuencias directas tras el concurso. “Si una deuda se omite en el listado que el autónomo debe presentar al juzgado, el acreedor no se ve afectado por la exoneración y conserva intacto su derecho a reclamarla”, explicó el experto.

Aunque no es lo habitual en procedimientos bien preparados, el problema aparece cuando la fase previa no es exhaustiva. “Cuando el asesoramiento es minucioso desde el inicio es poco frecuente, pero si la preparación no es completa, el riesgo aumenta considerablemente”, señaló De la Cerda, quien insiste en que no se trata de casos aislados.

Estas deudas suelen quedarse fuera sin que el autónomo lo sepa

El origen del problema suele estar en la propia naturaleza de algunas deudas, que no siempre son evidentes para el autónomo y que no forman parte de su operativa habitual. “Las deudas que se quedan fuera son aquellas que no forman parte de la operativa habitual y reciente del negocio o que no están formalmente documentadas”, asegura Enrique de la Cerda.

En la práctica, los casos más habituales son:

Deudas con particulares

Esto es, préstamos de amigos o familiares que no se formalizaron por escrito y que, por confianza, el autónomo no identifica como una deuda “oficial”.

Responsabilidades como avalista o fiador

Compromisos firmados hace años que pueden permanecer latentes y activarse si el deudor principal incumple. “Es muy fácil olvidar estos avales si se firmaron hace tiempo”, advierte el experto.

Enrique de la Cerda es abogado y director de Solutix Legaltech copia
Enrique de la Cerda es abogado y director de Solutix Legaltech.

Deudas con antiguos proveedores

Acreedores con los que se dejó de trabajar hace años y que no han reclamado recientemente, lo que lleva a pensar que la deuda ya no existe.

Deudas con Administraciones Públicas de escasa cuantía

Esto es, multas, recargos o liquidaciones complementarias que no se han notificado correctamente o de las que el autónomo no tiene constancia.

El error más habitual es no identificar correctamente todo el pasivo

La elaboración de la lista de acreedores es uno de los momentos más delicados del procedimiento, “ya que obliga a reconstruir toda la situación financiera del autónomo”, argumentó el experto en Segunda Oportunidad. “La clave es la diligencia y la transparencia”.

Segunda Oportunidad: no habrá exoneración automática para los autónomos que olviden incluir ciertas deudas habituales.
Segunda Oportunidad: no habrá exoneración automática para los autónomos que olviden incluir ciertas deudas habituales.

Este trabajo implica revisar toda la documentación disponible, desde facturas y contratos hasta extractos bancarios o declaraciones fiscales, con el objetivo de detectar cualquier obligación pendiente.

Además, es fundamental acudir a fuentes externas de información. “Es imprescindible consultar ficheros de solvencia y registros públicos”, señala De la Cerda, en referencia a informes que permiten identificar préstamos, créditos o deudas con organismos públicos que pueden haber pasado desapercibidos.

El experto insiste también en la necesidad de revisar avales y garantías personales, “ya que suelen ser uno de los principales puntos ciegos en este tipo de procedimientos”.

Preparar bien la lista de deudas es clave para evitar problemas posteriores

La correcta preparación del procedimiento no solo depende de recopilar información, sino también de contar con asesoramiento especializado. “El abogado debe guiar al autónomo para que la lista de acreedores sea completa y veraz”, explicó De la Cerda.

Este aspecto es especialmente relevante porque el deber de colaboración con el juzgado es un requisito imprescindible para que el deudor sea considerado de buena fe dentro del proceso.

El debate judicial añade además un elemento de incertidumbre sobre el resultado final. “Está surgiendo una corriente más aperturista que pone el foco en la finalidad de la norma”, concluyó el director de Solutix Legaltech, en referencia a interpretaciones que defienden que la exoneración debe extenderse a todas las deudas insatisfechas, salvo excepciones.

Sin embargo, Enrique de la Cerda reconoce que la postura mayoritaria sigue siendo estricta, lo que obliga a extremar el control sobre la lista de deudas para evitar que parte del pasivo siga vigente tras el procedimiento de Segunda Oportunidad.