La reciente publicación en el Boletín Oficial del Estado de la regularización extraordinaria de inmigrantes en España marca uno de los cambios normativos más relevantes de los últimos años de cara al mercado laboral. Se trata de un nuevo procedimiento que permite que cientos de miles de personas extranjeras en situación irregular puedan acceder a una autorización de residencia y trabajo en el país. Siempre que cumplan, como especifica la ley, los requisitos establecidos.
Pero más allá de su dimensión jurídica y social, esta medida tiene un impacto directo en el ámbito económico. Puesto que la regularización no solo abre la puerta a la incorporación de todos estos trabajadores al empleo por cuenta ajena, sino que también permite su entrada al sistema de autoempleo.
Lo que consolida una vía de acceso para autónomos y emprendedores que quieren poner en marcha su propio negocio en nuestro país. Por lo que, dado que el trabajo autónomo se ha convertido en uno de los principales motores de creación de actividad económica, esta conexión con la llegada de muchos ciudadanos extranjeros adquiere una relevancia especial dentro del tejido productivo español.
- Pasos que debe seguir una persona extranjera regularizada para darse de alta como autónoma
- El previsible crecimiento de los autónomos extranjeros en España y su impacto en el RETA
Pasos que debe seguir una persona extranjera regularizada para darse de alta como autónoma
La regularización extraordinaria de inmigrantes se articula a través del Real Decreto 316/2026, publicado en el BOE, que establece un procedimiento con fechas y condiciones muy concretas para poder acceder a una autorización inicial de residencia y posterior trabajo.
Según relataron en Hernández Castillo Abogados a este diario, el calendario del procedimiento queda claramente delimitado: el 15 de abril se publicó el Real Decreto en el BOE, y fue al día siguiente, el 16 de abril, cuando se abrió de manera oficial el plazo para la presentación de solicitudes. Este periodo permanecerá activo hasta el 30 de junio de este mismo año, salvo que se apruebe una ampliación. Una situación no desdeñable, dado el colapso actual.
Para poder acogerse a esta regularización, los solicitantes deben acreditar, entre otros requisitos, la entrada en España antes del 1 de enero de 2026, además de una permanencia continuada mínima de cinco meses en territorio español y la ausencia de antecedentes penales en España y en los países en los que hayan residido en los últimos años.
Por otro lado, no deben encontrarse en determinadas situaciones administrativas incompatibles con el procedimiento, tal y como establece la propia normativa.
Una vez presentada la solicitud dentro del plazo establecido y admitido el expediente a trámite, aclararon en este bufete, se puede obtener una autorización inicial de residencia y trabajo. Permiso que habilita de forma legal para desempeñar actividad laboral en España, tanto por cuenta ajena como por cuenta propia. Circunstancia que supone el paso previo imprescindible para cualquier persona extranjera que quiera emprender un negocio en nuestro país.
Además, según comentaron en Hernández Castillo Abogados, la regularización va a tener un impacto evidente en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Dado que uno de los requisitos que se cita en el BOE para la regularización es que las personas muestren un compromiso de trabajar; en concreto, para darse de alta como autónomos una vez se ha concedido el permiso de residencia por razones de arraigo.
En la práctica, estas personas para renovar la residencia necesitan tener un tiempo mínimo trabajado –bien sea por cuenta propia o por cuenta ajena– para poder solicitar la siguiente residencia a la que tendrán derecho. Esto es la modificación a residencia y trabajo por cuenta ajena o propia, y lógicamente va a afectar de forma significativa al número de personas que se darán de alta como autónomas a lo largo del próximo año.
A partir de aquí, de hecho, el acceso al trabajo autónomo sigue el mismo circuito administrativo que cualquier otro trabajador en España. El proceso comienza, como recordatorio, con el alta en Hacienda mediante el Modelo 036 y el Modelo 037, en los que se comunica el inicio de actividad y se determina el epígrafe fiscal correspondiente. Posteriormente, es obligatorio darse de alta en el RETA dentro de los plazos establecidos por la normativa de la Seguridad Social.
En función del tipo de actividad que quiera iniciar la persona extranjera, pueden ser necesarias licencias adicionales municipales o sectoriales. Sobe todo, en negocios con atención al público o alguna otra actividad regulada. A ello se suma, igual que sucedería con cualquier otro ciudadano, la necesidad de acreditar la viabilidad económica del proyecto, disponer de medios suficientes para su puesta en marcha y cumplir con las obligaciones fiscales desde el inicio de la actividad.
Ahora bien, en determinados casos, sobre todo en proyectos tecnológicos o innovadores, puede aplicarse la Ley 28/2022 de fomento del ecosistema de empresas emergentes, conocida como Ley de Startups. Esta norma introduce ventajas fiscales como la reducción del Impuesto de Sociedades al 15% durante los primeros años; además de incentivos a la inversión y mejoras en la fiscalidad del emprendimiento.

El previsible crecimiento de los autónomos extranjeros en España y su impacto en el RETA
El papel de los trabajadores extranjeros en el sistema de autónomos en España ha experimentado un crecimiento especialmente relevante en los últimos años. Hasta el punto de convertirse en uno de los principales motores del aumento del trabajo por cuenta propia de nuestro país.
Algo que, previsiblemente y según confirmaban en Hernández Castillo Abogados, va a seguir sucediendo, ahora que además está teniendo lugar esta regularización extraordinaria de inmigrantes. La cual afectará, en términos generales, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, a más de 500.000 personas.
Según el informe del pasado 2025, realizado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que analiza la evolución del periodo comprendido entre el año 2021 y el 2025, el número total de autónomos en España ha aumentado en torno a 108.000 personas durante estos cuatro años. De ese incremento, más de 104.000 corresponden a trabajadores extranjeros, lo que supone aproximadamente el 96,5% del crecimiento total del RETA.
De hecho, hay nueve comunidades autónomas que han visto descender el número de cotizantes al RETA en los últimos cuatro años. Pero en todas ellas el descenso ha sido de empresarios de nacionalidad española. En tanto que los que provienen de fuera de nuestras fronteras no han hecho sin aumentar.
De hecho, en este último periodo entre 2025 y el 2026, el total de extranjeros que se han dado de alta como autónomos todavía ha aumentado un 6,7% más. Por lo que suponen un total de 508.660, lo que significa un 14,75% del total de los 3.448.635 de nuestro país. Y todo ello antes de la publicación del Boletín Oficial del Estado, donde finalmente se oficializa la regularización extraordinaria.





