La Seguridad Social sigue adelante con la subida de cuotas a los autónomos societarios y familiares colaboradores prevista para 2026. Y ello, pese a que el Gobierno había asegurado meses atrás que no incrementaría las cotizaciones de los trabajadores por cuenta propia, como había solicitado la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). La medida afectará potencialmente a más de 1,2 millones de autónomos y tendrá un impacto económico directo sobre alrededor de medio millón que cotizan actualmente por las bases más bajas.

El mantenimiento de este incremento de cuotas llega además en medio de una fuerte contestación por parte de las organizaciones representativas del colectivo. ATA lleva meses reclamando la paralización de la medida, y alertando especialmente de las consecuencias que podría tener para miles de autónomos colaboradores. Muchos de los cuales pertenecen a colectivos vulnerables, como las mujeres que trabajan en negocios familiares del entorno rural.

Mientras tanto, el último informe de evaluación de la regla de gasto de pensiones publicado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) confirma que la Administración espera obtener una importante recaudación adicional gracias a esta subida. El organismo calcula que la equiparación de las bases mínimas de estos autónomos con las del Régimen General aportará de forma permanente alrededor de una décima de PIB a los ingresos del sistema.

  1. La Seguridad Social ingresará un 0,1% del PIB con la subida de cuotas a autónomos colaboradores y societarios
  2. El aumento de cotizaciones a medio millón de autónomos supondrá 1.550 millones más para la Administración
  3. Cuánto supondrá la subida de la cuota mínima y cómo afectará a los autónomos
  4. ATA pide paralizar la subida de cuotas a autónomos, como había prometido la Seguridad Social
  5. Junts presentó una enmienda en el Congreso para paralizar la subida

La Seguridad Social ingresará un 0,1% del PIB con la subida de cuotas a autónomos colaboradores y societarios

La reforma del sistema de cotización por ingresos reales aprobada en 2022 estableció un régimen transitorio para los autónomos societarios y colaboradores. Durante los ejercicios 2023, 2024 y 2025 se mantuvo para estos colectivos una base mínima específica de 1.000 euros mensuales.

Sin embargo, una vez concluido ese periodo transitorio, la normativa prevé que estos trabajadores pasen a cotizar sobre una base mínima equivalente a la del grupo 7 del Régimen General, situada actualmente en 1.424,40 euros mensuales.

La medida ha generado una fuerte controversia porque supone un incremento cercano al 42% de la base mínima de cotización utilizada hasta ahora por estos colectivos y porque se produce después de que la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, anunciara públicamente la congelación de las tablas de cotización para los autónomos.

Pese a ello, la Tesorería General de la Seguridad Social ya ha confirmado que la nueva base mínima está en vigor para societarios y colaboradores, recordando incluso recientemente que quienes mantengan una base inferior deberán abonar posteriormente las diferencias correspondientes cuando se practiquen las futuras regularizaciones.

El aumento de cotizaciones a medio millón de autónomos supondrá 1.550 millones más para la Administración

La principal novedad del informe publicado por la Airef es que cuantifica por primera vez el impacto específico de esta medida sobre las cuentas públicas.

Según el organismo independiente, la elevación de la base mínima de los autónomos societarios y familiares colaboradores hasta el nivel del Régimen General tendrá un efecto permanente equivalente a casi una décima de PIB en ingresos adicionales para la Seguridad Social.

Tomando como referencia el PIB actual de la economía española, este porcentaje equivale aproximadamente a 1.550 millones de euros anuales de recaudación adicional.

La Airef explica que esta estimación se ha realizado utilizando los datos remitidos por la propia Seguridad Social sobre el número de autónomos afectados y sus bases medias de cotización por tramos de rendimientos.

Además, el organismo considera que este aumento constituye uno de los tres elementos que explican la revisión al alza del impacto total de la reforma del RETA, cuyo efecto recaudatorio medio pasa de dos a tres décimas de PIB entre 2022 y 2050.

Impacto previsto por la Airef de las medidas en materia de cotización y otros conceptos desde 2020. Fuente: Evaluación de la regla de gasto de pensiones.
Impacto previsto por la Airef de las medidas en materia de cotización y otros conceptos desde 2020 (Fuente: Evaluación de la regla de gasto de pensiones).

De hecho, la AIReF destaca expresamente que la información obtenida tras las regularizaciones de cuotas correspondientes a 2023 y 2024 ha permitido sustituir hipótesis por datos reales, concluyendo que la reforma aportará más ingresos de los inicialmente previstos.

Cuánto supondrá la subida de la cuota mínima y cómo afectará a los autónomos

Aunque el impacto no será idéntico para todos los afectados, ATA estima que entre 500.000 y 600.000 autónomos societarios y colaboradores serán quienes soporten directamente el incremento de cuota.

Se trata principalmente de trabajadores por cuenta propia que actualmente cotizan por la base mínima de 1.000 euros o por bases próximas a ese nivel.

Para ellos, el salto hasta los 1.424 euros supondría un incremento de aproximadamente 135 euros al mes en la cuota a la Seguridad Social, lo que equivale a más de 1.600 euros adicionales al año.

La organización presidida por Lorenzo Amor ha advertido de que el problema resulta especialmente grave para los autónomos colaboradores, ya que muchos de ellos no generan ingresos propios elevados y participan en negocios familiares como ayuda al titular de la actividad.

Según ATA, buena parte de este colectivo está formado por mujeres vinculadas a pequeños negocios familiares y explotaciones situadas en zonas rurales, que podrían tener dificultades para asumir una cuota cercana a los 500 euros mensuales.

Además, la federación considera que esta situación contradice la propia filosofía del sistema de cotización por ingresos reales, ya que obliga a algunos colaboradores a cotizar por bases superiores a los rendimientos que realmente obtienen.

ATA pide paralizar la subida de cuotas a autónomos, como había prometido la Seguridad Social

La oposición a esta medida se ha convertido en una de las principales reivindicaciones de ATA durante los últimos meses. El presidente de la federación, Lorenzo Amor, ha denunciado reiteradamente que la Seguridad Social está incumpliendo el compromiso adquirido de no incrementar las cuotas de los autónomos y ha reclamado la paralización inmediata de la subida.

Durante la presentación del último barómetro de ATA, Amor recordó que el incremento podría evitarse todavía mediante modificaciones legislativas y aseguró que existen mecanismos parlamentarios suficientes para corregir la situación.

Según explicó, la organización ha trasladado su preocupación tanto al Gobierno como a diferentes grupos políticos y continúa trabajando para encontrar una solución antes de que la medida produzca efectos definitivos sobre los autónomos afectados.

ATA también cuestiona el procedimiento seguido por la Administración porque la revisión del sistema de cotización por ingresos reales prevista en la reforma de 2022 no llegó a completarse con acuerdo entre los agentes sociales antes de aplicar esta subida.

Para la federación, si se decidió congelar las cotizaciones para el resto de autónomos, debería haberse actuado de la misma manera con societarios y colaboradores hasta culminar esa evaluación pendiente.

Junts presentó una enmienda en el Congreso para paralizar la subida

La presión de ATA ya ha tenido reflejo en la actividad parlamentaria. Hace unas semanas, Junts registró en el Congreso una iniciativa legislativa que incorpora varias de las reivindicaciones planteadas por la federación de autónomos, entre ellas la paralización de la subida de bases mínimas para societarios y colaboradores.

La propuesta se encuentra actualmente pendiente de la decisión del Gobierno sobre su tramitación. El Ejecutivo dispone de un plazo para manifestar si plantea o no un veto a la iniciativa por motivos presupuestarios.

Si finalmente no existe veto o éste no prospera, la proposición podrá ser debatida en el Pleno del Congreso para decidir si continúa su tramitación parlamentaria.

ATA confía en que esta vía permita revertir una medida que considera injustificada y que, según sostiene la organización, contradice tanto el compromiso político expresado por la Seguridad Social como los principios que inspiraron la reforma del sistema de cotización por ingresos reales.

Mientras tanto, la Airef ha puesto cifras a lo que está en juego para las arcas públicas: alrededor de 1.550 millones de euros adicionales al año. Una cantidad que explica por qué, pese a las protestas del colectivo y a las iniciativas parlamentarias presentadas, la Administración mantiene por ahora intactos sus planes para elevar las cotizaciones de los autónomos societarios y colaboradores.