Pese al creciente problema de las vacantes sin cubrir, muchos pequeños negocios están encontrando trabas burocráticas que les impiden contratar a trabajadores extranjeros.
Esa es la paradoja que refleja la Encuesta sobre la inclusión de la población migrante en el mercado de trabajo español, elaborada por Foro Regulación Inteligente (FRI), el primer estudio en en nuestro país que ha entrevistado a inmigrantes y empleadores para conocer sus problemas.
El resultado es un desajuste en el que parte del talento disponible no puede incorporarse a las empresas que los necesitan, con un impacto directo en la productividad de la economía real.
- Muchas pymes evitan contratar inmigrantes por las trabas burocráticas
- La falta de homologación deja fuera del mercado a miles de trabajadores cualificados
- El temor a sanciones frena muchas contrataciones de extranjeros
- Autónomos y expertos piden menos trámites y más agilidad para contratar
- Empleadores y trabajadores valoran positivamente la relación laboral, pero chocan con la burocracia
Muchas pymes evitan contratar inmigrantes por las trabas burocráticas
Este estudio en el que han participado 500 trabajadores de origen extranjero y 100 autónomos, destaca que el 39% de los empleadores identifica el exceso de burocracia y la lentitud administrativa como la principal dificultad para contratar a trabajadores extranjeros, y un 75% considera que la normativa actual dificulta este tipo de contrataciones.
El impacto práctico de estos obstáculos se refleja en que muchos procesos de selección ni siquiera llegan a materializarse. Tal y como recoge el estudio, un 63% de los autónomos reconoce haber tenido que “rechazar contrataciones por problemas de permisos o trámites al menos en alguna ocasión”, un dato que, según el propio informe, “ilustra el impacto directo de la burocracia en la eficiencia del mercado laboral”.
Desde su experiencia, Guillermo Guerrero, director de Emprender Siendo Extranjero, explicó a este medio que muchos expedientes para lograr permisos de trabajo siguen siendo largos y complejos, incluso tras la entrada en vigor del nuevo reglamento de extranjería en mayo de 2025.
Según detalló, esta reforma ha mejorado sustancialmente las posibilidades de trabajar para muchos inmigrantes en nuestro país pero los procedimientos administrativos pueden tardar hasta medio año en resolverse debido al volumen de documentación exigida y sus comprobaciones en extranjería.
Además la dificultad para conseguir citas presenciales, como ocurre en otro tipo de gestiones, especialmente con la Seguridad Social, puede dilatar también algunos trámites.
De hecho, para el 66,8% de los inmigrantes encuestados confirmaron que han experimentado dificultades burocráticas para acceder al mercado laboral. Un dato que los autores del informe señalan como “el problema más transversal”, por encima de las barreas idiomáticas, la desconfianza o falta de redes de apoyo.
La falta de homologación deja fuera del mercado a miles de trabajadores cualificados
Todas estas dificultades también estarían afectando al tipo de empleo al que pueden acceder muchos trabajadores. En este sentido el informe recuerda que uno de cada dos inmigrantes con estudios universitarios trabaja en puestos por debajo de su cualificación, lo que evidencia un desaprovechamiento significativo del capital humano disponible.
Teniendo en cuenta el número de contratos no rubricados, el Foro Regulación Inteligente estima que cada año se dejan de materializarse alrededor de 5.100 millones de euros en salarios por la mayor dificultad de integración laboral de los inmigrantes.
En este sentido Guerrero apuntó a que la homologación de títulos es uno de los principales cuellos de botella para los perfiles cualificados. En profesiones reguladas, los procedimientos pueden prolongarse entre uno y dos años, durante los cuales las empresas no pueden contratar al trabajador para el puesto acorde a su formación, aunque exista demanda.

El temor a sanciones frena muchas contrataciones de extranjeros
Otro de los factores que frena la contratación de extranjeros para un 16% de empresarios es el “temor a sanciones o inspecciones”.
Sin embargo, director de Emprender Siendo Extranjero, consideró que esta preocupación estaría más cerca de ser una “percepción” ya que, con el marco actual, existen situaciones en las que la contratación es legalmente posible y está respaldada, por ejemplo, cuando el trabajador ha solicitado una renovación o modificación de su permiso y cuenta con un justificante de admisión a trámite, que permite trabajar de forma provisional y es válido ante la Seguridad Social y en caso de inspección.
Donde sí hay un verdadero obstáculo, recordó Guerrero es cuando la persona se encuentra en situación administrativa irregular y no ha cumplido los plazos mínimos para acceder a un permiso por arraigo, la empresa no puede formalizar la contratación, aunque exista una oferta de empleo. Esta diferencia entre escenarios podría ser, según este experto, la causa de la inseguridad entre muchos pequeños empleadores.
Para desmontar estos miedos, Guerrero recomendó a pymes y autónomos la importancia de tener en cuenta una serie de comprobaciones básicas antes de iniciar cualquier proceso de contratación:
- Verificar la situación administrativa exacta del candidato.
- Solicitar y conservar el resguardo de admisión a trámite de un permiso de trabajo.
- Confirmar si el puesto exige homologación previa de títulos.
- Planificar los plazos para no depender de resoluciones inmediatas que rara vez se producen.
Autónomos y expertos piden menos trámites y más agilidad para contratar
La encuesta también preguntó a los autónomos con empleados por las medidas más útiles para mejorar la integración laboral de los inmigrantes, siendo la opción más señalada la mejora de la homologación de títulos (25%), seguida de la simplificación de trámites (22%), los incentivos fiscales a la contratación (22%) y la adaptación de la formación profesional (16%).
A estas propuestas, Guerrero añadió otros factores que afectan directamente a las pymes, como la dificultad para acceder a la contratación en origen, que suele canalizarse a través de grandes programas sectoriales, la falta de actualización frecuente del catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, y la situación de los solicitantes de protección internacional, cuyo tiempo de residencia no computa para determinadas vías de regularización, retrasando su incorporación formal al empleo.
Empleadores y trabajadores valoran positivamente la relación laboral, pero chocan con la burocracia
Pese a todas las dificultades administrativas, el estudio también destaca que las relaciones laborales entre autónomos y trabajadores extranjeros son, mayoritariamente, positivas.
Así, un 83% de los empresarios encuestados califica la contribución de los trabajadores inmigrantes como muy positiva o bastante positiva.
Desde el punto de vista de los trabajadores, un 83,8% afirma sentirse tratado con justicia siempre o casi siempre en su entorno laboral, y más de la mitad asegura no haber sufrido nunca discriminación en el trabajo.
Por todo ello, el estudio concluye que “el consenso en torno a la necesidad de simplificar trámites y mejorar los mecanismos de integración laboral refuerza la idea de que el desafío no es de voluntad, sino de gestión” ya que “España dispone de un mercado laboral potencialmente capaz de absorber el talento inmigrante, pero requiere de estructuras más flexibles y eficientes para hacerlo realidad”.





