La previsión social complementaria sigue sin despegar en España. Sólo el 27% de las pymes ofrece actualmente algún sistema de ahorro para la jubilación a sus empleados, una cifra que apenas ha variado en los últimos nueve años y que mantiene al país muy por debajo de la media europea. Así se desprende del informe Situación de las pensiones en España, elaborado por KPMG Abogados.
El dato resulta especialmente llamativo porque durante los últimos años se han puesto en marcha distintos incentivos para fomentar los planes de empleo. Entre ellos, ventajas fiscales para las empresas, reducciones en cotizaciones sociales y mayores límites de aportación para los trabajadores. Sin embargo, estas medidas no han conseguido generalizar una herramienta que sigue siendo minoritaria en el tejido empresarial español.
La consecuencia, según advierten los expertos, es que una parte importante de los trabajadores llegará a la jubilación dependiendo casi exclusivamente de la pensión pública y del ahorro individual acumulado durante su vida laboral. Una situación que preocupa en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y la creciente presión sobre el sistema público de pensiones.
Sólo una de cada cuatro empresas ofrece planes de jubilación a sus trabajadores
El estudio de KPMG muestra que el porcentaje de empresas con sistemas de previsión social complementaria permanece prácticamente estancado desde hace casi una década. Actualmente, sólo el 27% dispone de algún mecanismo de ahorro para la jubilación de sus empleados.
Además, dentro de este grupo, un 34% ofrece más de un plan a su plantilla. Sin embargo, la implantación sigue siendo muy desigual según el sector de actividad.
Las entidades financieras lideran claramente la utilización de estos instrumentos, con una cobertura del 61,8%. Les siguen las empresas energéticas, donde el porcentaje alcanza el 43,3%, y los sectores químico y farmacéutico, con un 36,7%.
En el extremo contrario aparecen algunas actividades con una fuerte presencia de autónomos, pequeñas empresas y negocios familiares. Es el caso del transporte y la logística, donde apenas el 16,6% de las compañías dispone de estos planes, o de la industria, con un 16,8%.
Precisamente son estos sectores los que cuentan con una mayor presencia de pymes y microempresas, donde la prioridad suele centrarse en afrontar los costes laborales del día a día antes que en desarrollar sistemas de ahorro a largo plazo para sus empleados.
Según explicó Álvaro Granado, responsable del Área Fiscal de Pensiones de KPMG Abogados, el desarrollo de la previsión social empresarial en España continúa «estancado», pese a que considera fundamental impulsar este tipo de mecanismos para complementar las futuras pensiones públicas.
Los incentivos actuales no convencen a las empresas
El escaso avance resulta todavía más significativo si se tiene en cuenta que la legislación actual contempla diversos incentivos para fomentar los planes de empleo.

Por un lado, las empresas pueden beneficiarse de deducciones fiscales en el Impuesto sobre Sociedades por determinadas aportaciones realizadas a favor de sus trabajadores. Además, estas contribuciones disfrutan de ventajas en materia de cotizaciones sociales, reduciendo parte del coste laboral asociado a las aportaciones.
A ello se suma que los trabajadores pueden incrementar considerablemente los límites de aportación con derecho a reducción en el IRPF cuando participan en planes de empleo promovidos por su empresa, lo que mejora la fiscalidad del ahorro para la jubilación.
Sin embargo, el informe concluye que estos estímulos siguen siendo insuficientes para generar una adopción masiva.
De hecho, casi la mitad de los directivos consultados considera que el principal problema es precisamente la falta de incentivos más atractivos. En concreto, el 48% reclama una mejora de los beneficios fiscales asociados a estos sistemas de ahorro.
Otro 36% considera que sería necesario reforzar la educación financiera de los trabajadores para que comprendan mejor la importancia de complementar la futura pensión pública con mecanismos privados de ahorro.
España sigue lejos de la media europea en planes de empleo de las empresas
La distancia respecto a otros países europeos continúa siendo considerable. Según recoge el estudio, aproximadamente el 15% de la población ocupada en España está cubierta por planes de pensiones de empleo.
La cifra contrasta con el 28% de cobertura media existente en Europa, prácticamente el doble.
Para los expertos, esta diferencia refleja una menor implantación histórica de los sistemas complementarios de jubilación y una dependencia mucho más elevada del sistema público.
El informe también muestra cómo han evolucionado estos instrumentos durante las últimas décadas. La mayoría de los antiguos planes de prestación definida fueron transformados en sistemas de aportación definida tras la entrada en vigor de la normativa de exteriorización de compromisos por pensiones.
Actualmente, el 62,4% de los planes existentes están dirigidos al conjunto de la plantilla, mientras que un 26,7% se reserva exclusivamente para directivos.
En aquellos casos en los que la empresa extiende el plan a todos los trabajadores, la aportación media alcanza el 3,6% del salario anual de cada empleado.
Pese a ello, KPMG advierte de que el desarrollo de estos sistemas sigue siendo insuficiente para compensar la brecha que podría producirse entre los salarios percibidos durante la vida laboral y las futuras prestaciones de jubilación. Una situación que, salvo que aumente significativamente la implantación de estos planes o se refuercen los incentivos actuales, seguirá dejando a buena parte de los trabajadores españoles





