El absentismo laboral en España sigue disparado y ya se ha convertido en uno de los principales costes estructurales para las pymes. Según advirtió la presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel, entre un 5% y un 7% de los trabajadores concentra casi la mitad del incremento en la duración de las bajas médicas, en un contexto en el que la tasa de absentismo española casi duplica la media de la Unión Europea.
La situación, lejos de estabilizarse, se agrava por la duración creciente de los procesos de incapacidad temporal. “Ante la misma enfermedad, ahora estamos muchísimo más tiempo de baja”, señaló De Miguel en una entrevista en RTVE recogida por Europa Press. Para la patronal de las pymes, el problema no es generalizado –el 70% de los trabajadores no ha cogido ninguna baja–, pero sí está muy focalizado y genera un fuerte impacto económico.
En total, 1,7 millones de personas no acuden cada día a su puesto de trabajo en España, y 1,3 millones no han trabajado en todo el año por encontrarse de baja. El coste agregado del absentismo ya supera los 33.000 millones de euros anuales para empresas y Estado, convirtiéndose en el segundo mayor gasto del sistema tras las pensiones.
- Las bajas ya cuestan más de 33.000 millones de euros a las empresas
- CEPYME aboga por que las empresas contraten a los empleados desde su país de origen
- Reclaman simplificación administrativa en la contratación internacional
Las bajas ya cuestan más de 33.000 millones de euros a las empresas
El impacto económico del absentismo se ha convertido en una preocupación central para las pymes, que operan con márgenes mucho más ajustados que las grandes compañías y tienen menor capacidad para sustituir trabajadores.
Según los datos aportados por CEPYME, el coste total de las bajas médicas alcanza ya los 33.000 millones de euros. Esta cifra incluye tanto el gasto público como el coste empresarial derivado de sustituciones, reorganización de turnos, pérdida de productividad y cotizaciones.
La presidenta de la organización insistió en que la mayoría de los trabajadores cumple con sus obligaciones. El 70% no ha cogido ninguna baja. Sin embargo, el foco debe ponerse en ese 5% donde se concentra la incidencia. “Habrá que hacer un análisis de qué es lo que está pasando ahí”, afirmó.
Desde la patronal apuntan a posibles problemas de gestión del sistema. Según De Miguel, muchas altas se producen por transcurso de plazos legales y no necesariamente por criterios médicos estrictos. Además, el aumento de las listas de espera y la falta de recursos para revisar expedientes podría estar prolongando innecesariamente algunos procesos.

La doble carga para las pymes: costes y reorganización de la plantilla
Para las pymes, esta situación se traduce en una doble carga: asumir el coste directo de la ausencia y reorganizar su estructura interna en plantillas reducidas. En sectores como comercio, hostelería o servicios, donde los equipos suelen ser pequeños, una baja prolongada puede desestabilizar completamente la operativa del negocio.
En este contexto, CEPYME y CEOE vuelven a reclamar que las mutuas puedan participar en los procesos de alta médica. Argumentan que en especialidades como traumatología o salud mental, los tiempos de recuperación gestionados por mutuas son casi la mitad que en el sistema público.
La propuesta pasa por permitir que el trabajador pueda elegir dónde quiere ser tratado, ampliando las opciones y reduciendo los tiempos de baja.
CEPYME aboga por que las empresas contraten a los empleados desde su país de origen
Más allá del absentismo, la presidenta de CEPYME también abordó otro de los grandes retos actuales para las pymes: la escasez de mano de obra.
Ante el debate sobre la regularización de inmigrantes, De Miguel defendió un modelo basado en la formación en origen y la contratación previa antes de la llegada a España. Según explicó, esta fórmula permite cubrir vacantes en sectores con déficit estructural de trabajadores y facilita la integración laboral.
“Son personas que desde sus países de origen tienen claro que tienen esa vocación para desarrollar esa actividad, que se forman allí y que ya vienen aquí con contratos de trabajo”, explicó.
Para las pequeñas empresas, este modelo reduce incertidumbre y tiempos de adaptación, al incorporar trabajadores con formación específica y contrato cerrado desde el inicio. Además, evita procesos burocráticos prolongados que, según la patronal, ralentizan la incorporación efectiva al mercado laboral.
Reclaman simplificación administrativa en la contratación internacional
CEPYME también reclamó una simplificación administrativa en los procesos de regularización y contratación internacional. La burocracia actual, sostienen, dilata plazos y complica la planificación empresarial, especialmente para autónomos y pymes que no cuentan con departamentos jurídicos propios.
En un entorno marcado por el aumento de costes laborales -subidas del SMI, incremento de cotizaciones y mayores exigencias regulatorias- el absentismo y la falta de trabajadores cualificados se han convertido en dos de los principales factores de tensión para la economía real.
La patronal considera que el problema no puede abordarse únicamente desde el aumento de sanciones o el endurecimiento normativo, sino revisando la gestión de los procesos de incapacidad temporal y facilitando el acceso a trabajadores formados.
Para las pymes, la combinación de absentismo elevado, dificultades para contratar y presión creciente sobre los costes configura un escenario complejo. El dato de que un reducido porcentaje de empleados concentre la mayoría de las bajas abre un debate sobre eficiencia del sistema, recursos sanitarios y control administrativo.
Mientras tanto, el impacto económico continúa creciendo y ya se sitúa en niveles que, según CEPYME, comprometen la competitividad de miles de pequeños negocios.





