El grupo parlamentario Sumar ha registrado en el Congreso una proposición de ley para crear un nuevo impuesto estatal sobre las herencias, donaciones y seguros de vida superiores al millón de euros. Aunque la medida afectaría a los contribuyentes con dichos legados, podría impactar también en miles de autónomos que reciban grandes patrimonios familiares o negocios valorados por encima de ese umbral, y que tendrían que pagar más a Hacienda.

La propuesta llega en un momento de fuerte debate sobre la fiscalidad de las herencias entre comunidades autónomas. Sobre todo, por las diferencias en el Impuesto de Sucesiones. Ya que algunas regiones aplican bonificaciones muy elevadas que, en la práctica, reducen notablemente la factura fiscal de grandes patrimonios.

Precisamente, el objetivo de Sumar es crear un gravamen complementario de ámbito estatal que sirva para fijar una especie de “suelo común” en toda España. Y evitar así que el importe a pagar dependa en exceso de la comunidad autónoma en la que resida el heredero. El partido asegura que el nuevo impuesto sólo afectaría a herencias millonarias. Sin embargo, a día de hoy y con el efecto de la inflación sobre la vivienda, cada vez es más fácil alcanzar esta cuantía en ciertas comunidades.

  1. Un impuesto adicional a las herencias y donaciones que no dependería de las CCAA
  2. El tributo afectaría solo a herencias y donaciones de más de un millón de euros
  3. Se podría deducir lo que ya se ha abonado en el Impuesto de Sucesiones

Un impuesto adicional a las herencias y donaciones que no dependería de las CCAA

La proposición de ley registrada este viernes plantea la creación de un nuevo tributo estatal complementario al actual Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, que ya gestionan las comunidades autónomas.

La principal novedad es que este gravamen no dependería de bonificaciones autonómicas, sino que establecería un criterio homogéneo para todo el territorio nacional. Según ha explicado el portavoz económico de Sumar en el Congreso, Carlos Martín, la intención es frenar el llamado dumping fiscal entre autonomías, en referencia a regiones como Madrid, donde existen importantes bonificaciones para determinados patrimonios.

Desde la formación consideran que el actual sistema permite que personas con grandes herencias puedan pagar importes muy diferentes dependiendo del lugar de residencia, algo que, a su juicio, genera desigualdad tributaria.

Martín defendió que “España necesita un sistema fiscal que no mire hacia otro lado cuando se transmiten patrimonios millonarios”, añadiendo que “la igualdad de oportunidades no puede depender del código postal ni del tamaño de la herencia familiar”.

El tributo afectaría solo a herencias y donaciones de más de un millón de euros

La iniciativa limita expresamente el nuevo impuesto a herencias, donaciones o seguros de vida cuyo valor supere el millón de euros.

La proposición de Ley de Sumar plantea un impuesto al contribuyente de cualquier comunidad autónoma
La proposición de Ley de Sumar plantea un impuesto al contribuyente de cualquier comunidad autónoma.

Esto significa que, en principio, quedarían fuera las herencias consideradas ordinarias y los pequeños patrimonios familiares-

Para muchos autónomos, este matiz puede resultar especialmente relevante. Sobre todo, en actividades donde el patrimonio empresarial está ligado al negocio familiar: restaurantes, talleres, explotaciones agrarias, comercios o empresas familiares cuyo valor patrimonial pueda superar el millón de euros al producirse un relevo generacional.

En estos casos, el importe total heredado no sólo incluiría inmuebles o dinero, sino también participaciones empresariales, maquinaria, fondos o activos vinculados a la actividad económica.

La medida, no obstante, se encuentra todavía en una fase inicial. Al tratarse de una proposición de ley, necesitaría reunir apoyos parlamentarios suficientes para iniciar su tramitación y superar posteriormente el proceso legislativo.

Además, previsiblemente abriría un intenso debate político y autonómico, dado que afecta directamente a un impuesto cedido parcialmente a las comunidades autónomas.

Se podría deducir lo que ya se ha abonado en el Impuesto de Sucesiones

Uno de los puntos clave de la propuesta es que Sumar plantea un mecanismo para evitar una doble tributación directa sobre las herencias.

Según el texto registrado, el nuevo impuesto permitiría descontar o deducir lo que ya se hubiera pagado previamente en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Es decir, el heredero no pagaría íntegramente dos impuestos distintos sobre la misma transmisión patrimonial, sino que el nuevo gravamen funcionaría como una capa adicional estatal para garantizar una tributación mínima.

En la práctica, esto podría tener efectos distintos dependiendo de la comunidad autónoma donde resida el heredero.

Por ejemplo, en regiones con bonificaciones elevadas en Sucesiones, el impacto del nuevo impuesto sería previsiblemente mayor, porque el importe abonado inicialmente sería reducido y quedaría menos cantidad para compensar.

En cambio, en autonomías donde ya existe una tributación más alta, el efecto podría ser más limitado al poder deducirse una mayor cuantía ya satisfecha.

 

Desde Sumar defienden que esta medida serviría para reforzar la redistribución de riqueza y financiar políticas públicas. El diputado Enrique Santiago defendió la propuesta bajo el argumento de que “quien más tiene debe contribuir más”, criticando que determinados grandes patrimonios heredados puedan beneficiarse de bonificaciones fiscales muy amplias.

Con todo, de salir adelante, la medida podría abrir un nuevo escenario fiscal para determinados autónomos con patrimonio elevado o negocios familiares de gran valor, especialmente en sectores donde el relevo generacional se produce mediante herencias o donaciones. Aunque, por ahora, se trata únicamente de una propuesta registrada en el Congreso cuyo recorrido parlamentario todavía es incierto.