El Gobierno vuelve a poner fecha al nuevo control horario digital que deberán implantar miles de autónomos y pymes con trabajadores. Después de varios meses de retraso, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, aseguró este jueves que el Ministerio está ultimando los últimos ajustes técnicos de la norma, y que su intención es aprobarla «en uno de los Consejos de Ministros previos a las vacaciones».

El anuncio llega en un momento especialmente relevante para los pequeños negocios. Apenas quedan unas pocas reuniones ordinarias del Consejo de Ministros antes del parón de agosto, y el propio Ministerio reconoce que el texto ya se encuentra en la fase final de tramitación, una vez analizadas las observaciones al proyecto inicial formuladas por el Consejo de Estado.

Si el calendario se cumple finalmente, miles de empresas podrían verse obligadas a preparar durante los próximos meses la sustitución de sus actuales sistemas de fichaje por otros digitales que cumplan las nuevas exigencias del Gobierno. La reforma pretende reforzar el control sobre la jornada laboral, impedir la manipulación de los registros y facilitar que la Inspección de Trabajo pueda acceder a ellos de forma remota cuando realice comprobaciones.

  1. Trabajo espera aprobar el nuevo registro horario antes del parón de agosto
  2. Los sindicatos están presionando al Gobierno para que apruebe el control horario antes de verano
  3. Registro digital, más control de Inspección y nuevos costes para autónomos y pymes

Trabajo espera aprobar el nuevo registro horario antes del parón de agosto

El secretario de Estado de Trabajo confirmó este jueves que el Ministerio continúa trabajando en los últimos ajustes del futuro reglamento del registro horario digital, una de las reformas laborales más esperadas -y también más retrasadas- de los últimos meses.

Durante la presentación de los datos de paro correspondientes al mes de junio, Joaquín Pérez Rey explicó que el organismo dirigido por Yolanda Díaz se encuentra actualmente «puliendo técnicamente» el texto tras recibir el dictamen del Consejo de Estado.

Según explicó el número dos de Trabajo, el objetivo ahora es garantizar «la mayor integridad jurídica posible» antes de elevar definitivamente el Real Decreto al Consejo de Ministros.

El Ministerio asegura que el texto ya se encuentra en su fase final de revisión técnica

A pesar del retraso acumulado desde comienzos de año, Pérez Rey quiso lanzar un mensaje claro sobre la voluntad del Ejecutivo de sacar adelante la reforma. «Esperamos que en uno de los Consejos de Ministros previos a las vacaciones por fin el registro horario pueda ver la luz», afirmó.

Estas declaraciones suponen la confirmación más explícita realizada hasta ahora por el ministerio sobre el calendario de aprobación de la norma.

Hasta el momento, Trabajo había venido defendiendo que el registro horario digital seguía siendo una prioridad, aunque evitaba concretar fechas después de que el Consejo de Estado emitiera en marzo un dictamen desfavorable al proyecto inicial.

Aquel informe cuestionaba distintos aspectos de la reforma. Entre ellos, la falta de adaptación del sistema a determinados sectores económicos, el incremento de cargas administrativas que podría generar para pequeñas empresas y autónomos con trabajadores y la conveniencia de aprobar una modificación de este alcance mediante un real decreto, en lugar de una norma con rango de ley.

Además del Consejo de Estado, varios departamentos del propio Gobierno, entre ellos los Ministerios de Economía y Función Pública, también formularon observaciones sobre distintos aspectos técnicos del texto.

Precisamente esa revisión jurídica es la que, según Trabajo, ha retrasado durante los últimos meses una reforma que inicialmente se esperaba para la primavera.

Sin embargo, el anuncio realizado ahora por el secretario de Estado coincide con la presión creciente que sindicatos y organizaciones empresariales vienen ejerciendo sobre el Gobierno para conocer cuándo entrarán finalmente en vigor las nuevas obligaciones.

Los sindicatos están presionando al Gobierno para que apruebe el control horario antes de verano

Hace apenas unas semanas, los secretarios generales de CCOO y UGT reclamaron públicamente al Ejecutivo que dejara atrás los retrasos y aprobara cuanto antes un sistema que consideran imprescindible para reducir las horas extraordinarias no declaradas.

Los sindicatos sostienen que el actual modelo permite todavía demasiadas irregularidades y consideran que un sistema plenamente digital facilitará tanto el control empresarial como las actuaciones inspectoras.

Por el contrario, desde el ámbito empresarial continúa existiendo preocupación por el coste económico y organizativo que la adaptación puede suponer para miles de pequeñas empresas.

Especialmente para aquellas que todavía utilizan hojas en papel, cuadrantes manuales o aplicaciones informáticas que podrían dejar de cumplir los nuevos requisitos técnicos.

La reforma puede aprobarse sin necesidad de pasar por el Congreso

La ventaja para el Ejecutivo es que esta reforma no depende ya de la reducción de jornada de 37,5 horas semanales.

El nuevo control horario para pymes podría aprobarse a través de un real decreto, sin necesidad de pasar por el Congreso
El nuevo control horario para pymes podría aprobarse a través de un real decreto, sin necesidad de pasar por el Congreso.

A diferencia de aquella iniciativa, el nuevo registro horario puede aprobarse mediante un Real Decreto específico, sin necesidad de superar la compleja tramitación parlamentaria que exige una ley.

Eso significa que, una vez concluya la revisión técnica del texto y exista acuerdo dentro del Gobierno, el Consejo de Ministros podrá aprobar directamente la nueva regulación.

Si finalmente el calendario anunciado por Pérez Rey se cumple, la publicación del Real Decreto podría producirse antes de agosto, permitiendo que empresas y autónomos conozcan por fin las obligaciones definitivas que deberán cumplir cuando la norma entre en vigor.

Para miles de pequeños negocios, especialmente en sectores como hostelería, comercio, logística o servicios, la aprobación marcará el inicio de un periodo de adaptación tecnológica que obligará a revisar sus actuales sistemas de control horario y valorar posibles inversiones en nuevas herramientas digitales.

Registro digital, más control de Inspección y nuevos costes para autónomos y pymes

Aunque el texto definitivo todavía no se ha publicado, las líneas generales conocidas hasta ahora permiten anticipar cambios relevantes para los negocios.

El objetivo de Trabajo es implantar sistemas digitales capaces de registrar de forma fiable la jornada realizada por cada trabajador y facilitar el acceso de la Inspección de Trabajo a esa información.

Las empresas tendrán que abandonar muchos sistemas actuales de fichaje

Una de las consecuencias más inmediatas podría ser la sustitución de numerosos sistemas que actualmente utilizan pequeños negocios para controlar la jornada laboral.

Hojas de papel, documentos firmados manualmente o registros fácilmente modificables podrían dejar de ser válidos si finalmente se exige un sistema digital con mayores garantías de autenticidad y trazabilidad.

Para muchas pymes esto supondrá invertir en nuevas aplicaciones, plataformas o soluciones tecnológicas adaptadas a los requisitos que establezca la norma.

Las horas extraordinarias estarán más vigiladas

Otro de los efectos previsibles será un mayor control sobre las horas extraordinarias. CEOE avisa que las reformas que está imponiendo Díaz a las pymes destruyen el diálogo social.

La Inspección de Trabajo podrá disponer de más información y detectar con mayor facilidad posibles incumplimientos relacionados con jornadas superiores a las declaradas oficialmente.

Esto afectará especialmente a sectores donde históricamente se concentran mayores niveles de horas extra, como la hostelería, el comercio, la logística o determinados servicios.

Para los autónomos con empleados, la reforma puede traducirse en una necesidad de reorganizar turnos, reforzar plantillas durante periodos de alta actividad o asumir mayores costes laborales para evitar incumplimientos.