- Trabajo vuelve a firmar un acuerdo que afecta a los autónomos con empleados sin respaldo de la patronal
- Cambios en la ley para visibilizar riesgos psicosociales, del teletrabajo y de la diversidad generacional
El Ministerio de Trabajo ha acordado con los sindicatos reformar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, tras casi 20 meses de negociación. Para ello, procedieron a la firma del acuerdo este martes, aunque sin el respaldo de las patronales de empresarios, CEOE y CEPYME.
La modificación de la norma se sacó a consulta pública durante el pasado mes de enero, donde ya se avanzaban algunos de los objetivos principales hacia los que el ministerio espera avanzar y entre los que se encuentra, por ejemplo, un mayor foco en el teletrabajo y la desconexión digital, una mayor protección a embarazadas y en situación de lactancia y una mayor atención a los riesgos psicosociales.
Como ya avanzó este diario, entre los puntos principales para cambiar la normativa también se encontraba la creación de agentes territoriales dedicados a vigilar la prevención de riesgos laborales en las pequeñas y medianas empresas; en particular, cuando no cuenten con representantes legales de los trabajadores, como sucede en las microempresas.
Al respecto, las patronales aclararon a este medio que desde que se firmó la Estrategia Española para la Seguridad y la Salud en el Trabajo en 2023, se celebraron hasta 12 reuniones de la mesa tripartita compuesta por el ministerio, los sindicatos, CEOE y CEPYME, sin que fuera posible alcanzar un acuerdo ante la falta de presentación de un texto completo en tiempo y forma por parte de Trabajo hasta el pasado mes de septiembre de 2025.
Ambas patronales aclararon que, debido a esta situación, la ministra les dio un ultimátum que incluía “la aprobación de desarrollos reglamentarios sin ser sometidos a debate ni trámite parlamentario”, lo que vulneraría los principios esenciales del diálogo social.
Trabajo vuelve a firmar un acuerdo que afecta a autónomos y empresas sin respaldo de la patronal
Con este anuncio por parte del ministerio, se produce un nuevo acuerdo en la mesa de negociación sin el respaldo de las patronales, que traerá cambios para miles de autónomos y empresarios, con especial incidencia en el caso de aquellos con empleados a cargo.
Asimismo, ante la falta de consenso, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, habría afeado que CEOE y CEPYME no hayan alcanzado un acuerdo con el ministerio y los sindicatos sobre la modificación de la ley, según afirmó la agencia Europa Press.
Para las patronales, como ya denunciaron en un comunicado el pasado noviembre, se viene desarrollando “una campaña que deteriora la imagen empresarial, acusando falsamente a las organizaciones empresariales de bloquear el diálogo social”, y que se había limitado la consulta con las organizaciones empresariales, impidiendo “una negociación real”.

En ese sentido, ambas patronales señalaron que esta mesa de negociación es “esencial” para el presente y futuro del desarrollo del trabajo en España y que, debido a ello, instaron al ministerio a retomar el diálogo social en aquel momento, sin que se haya retomado desde entonces. Para CEOE y CEPYME, la actitud del Ministerio de Trabajo responde más “a intereses políticos que a la protección de la salud laboral”.
Cambios en la ley para visibilizar riesgos psicosociales, del teletrabajo y de la diversidad generacional
La reforma acordada entre el ministerio y los sindicatos introduciría una gran variedad de modificaciones si continúa la estela de la consulta pública sacada en enero.
Las modificaciones pasarían por reforzar las medidas de PRL que ya se implementan en diferentes ámbitos del entorno laboral y que vienen tomando fuerza en los últimos años, alineando las directrices de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social con la normativa.
Así sucede con el aumento del trabajo a distancia, la aplicación del derecho de desconexión digital o la implementación de los nuevos permisos por fenómenos meteorológicos. Además, se incluiría la dimensión de la perspectiva de género, y la integración de la diversidad generacional, garantizando la adaptación del trabajo a la evolución de las aptitudes psicofisiológicas de los trabajadores.
También, se aumentaría la sensibilización y la gestión de los riesgos psicosociales y los ergonómicos, entre otros.





