1. Las pymes podrían multiplicar por seis el dinero que inviertan en sillas ergonómicas
  2. El teletrabajo ha ampliado el problema: dos entornos de riesgo para el mismo trabajador

La relación entre las condiciones del puesto de trabajo y la salud de los empleados podría ser uno de los factores para entender el absentismo laboral en las pequeñas y medianas empresas. Aunque tradicionalmente se ha considerado un elemento secundario, los datos muestran que la ergonomía tiene un impacto directo tanto en la productividad como en el coste económico asociado a las bajas laborales.

Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), los trastornos musculoesqueléticos están detrás de aproximadamente el 32% de las bajas laborales en Europa. En el caso de España, estos problemas (principalmente dolor de espalda, cervicales y extremidades superiores) representan más del 25% de las incapacidades temporales, y así lo refleja su último informe. La ergonomía, así pues, se presenta como un elemento clave dentro de la estructura de costes de una empresa.

Las pymes podrían multiplicar por seis el dinero que inviertan en sillas ergonómicas

El dato más relevante para pymes y autónomos no es sanitario, sino económico. Un estudio reciente publicado por la Universidad de Cornell establece que por cada euro invertido en mejoras ergonómicas en el puesto de trabajo, como en sillas de calidad, por ejemplo, hay seis euros de retorno. 

Esto se explica por la combinación de varios factores: la reducción del número de bajas laborales, la disminución del absentismo recurrente, la menor rotación de personal y la mejora de la productividad diaria. Además, en concreto en las empresas pequeñas, es especialmente relevante ya que cada trabajador tiene un peso crítico en la operativa.

La realidad, sin embargo, es que muchas pequeñas empresas siguen infraequipando los puestos de trabajo, priorizando el coste inicial frente al impacto acumulado en salud laboral y rendimiento. En este contexto, elementos como sillas adecuadas, un soporte de monitor para el ordenador o un teclado ergonómico dejan de ser accesorios para convertirse en herramientas de reducción de costes, según la Universidad de Cornell.

Invertir en sillas ergonómicas puede generar hasta seis euros de retorno en las pymes al reducir bajas laborales
Invertir en sillas ergonómicas puede generar hasta seis euros de retorno en las pymes al reducir bajas laborales

El teletrabajo ha ampliado el problema: dos entornos de riesgo para el mismo trabajador

Por su parte, el crecimiento del teletrabajo ha modificado de forma estructural el escenario ergonómico en España, según la misma EU-OSHA. Para llegar a esta conclusión se basan en datos del INE, donde se especifica que más de 3,2 millones de personas trabajan actualmente en remoto, con un modelo híbrido cada vez más extendido.

Esto implica en la práctica que muchos empleados utilizan dos puestos de trabajo: uno en la oficina y otro en el domicilio. Mientras que el entorno empresarial suele contar con equipamiento mínimo adecuado, el espacio doméstico se configura en muchos casos de manera improvisada, con sillas que no son aptas para pasar muchas horas, mesas no regulables o pantallas mal posicionadas. Y este tipo de condiciones incrementa, lógicamente, el riesgo de patologías musculoesqueléticas, especialmente en la zona cervical y lumbar, al mantener posturas forzadas durante largas jornadas. Y la normativa de prevención de riesgos laborales obliga a las empresas a evaluar también los riesgos asociados al teletrabajo, lo que traslada la responsabilidad del entorno doméstico parcialmente al ámbito empresarial.

Así las cosas, la evidencia disponible apunta a que la ergonomía debe entenderse como una inversión con retorno medible. La reducción de bajas laborales tiene un impacto inmediato en la estabilidad operativa de las empresas, especialmente en estructuras pequeñas donde la sustitución de personal no siempre es viable a corto plazo.