El Consejo de Ministros aprobó recientemente el Reglamento General de Suministro, Comercialización y Agregación de energía eléctrica, que marca un antes y un después para las pequeñas y medianas empresas y para los autónomos en España. Esta norma introduce un conjunto de medidas que facilitan la contratación de energía, aumentan la transparencia en los procesos comerciales y permiten una gestión más flexible.
Esto es especialmente relevante para negocios que presentan variaciones estacionales o de actividad a lo largo del año. Por primera vez, todos aquellos negocios que dispongan de una potencia contratada inferior a 15 kW podrán modificarla de manera trimestral, mensual, diaria o incluso por horas, adaptándola así a sus necesidades reales de consumo. Esto podría suponer un ahorro de cientos de euros para las empresas más pequeñas, que tienen que soportar gastos fijos en su factura aún cuando están cerrados o con poca actividad.
- ¿Cuáles son las novedades que aporta este nuevo reglamento general de la energía?
- Así era la situación previa al reglamento para pymes y autónomos y el impacto de su aprobación
Novedades del reglamento general de la energía para autónomos y pymes
La idea general del reglamento es reforzar la protección de los consumidores frente a prácticas comerciales agresivas. Esto puede poner fin al spam telefónico de las comercializadoras y eliminar compromisos de permanencia que antes limitaban la libertad de elección de los usuarios.
Por eso, entre las principales innovaciones que introduce este reglamento, se encuentra la prohibición general de las llamadas comerciales y la contratación telefónica sin petición expresa del consumidor. Una medida que busca acabar con las prácticas agresivas que históricamente dificultaban la toma de decisiones informadas y generaban gran desconfianza y descontento entre los consumidores.
Es importante saber que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), será la encargada de supervisar el cumplimiento de esta norma y podrá imponer multas de entre 600.000 y seis millones de euros a las empresas infractoras. Además, se establece un prefijo específico para las llamadas comerciales, de manera que los consumidores puedan identificar y bloquear este tipo de comunicaciones si así lo desean.
Posibilidad de rescindir contratos sin penalización
Pero son los pequeños negocios los que encuentran ventajas más allá de las molestias ocasionadas por el spam, porque otra novedad clave es la posibilidad de rescisión de contratos sin penalización. Así, negocios y hogares podrán cancelar sus contratos en cualquier momento, salvo en los casos de contratos a precio fijo antes de la primera prórroga anual, donde la penalización máxima será del 5% de la energía pendiente de facturar en ese ejercicio.
Además, si el consumidor es vulnerable y cambia a lo que se conoce como el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor, el PVPC, no se aplicará ningún tipo de penalización, incluso en servicios adicionales vinculados al suministro eléctrico.
Las comercializadoras deberán ofrecer responder en 15 días a cualquier reclamación
En cuanto a la atención al cliente, las comercializadoras deberán ofrecer servicios gratuitos, al menos digitales, que dejen constancia de las reclamaciones, quejas o peticiones realizadas, y responder en un máximo de 15 días. Se incorpora,además, la figura del Defensor del Cliente, que emitirá resoluciones vinculantes y complementará la opción de acudir a juntas arbitrales de consumo, reforzando así la protección del consumidor y elevando los estándares de transparencia y servicio.
Y otra ventaja relevante para las pymes es la posibilidad de contratar con varias comercializadoras simultáneamente y participar en esquemas de agregación de demanda, gestionados por agregadores independientes. Esto permite, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que instalaciones industriales y comerciales optimicen su consumo, ajustando la demanda o incluso generando ingresos adicionales mediante almacenamiento o venta de energía excedente al sistema eléctrico.

Con ello, los negocios podrán reducir significativamente los costes energéticos y obtener mayor flexibilidad frente a cambios de estaciones o picos de actividad, como sucede, por ejemplo, en la hostelería, el turismo o los comercios de cara a las Navidades, por ejemplo.
Así era la situación previa al reglamento para pymes y autónomos y el impacto de su aprobación
Antes de la entrada en vigor del Real Decreto 88/2026, las pequeñas y medianas empresas enfrentaban diversas limitaciones que afectaban directamente a su capacidad y crecimiento, y también a la gestión de costes energéticos. Y es que la contratación de energía estaba limitada a un único proveedor por período anual, con penalizaciones significativas por cancelaciones anticipadas y poca flexibilidad en la modificación de la potencia contratada.
Esto, lógicamente, generaba sobrecostes para negocios con variaciones estacionales, como las empresas con producción estacional en general, o los comercios en fechas determinadas, o las empresas turísticas, que no podían ajustar el suministro según la demanda real.
De hecho, según datos de un informe reciente de la CNMC, hasta un 70% de las reclamaciones de pymes y hogares estaban relacionadas con cambios de tarifas y penalizaciones por cancelación, mientras que un número significativo denunciaba las prácticas comerciales agresivas y contratos poco transparentes que daban lugar a equívocos. Esto provocaba que muchas pequeñas y medianas empresas asumieran costes adicionales innecesarios y reducía su capacidad de competir frente a grandes corporaciones con departamentos energéticos especializados.
Y es que el nuevo reglamento introduce la oportunidad de modificar la potencia contratada en periodos cortos, como trimestres, meses o incluso horas, lo que permite un ahorro potencial de hasta un 15% o 20% en costes eléctricos para negocios que ajusten su consumo a la demanda real, según estimaciones de la CEOE basadas en simulaciones sectoriales.
Además, la contratación con varios comercializadores o la participación en esquemas de agregación permite aprovechar precios dinámicos y optimizar la adquisición de energía, algo que hasta ahora estaba reservado únicamente a los grandes consumidores.
Es relevante recordar que hay tipos de negocio muy concretos que se verán beneficiados por esta novedad en el consumo eléctrico. Los restaurantes con terraza que usan la misma únicamente en verano, o los comercios que amplían horarios durante las campañas navideñas podrán ajustar su suministro sin comprometer su presupuesto anual.





