1. Posibles escenarios para las pymes tras el aplazamiento de Verifactu
  2. Otros países europeos han aplicado incentivos por cumplir por adelantado con la normativa
  3. El reglamento para los programas de facturación se diseñó para reducir el fraude fiscal 

​A comienzos de diciembre, el Gobierno anunció la prórroga de la entrada en vigor del Reglamento de Programas de Facturación (RRSIF) o normativa Verifactu, que no será obligatorio para las pymes hasta el 1 de enero de 2027 y para los autónomos hasta el 1 de julio de 2027. 

Aunque el aplazamiento ha supuesto un respiro para la mayoría de negocios y trabajadores por cuenta propia, muchos continúan buscando la solución que mejor se adapte a sus necesidades y utilizarán este tiempo para adaptarse a la normativa de cara a su entrada en vigor. 

Según los expertos de Billivo, en la práctica, el aplazamiento de la norma puede traer consecuencias diferentes. Una de ellas, que las empresas no se tomen el tiempo suficiente para buscar la solución digital más adecuada, pudiendo derivar en consecuencias negativas.

En este caso, cabe recordar que no usar un software de facturación que cumpla con los requisitos a partir de 2027 podrá ser sancionado con multas de 50.000 euros. 

Posibles escenarios para las pymes tras el aplazamiento de Verifactu

Según una reciente encuesta realizada por Legálitas Negocios, el 47,3% de los autónomos aún desconocía el pasado octubre el sistema de facturación obligatorio. 

Para los expertos de Billivo, el aplazamiento de la normativa da lugar a dos escenarios. En el primero, los pequeños negocios aprovechan el tiempo adicional para comprender los cambios que implica VeriFactu. “Investigan y prueban distintos software y sus propuestas, y se preparan con antelación para cuando llegue la fecha”. 

En el segundo escenario, existe la posibilidad de adaptarse a la normativa en el último momento, con los riesgos que ello supone para el trabajador por cuenta propia. Por ello, se recomienda aprovechar el tiempo adicional otorgado por el Gobierno para adaptarse al nuevo marco regulatorio de la facturación, dado que, tarde o temprano, entrará en vigor.

“Ya sea porque confían en una nueva prórroga, debido a la desconfianza que generó el cambio a última hora de las anteriores fechas, o porque muestran reticencias al cambio o porque no tienen claro cómo les afecta la normativa. Como consecuencia, acaban actuando con prisas y eligiendo una solución que no siempre se ajusta plenamente a sus necesidades”, dice el estudio.

Como se ha mencionado, no aplicar la normativa podría suponer sanciones de 50.000 euros para el negocio o pyme. Estas sanciones se aplican por cada ejercicio en el que se haya hecho uso de un software de facturación no certificado o que no cumpla con los requisitos esenciales dispuestos en el reglamento, lo que podría dar lugar a cuantiosas multas.

Los expertos hablan de las consecuencias que tiene el aplazamiento de Verifactu para autónomos y pymes
Los expertos hablan de las consecuencias que tiene el aplazamiento de Verifactu para autónomos y pymes.

Otros países europeos ya aplican incentivos por cumplir por adelantado con la normativa

Autónomos y pequeños empresarios disponen ahora de más tiempo para buscar la solución que mejor se adapte a sus necesidades y llegar preparados a la entrada en vigor de la normativa en 2027. 

“Es una lástima que las empresas que ya están cumpliendo con la ley no reciban ningún tipo de incentivo fiscal. Como sí sucedió en Polonia, donde una legislación similar también fue aplazada, pero las empresas que ya la cumplían recibieron un descuento en el Impuesto de Sociedades  o IVA. Aunque este aplazamiento supone una oportunidad para comprender mejor en qué consiste Verifactu”, explicaron desde Billivo.

Dada la situación actual, los expertos aconsejan aprovechar este tiempo adicional para conocer cómo funciona la normativa, cómo impacta en el día a día del negocio la operativa de estos sistemas y cuáles son las alternativas de software disponibles en el mercado, dado que profesionales y autónomos deberán incurrir en un nuevo coste para aplicarlo. El objetivo es adelantarse a la nueva fecha oficial de entrada en vigor.

Según el estudio, «anticiparse permite ganar tranquilidad, evitar complicaciones de última hora y seguir centrando los esfuerzos en el negocio, sin que la adaptación tecnológica se convierta en una fuente de estrés o incertidumbre. Una implantación progresiva permite formar al equipo con calma, sin romper rutinas, y termina convirtiéndose en una ventaja competitiva, más allá de una obligación legal”. 

El reglamento para los programas de facturación se diseñó para reducir el fraude fiscal 

El Reglamento o normativa Verifactu se desarrolló  para reducir el fraude fiscal y la competencia desleal, garantizando un entorno empresarial más equitativo en España. Aunque su aplicación se haya retrasado, la normativa sigue vigente y el cambio es inevitable.

Este texto deriva de la Ley Antifraude, que regula también los software de facturación que comercializan los proveedores de estos programas y que aumentará el control y la prohibición de los software que permiten la contabilidad de doble uso.