Los autónomos que se están adaptando a Verifactu y a la futura factura electrónica española podrían estar preparándose, sin saberlo, para una transformación mucho más amplia. La Comisión Europea ha publicado oficialmente el programa de trabajo de implementación de ViDA (VAT in the Digital Age), que es el proyecto que reorganizará el IVA comunitario y que prevé nuevas obligaciones y sistemas de intercambio automático de información fiscal durante la próxima década.

Aunque algunos de los cambios previstos afectan sobre todo a quienes venden productos o servicios en otros países de la Unión Europea, el objetivo final de Bruselas es avanzar hacia una fiscalidad cada vez más digitalizada. Lo que implica más intercambio automático de información, más uso de la factura electrónica y una integración progresiva entre los sistemas nacionales y europeos.

Y en España, donde un tercio ya (el 34%) de las pymes vende bienes o servicios en otros países comunitarios, según el último Eurobarómetro, el impacto potencial alcanza a una parte muy relevante del tejido empresarial. Pero también interesa al resto de autónomos, ya que el calendario europeo marca el rumbo que seguirán herramientas como Verifactu y las futuras obligaciones ligadas a la facturación electrónica.

  1. El cambio fiscal que ya está en marcha: lo que viene después de Verifactu
  2. El 2027, fecha clave para quienes venden servicios digitales al extranjero
  3. Más digitalización e información declarada a Hacienda
  4. El horizonte 2035 marca la fusión de la fiscalidad europea

El cambio fiscal que ya está en marcha para los autónomos: lo que viene después de Verifactu

En concreto, ViDA consiste en un paquete legislativo ya aprobado formalmente en marzo de 2025 y que se desplegará de forma gradual hasta 2035. Así, la planificación recién anunciada confirma que 2026 es un año clave para la preparación, con la vista puesta en cambios que empiezan a llegar ya durante el ejercicio que viene. Especialmente, para los pequeños negocios que venden online o trabajan con clientes de otros países de la UE.

Uno de los malentendidos más extendidos es pensar que Verifactu, el sistema de verificación de facturas impulsado por la Agencia Tributaria, es una ocurrencia exclusivamente española. La realidad es bastante distinta: España se está adelantando a una transformación que ya está en marcha a escala europea, y lo que hoy se percibe como una exigencia propia de Hacienda corresponde a una exigencia europea que ViDA terminará de encajar dentro de un marco común.

El objetivo en ambas escalas es que la facturación se digitalice; esto es, que los sistemas generen registros electrónicos verificables y que la información fiscal llegue a las administraciones de forma cada vez más automática. En este sentido, los sistemas nacionales de control de facturación, como VeriFactu, tendrán que alinearse progresivamente con el sistema de notificación digital transfronteriza previsto en el paquete europeo.

Esto significa que los autónomos que ya estén pendientes de Verifactu y la facturación electrónica están, de facto, adelantando trabajo que la normativa europea terminará por exigir de un modo u otro. Lo que hoy muchos perciben como una obligación exclusivamente española forma parte, en realidad, de una tendencia la digitalización de la gestión tributaria en toda la Unión Europea.

El 2027, fecha clave para quienes venden servicios digitales al extranjero

A partir del 1 de enero de 2027, se amplía y se aclara en varios aspectos el sistema de Ventanilla Única (OSS, por sus siglas en inglés), que permite ya simplificar la declaración del IVA en ventas a consumidores de otros países de la UE. Esto es, el mecanismo que ya utilizan profesionales que facturan a clientes particulares en otros países europeos como puedan ser diseñadores, programadores, consultores, formadores online o creadores de contenido.

Para estos negocios, las novedades son especialmente relevantes porque la Comisión Europea considera que el sistema OSS debe convertirse en una herramienta cada vez más central para simplificar las obligaciones fiscales derivadas de las operaciones transfronterizas. El objetivo es evitar que autónomos y pymes tengan que registrarse a efectos de IVA en múltiples países para determinadas operaciones.

En particular, el programa de trabajo de la Comisión confirma que se incorporarán determinados servicios del sector de la recarga de vehículos eléctricos al sistema OSS, además de introducir clarificaciones legislativas para los usuarios de los esquemas OSS e IOSS (este último, pensado para las importaciones de bajo valor).

Más digitalización e información declarada a Hacienda

La filosofía que recorre todo el paquete ViDA apunta a que las administraciones tributarias reciban la información fiscal cada vez más rápido y de forma cada vez más automatizada. Por un lado, esto implica más control y menos margen para errores que antes podían pasar desapercibidos o corregirse por parte de los autónomos y las pymes.

VeriFactu y el IVA digital europeo ya tienen calendario, fijado por Bruselas, así afectará a los autónomos
Verifactu y el IVA digital europeo ya tienen calendario, fijado por Bruselas, así afectará a los autónomos.

Por otro lado, a la larga, este modelo también puede traducirse en la necesidad de tener que hacer menos trámites manuales, toda vez que los datos de cada operación ya quedan registrados en el momento de emitir una factura.

Para muchos negocios, el principal mensaje es que la tendencia regulatoria europea apunta hacia una gestión fiscal cada vez más automatizada. Cuanto más digitalizados estén los procesos de facturación y contabilidad, más sencilla resultará la adaptación a los cambios que se irán implantando en los próximos años.

El calendario que recoge el programa de trabajo de la Comisión apunta en esa dirección de forma escalonada y por sectores. A partir del 1 de julio de 2028, las plataformas de alquiler de alojamiento de corta duración y de transporte de viajeros por carretera deberán cumplir con nuevas obligaciones como “proveedor considerado” (deemed supplier). Al mismo tiempo que entrarán en vigor las principales reformas del Registro Único de IVA (Single VAT Registration), incluyendo la inversión obligatoria del sujeto pasivo para proveedores no establecidos.

Más adelante, a partir del 1 de julio de 2030, las operaciones transfronterizas entre empresas (B2B) quedarán sujetas a nuevos requisitos de información digital basados en la factura electrónica obligatoria, que se convertirá en el método de facturación por defecto.

El horizonte 2035 marca la fusión de la fiscalidad europea

El último hito del calendario publicado por la Comisión Europea es el 1 de enero de 2035. A más tardar, los Estados miembros que ya cuenten con un sistema nacional de información en tiempo real sobre operaciones, como ocurre con Verifactu en España, deberán alinear esos sistemas con el modelo europeo de información digital transfronteriza, en lo que se considera la fase final de todo el paquete ViDA.

La intención de Bruselas es reducir el fraude del IVA, simplificar determinadas obligaciones administrativas y mejorar el control de las operaciones transfronterizas.

De momento, el programa de trabajo de ViDA no obliga, por sí mismo, a ningún autónomo a cambiar nada de inmediato. Pero sí confirma que los ajustes previstos por Europa empiezan a moverse, como los vinculados al sistema OSS.

Y para los negocios que facturan a clientes de otros países de la UE, tanto productos físicos como servicios digitales, esto se traduce en una recomendación práctica. Y es, revisar cómo se está gestionando hoy el IVA de esas operaciones, comprobar si se utiliza correctamente el mencionado sistema de Ventanilla Única y mantenerse atento a las novedades que vayan llegando sobre su ampliación.

Para el resto de autónomos, especialmente quienes ya están adaptándose a Verifactu y a la facturación electrónica en España, el mensaje es que ese esfuerzo no es un trámite aislado, sino el primer escalón de un cambio que, con distintos ritmos, terminará llegando a toda Europa.