El Instituto de Crédito Oficial (ICO), la entidad pública que canalizó la financiación imprescindible para ayudar a sobrevivir a autónomos y pymes durante la pandemia –con un total aproximado de 140.000 millones de euros–, volverá a convertirse, cinco años después, en uno de los principales motores de inversión de la economía española.
No en vano, el Gobierno ha puesto a su disposición 13.300 millones de euros para activar el fondo España Crece, concebido para tomar el relevo de los fondos Next Generation, con la que espera movilizar hasta 120.000 millones mediante financiación conjunta público-privada. Justo en el momento en que se acerca el final del calendario de ejecución de los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La operación supone uno de los mayores refuerzos de capacidad financiera realizados hasta ahora a través de este organismo. Gracias a esta aportación, el ICO podrá ampliar notablemente su capacidad de actuación para financiar proyectos empresariales, conceder garantías, participar en operaciones de inversión y atraer capital privado hacia sectores considerados estratégicos para el crecimiento económico.
- Préstamos para que las pymes inviertan en digitalización o transición energética
- Digitalización e innovación entre los sectores mejor posicionados
- La transición energética concentra una parte importante de los recursos
- Vivienda asequible y economía de los cuidados ganan protagonismo
Préstamos para que las pymes inviertan en digitalización o transición energética
“Para autónomos y pymes, la principal noticia es que buena parte de esos recursos se dirigirán a actividades en las que predominan los negocios de pequeño y mediano tamaño”, aclaró a este medio Valentín Díaz Espada, consultor del Instituto Europeo de Innovación y Negocios (IEIN).
Así, entre las áreas prioritarias, el experto señala “la digitalización, la innovación tecnológica, la transición energética, la vivienda asequible y la denominada economía de los cuidados; ámbitos en los que operan miles de micropymes repartidas por todo el país”.
El nuevo instrumento nace con una dotación inicial de 13.300 millones de euros. De esa cantidad, 10.500 millones proceden de préstamos vinculados al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, mientras que otros 2.800 millones corresponden a transferencias procedentes de fondos europeos.
La intención del Ejecutivo es que esos recursos sirvan como palanca financiera para aumentar de forma muy significativa la capacidad de actuación del ICO. “Según los cálculos de la entidad, esa aportación inicial permitirá alcanzar un volumen de financiación cercano a los 60.000 millones de euros”, señaló Díaz Espada.
La cifra podría incluso duplicarse mediante la entrada de inversores privados. El esquema previsto contempla fórmulas de coinversión en las que, según el experto, “por cada euro aportado por el sector público, participe también capital privado, elevando el impacto total hasta los 120.000 millones de euros”.
La creación de España Crece busca además dar continuidad a las políticas de inversión impulsadas durante los últimos años con cargo a los fondos europeos. Si bien, a diferencia de estos programas, “el nuevo instrumento no estará condicionado por unos plazos de ejecución tan exigentes; lo que permitirá desplegar proyectos a más largo plazo”, en opinión de Díaz España.
Digitalización e innovación entre los sectores mejor posicionados
Uno de los ámbitos con más posibilidades de beneficiarse será el de la digitalización empresarial. España cuenta con miles de pymes dedicadas al desarrollo de software, servicios tecnológicos, ciberseguridad, inteligencia artificial, análisis de datos o automatización de procesos que encajan con las prioridades anunciadas para el fondo.

También aparecen bien situadas las pequeñas empresas que desarrollan proyectos innovadores o realizan inversiones en investigación, desarrollo tecnológico y generación de propiedad industrial. “El ICO ha señalado en distintas ocasiones la necesidad de impulsar activos intangibles como las patentes, la innovación o la formación especializada”, comentó el consultor del IEIN, “que son, por lo general, más difíciles de financiar mediante los canales bancarios convencionales”.
En este escenario, podrían encontrar oportunidades micropymes tecnológicas en fase de crecimiento, pequeños negocios especializados en transformación digital o pequeñas firmas industriales que necesiten modernizar instalaciones y procesos productivos para ganar competitividad.
La internacionalización empresarial es otro de los ámbitos que podrían verse reforzados. Muchas pymes exportadoras necesitan financiación para abrir mercados, aumentar capacidad productiva o acometer inversiones vinculadas a su expansión exterior.
La transición energética concentra una parte importante de los recursos
La transformación energética figura igualmente entre las prioridades anunciadas para España Crece. “Este apartado engloba actividades muy presentes entre autónomos y pymes, sobre todo en sectores relacionados con la instalación, mantenimiento y desarrollo de soluciones sostenibles”, aclaró Díaz Espada.
Entre los posibles beneficiarios destacan las empresas dedicadas al autoconsumo fotovoltaico, la eficiencia energética, la rehabilitación de edificios, la electrificación de procesos industriales o la movilidad eléctrica. Durante los últimos años, muchas de estas actividades han experimentado un fuerte crecimiento impulsadas por la demanda de soluciones energéticas más eficientes.
También podrían verse favorecidas pequeñas ingenierías, consultoras ambientales y negocios especializados en la reducción de emisiones o la mejora de la sostenibilidad empresarial. Se trata de sectores que requieren inversiones continuas y donde el acceso a financiación resulta determinante para acometer nuevos proyectos.

El interés del Gobierno por impulsar este tipo de actuaciones responde tanto a objetivos económicos como medioambientales. La reducción de costes energéticos, la mejora de la competitividad y la modernización del tejido productivo forman parte de los objetivos asociados a este bloque de inversiones.
A ello se suma la necesidad de acelerar la adaptación de miles de negocios a un contexto en el que la eficiencia energética y la sostenibilidad son cada vez más relevantes para acceder a contratos, clientes o mercados internacionales.
Vivienda asequible y economía de los cuidados ganan protagonismo
La promoción de vivienda asequible constituye otro de los pilares anunciados para el nuevo fondo. “El Ejecutivo pretende movilizar miles de millones de euros para impulsar este segmento, considerado prioritario por el fuerte déficit de oferta existente en numerosas ciudades”, señaló Díaz Espada.
Aunque los beneficiarios directos de estas inversiones serán principalmente promotores y operadores especializados, alrededor de estos proyectos se mueve una amplia red de pequeñas constructoras, instaladores, empresas de rehabilitación, fabricantes de materiales, despachos de ingeniería y servicios técnicos.
La economía de los cuidados a las personas mayores es otro de los ámbitos llamados a ganar peso en los próximos años. El envejecimiento de la población y el aumento de la demanda de atención a personas mayores han convertido este sector en uno de los más dinámicos dentro de los servicios.
“En este ámbito operan miles de pymes dedicadas a la ayuda a domicilio, la asistencia especializada, los servicios sociosanitarios o el desarrollo de soluciones tecnológicas vinculadas al cuidado de personas dependientes”, argumentó Díaz Espada. Para quien la inclusión de este sector entre las prioridades de España Crece “abre la puerta a nuevas oportunidades de inversión para actividades que previsiblemente seguirán creciendo durante los próximos años.





