- Las dos fórmulas para calcular la pensión de los autónomos en 2026
- Ejemplos para calcular qué formula compensará más a los autónomos para la jubilación
Desde el pasado 1 de enero de 2026, los autónomos que se jubilen en España ya no tendrán una única forma de calcular su pensión. La Seguridad Social ha comenzado a aplicar un nuevo sistema dual que permite escoger, de forma automática, la fórmula más beneficiosa para cada trabajador por cuenta propia.
Este cambio, aprobado en la reforma de pensiones de 2023, introduce un periodo transitorio, que se extenderá durante las próximas dos décadas. Durante este tiempo, la Tesorería calculará la pensión con dos métodos distintos y aplicará el que arroje un resultado más alto, sin que el autónomo tenga que solicitarlo.
Según el Real Decreto Ley 2/2023, a partir del pasado enero, la Tesorería ha empezado a elegir de manera automática la pensión que más beneficie a los futuros jubilados. Lo hará tras haber calculado cuál sería su prestación más beneficiosa, entre el periodo de cálculo que está ahora mismo en vigor (los últimos 25 años antes de jubilarse) y el nuevo periodo de cálculo que se va a ir imponiendo en los próximos años (tener en cuenta los mejores 27 años de los 29 anteriores al momento de jubilarse).
El objetivo del Gobierno es suavizar el impacto de la ampliación del periodo de cálculo –que se irá imponiendo progresivamente hasta 2044– y evitar recortes inmediatos en las nuevas pensiones. Sin embargo, más allá de este periodo transitorio, el nuevo sistema sí podría reducir la prestación de algunos autónomos, especialmente de aquellos que cotizaron por bases bajas en sus primeros años de actividad.
Las dos fórmulas para calcular la pensión de los autónomos en 2026
Ahora mismo, ya conviven dos métodos distintos para calcular la base reguladora de la pensión. La clave está en entender cómo funciona cada uno y en qué casos puede resultar más beneficioso.
Fórmula antigua para calcular las pensiones
El sistema tradicional, vigente hasta ahora, calcula la pensión en base a las cotizaciones de los últimos 25 años previos a la jubilación, es decir, los últimos 300 meses.
Estas bases de cotización se suman y se dividen entre 350 para obtener la base reguladora, sobre la que posteriormente se aplican los porcentajes correspondientes según los años cotizados.
Este modelo ha sido históricamente más favorable para muchos autónomos, sobre todo porque permite dejar fuera del cálculo los primeros años de actividad, donde lo habitual es cotizar por la base mínima.
En la práctica, esto significa que un autónomo que haya mejorado sus cotizaciones en la última etapa de su carrera profesional –por ejemplo, a partir de los 40 o 45 años– verá reflejado ese esfuerzo en una pensión más elevada.

Nueva fórmula para calcular las pensiones
La nueva fórmula introduce un cambio relevante: en lugar de tomar los últimos 25 años, permite calcular la pensión utilizando los mejores 27 años dentro de un periodo de 29 años previos a la jubilación.
Es decir, la Seguridad Social analizará las cotizaciones de casi tres décadas y eliminará los dos peores años; esto es, los 24 meses con menor base o incluso sin cotización.
Este sistema está pensado, principalmente, para beneficiar a quienes han tenido lagunas de cotización o periodos irregulares, algo habitual entre los autónomos.
Por ejemplo, aquellos que hayan pasado por etapas sin actividad, crisis económicas o caídas de ingresos podrán descartar esos años más negativos y mejorar su base reguladora.
Durante este periodo transitorio (hasta 2040) la Seguridad Social calculará ambas opciones y aplicará automáticamente la más favorable. Esto implica que, en teoría, ningún autónomo verá reducida su pensión respecto al sistema actual en estos primeros años.
Sin embargo, a partir de 2041 el margen de elección se irá reduciendo progresivamente hasta que, en 2044, sólo se aplique el nuevo sistema de los 27 mejores años sobre 29.
Ejemplos para calcular qué formula compensará más a los autónomos para la jubilación
La gran pregunta que se hacen ahora muchos autónomos es clara: ¿qué fórmula me conviene más? La respuesta depende, sobre todo, de cómo haya sido su trayectoria de cotización.
La nueva fórmula compensará a autónomos con carreras irregulares
La nueva fórmula podría compensar a autónomos que iniciaron su actividad con cotizaciones bajas -como suele ser habitual-, tuvieron algunos años sin cotizar debido a una crisis o cierre temporal del negocio, y posteriormente recuperaron su actividad con bases más altas.
Al analizar los últimos 29 años, la Seguridad Social podrá eliminar los dos peores ejercicios -por ejemplo, aquellos en los que no cotizó o lo hizo por la base mínima- y quedarse con los 27 mejores. Esto permite “limpiar” el historial de cotización y elevar la base reguladora.
También se verán favorecidos aquellos autónomos que hayan tenido carreras profesionales irregulares, con altibajos o cambios de actividad. La posibilidad de excluir los peores años introduce un margen de mejora que no existía con el sistema anterior.
Así, por poner un ejemplo, pensemos en un profesional que ha tenido una carrera irregular. Durante buena parte de su vida ha cotizado por bases medias (en torno a 1.200 euros al mes), pero también ha atravesado varios años complicados en los que redujo su cotización a unos 900 euros e incluso pasó algunos periodos sin cotizar.
Si aplicamos la fórmula antigua, la Seguridad Social tendría en cuenta los últimos 25 años, incluyendo algunos de esos ejercicios con bases bajas o incluso sin cotización, lo que reduce la media final. En este escenario, la base reguladora podría situarse aproximadamente en torno a los 1.140 euros mensuales.
Sin embargo, con la nueva fórmula, el cálculo cambia. Al poder elegir los 27 mejores años dentro de los últimos 29, se eliminarían directamente los dos peores ejercicios; probablemente aquellos en los que no cotizó. Esto elevaría la media de las bases y permitiría que la base reguladora se acerque a los 1.200 euros mensuales.
¿Cuándo compensaría la fórmula antigua?
Por el contrario, un autónomo que ha seguido una trayectoria ascendente, empezando con bases bajas pero aumentando progresivamente su cotización hasta alcanzar niveles altos en los últimos años de su carrera.
En este escenario, la fórmula tradicional de los últimos 25 años suele ser más favorable ya que concentra el cálculo en la etapa final, donde las bases de cotización son más elevadas.
Si se amplía el periodo a 29 años, aunque se eliminen dos años, es probable que se incluyan ejercicios más antiguos con bases más bajas, lo que reduciría la media.
Por su parte, un autónomo que ha seguido una evolución típica, y que empezó cotizando por bases bajas (alrededor de 950 euros), fue mejorando progresivamente hasta cotizar por 1.200 euros y, en la última etapa de su carrera, elevó su base hasta los 1.800 euros mensuales.
En este perfil, la fórmula antigua resulta más beneficiosa. Al centrarse en los últimos 25 años, deja fuera los primeros años –esto es, los de menor cotización– y se concentra en la etapa en la que el autónomo ya cotizaba más alto. Esto permite obtener una base reguladora aproximada de unos 1.500 euros mensuales.
Sin embargo, con la nueva fórmula, aunque se eliminen los dos peores años, se amplía el periodo de cálculo y entran más años antiguos con bases bajas. Esto reduce ligeramente la media, situando la base reguladora en torno a los 1.400 euros.





