1. Yogastral se centra en reducir el estrés que sufren miles de profesionales
  2. Respiración, cuerpo y presencia como herramientas frente al estrés
  3. Integrar el autocuidado sin convertirlo en otra obligación
  4. Un modelo de acompañamiento directo frente al consumo pasivo

La presión constante por sostener un negocio, pagar cuotas, captar clientes y no saber qué pasará el mes siguiente está llevando a muchos autónomos a un nivel de estrés que afecta ya no solo a su productividad, sino también a su salud física y mental. Por eso, propuestas como Yogastral, el proyecto impulsado por Leticia Hervás Garrido, están ganando espacio entre profesionales que buscan herramientas prácticas para gestionar esa tensión, sin añadir más carga a su apretada agenda.

El estrés sostenido no es solo una sensación mental, sino algo que se instala en el cuerpo y termina formando parte de la forma en la que vivimos”, explicó a este diario la fundadora de esta escuela de yoga online con clases en directo y acompañamiento personalizado orientado al bienestar físico y mental.

Leticia Hervás describe cómo ese desgaste se traduce en tensión muscular, problemas digestivos o alteraciones del sueño, además de ansiedad y saturación mental. Porque, a su juicio, el problema no es solo individual, sino estructural: “El autónomo vive con una presión constante, una sensación de fondo de ‘no puedo soltar’…”.

Frente a ese escenario, la propuesta de Yogastral se basa en una idea sencilla pero poco habitual en el ámbito empresarial: integrar el autocuidado sin convertirlo en otra obligación. No hace falta una hora de práctica para empezar a notar cambios”, señaló Leticia Hervás, defendiendo que cinco o diez minutos de respiración consciente o movimiento adaptado pueden marcar una diferencia real en el día a día de quien dirige un negocio.

Yogastral se centra en reducir el estrés que sufren miles de profesionales

Yogastral no se dirige únicamente a autónomos, si bien estos sufren más las consecuencias del estrés. De hecho, plantea un enfoque más amplio del bienestar, centrado en acompañar a personas que viven bajo presión o altos niveles de exigencia. En ese marco, el proyecto incorpora también experiencias como los viajes a India que organiza, en los que acompaña a sus alumnos a la cuna del yoga. “No solo como un viaje, sino como una experiencia de transformación”, conectando la práctica con su origen y profundizando en ese proceso de reconexión personal.

Esta emprendedora sabe bien de lo que habla, pues antes de emprender con Yogastral, Leticia Hervás trabajó durante más de 20 años en hostelería, gestionando equipos grandes y jornadas largas en un entorno de alta exigencia: “Vivía en un estado de activación continua, con el cuerpo en alerta y la mente completamente saturada”. Una experiencia que hoy conecta directamente con la realidad de muchos autónomos.

“Recuerdo salir del trabajo agotada, drenada, sin apenas energía… Y aun así iba a mis clases de yoga”, explica, subrayando que no lo hacía por motivación, sino por necesidad. El esfuerzo de ir era menor que el coste de quedarme en ese estado de estrés”, añadió, describiendo un punto de inflexión que marcó su relación con la práctica.

El cambio definitivo llegó tras un viaje a India, donde se formó en yoga y ayurveda sin intención inicial de convertirlo en su profesión. “Yogastral nació de una transición vital, de un cambio no planificado”, afirmó Leticia Hervás, recordando cómo empezó a dar clases online desde casa casi por casualidad, a raíz de la demanda de personas cercanas a ella.

“No hubo un momento en el que decidiera emprender, sino que fue un proceso que se fue dando poco a poco”, explicó. Hasta que tomó conciencia del impacto que tenía su trabajo en los demás. “Ahí decidí apostar por ello de manera más profesional”.

Respiración, cuerpo y presencia como herramientas frente al estrés

Uno de los pilares de su enfoque es desmontar la idea de que el yoga exige tiempo, forma física o condiciones especiales. Si puedes respirar, puedes hacer yoga”, resumió esta emprendedora, citando una máxima que, según explica, cambia por completo la percepción de la práctica.

“El yoga no elimina el estrés externo”, advierte, pero sí permite gestionarlo de otra manera, evitando llegar a niveles de saturación extremos o facilitando la salida de ellos. “A través del cuerpo y, sobre todo, de la respiración, la persona empieza a anclarse al momento presente”.

 Leticia Hervás Garrido es la creadora e impulsora de Yogastral, una escuela de yoga online con clases en directo y acompañamiento personalizado
 Leticia Hervás Garrido es la creadora e impulsora de Yogastral, una escuela de yoga online con clases en directo y acompañamiento personalizado.

En este sentido, destaca el papel del pranayama, o técnicas de respiración consciente, como herramienta accesible incluso en contextos de alta carga laboral. “Algo tan sencillo como respirar de forma consciente puede calmar el estado de alerta”, explicó, insistiendo en que no requiere ni tiempo extra ni condiciones especiales.

El yoga no te quita los problemas, pero te entrena para habitarlos desde otro lugar”, añadió Leticia Hervás, subrayando que los efectos no son inmediatos, sino fruto de una práctica continuada. Entre ellos, menciona mejoras en el descanso, reducción de la ansiedad, regulación digestiva y un cambio en el estado de ánimo.

Integrar el autocuidado sin convertirlo en otra obligación

Para muchos autónomos, el principal obstáculo no es la falta de interés, sino la falta de tiempo. Leticia Hervás insiste en que el error está en plantear el autocuidado como una tarea más dentro de una agenda ya saturada. “El problema es querer añadirlo como una obligación, y así no funciona”, señala.

La clave está en integrarlo, no en sumarlo”, afirmó, aclarando que el matiz se arregla introduciendo pequeñas acciones que puedan incorporarse en el día a día sin generar rechazo. Desde parar unos minutos a respirar hasta sentarse y observar el entorno, su enfoque se basa en introducir pausas reales, aunque sean breves.

“Detenerme, sentarme en un banco, mirar el cielo, respirar… eso para mí ya es volver al presente”, explicó, defendiendo que estos gestos, simples en apariencia, tienen un impacto acumulativo cuando se convierten en hábito. “No se trata de hacerlo perfecto, sino de empezar con lo que sí es posible”.

Ese planteamiento busca romper con la lógica de exigencia que muchos profesionales trasladan también al bienestar. “Vivimos en una cultura muy marcada por la exigencia, y eso también se lleva a la esterilla”, apuntó esta emprendedora, advirtiendo contra la tendencia a forzar el cuerpo o buscar resultados rápidos.

Un modelo de acompañamiento directo frente al consumo pasivo

En cuanto a su modelo de negocio, Yogastral combina clases en directo, sesiones individuales y experiencias como viajes a India; con un enfoque centrado en el acompañamiento personalizado. “No busco que la persona solo haga yoga, sino que entienda su cuerpo y aprenda a escucharse”, explicó esta experta.

No creo, por así decir, en un ‘Netflix de yoga’, donde practicas solo frente a una pantalla”, afirmó, defendiendo la importancia de la corrección, la presencia y el seguimiento en el proceso. Por eso, sus clases son en directo y con grupos que le permiten mantener ese contacto.

Además, trabaja con distintos formatos adaptados a cada perfil, desde yoga dinámico hasta prácticas suaves o en silla, orientadas a personas con lesiones o movilidad reducida. El yoga debe adaptarse al alumno, no el alumno al yoga”, resumió.

En paralelo, está desarrollando una nueva línea de negocio centrada en una escuela online, que irá más allá del consumo de contenido. “Prefiero llamarlo una escuela, porque no es solo un lugar donde consumir clases”.

Es un espacio donde la persona no solo practica, sino que se sostiene”, concluyó Leticia Hervás. Quien asegura que el proyecto se encuentra en fase de creación y prueba con sus propias alumnas. La idea es lanzarlo en los próximos meses, con grupos reducidos y un enfoque centrado en el proceso, no en la cantidad de contenido.