Los autónomos con pequeños negocios y las micropymes asturianas que quieran calcular su huella de carbono o desarrollar proyectos subvencionados para compensarla pueden optar hasta el 15 de mayo a una línea de ayudas públicas que cubre el 80% de los costes, con un máximo de 5.000 euros para el cálculo y 4.000 euros para proyectos de absorción de CO₂.

El objetivo de esta línea es impulsar que las empresas de menor tamaño se inscriban en el Registro de Huella de Carbono del Principado, un paso clave para que los autónomos al frente de negocios puedan optar a contratos públicos o subvenciones futuras ligadas a criterios ambientales.

La convocatoria se tramita en régimen de concurrencia competitiva y está abierta a autónomos y micropymes con sede o actividad en Asturias. La ayuda financia tanto la contratación de consultoras externas, para medir la huella de carbono de un año concreto, como la elaboración de proyectos para reducirla o absorber emisiones mediante soluciones naturales o técnicas.

Es una oportunidad para adelantarse a posibles exigencias normativas y mejorar su reputación

El procedimiento es especialmente interesante para autónomos y pequeños negocios del ámbito agroalimentario, forestal, hostelero, turístico o industrial, que quieran adelantarse a posibles exigencias normativas y mejorar su reputación ambiental.

Aunque este tipo de servicios suele estar reservado a empresas con más músculo, la ayuda facilita su acceso a negocios con pocos recursos. El Principado recuerda que la huella de carbono no sólo vale para optar a ayudas futuras, sino que sirve también para identificar consumos energéticos evitables y lograr ahorros a medio plazo.

El cálculo subvencionado se refiere a un único año de referencia, que puede ser cualquiera entre 2020 y 2024. La metodología debe ajustarse a estándares reconocidos, como el GHG Protocol o la norma ISO 14064.

En el caso de proyectos de absorción de CO₂, se podrán financiar diseños técnicos de reforestaciones, restauración de suelos, mejora de pastos o cualquier otra actuación que absorba carbono de forma demostrable. También se admitirán proyectos de almacenamiento de carbono en productos o materiales, siempre que se justifique adecuadamente.

Esta ayuda no sólo vale para optar a ayudas subvenciones, sino que para identificar consumos evitables y lograr ahorros
Esta ayuda no sólo vale para optar a ayudas subvenciones, sino que para identificar consumos evitables y lograr ahorros.

Una vez concedida la subvención, el autónomo o micropyme beneficiario dispondrá de un plazo máximo de seis meses para ejecutar el proyecto y justificar los gastos. Se permite tanto el cálculo de la huella como la elaboración de proyectos que ya hayan sido iniciados antes de la concesión, siempre que su inicio no sea anterior al 1 de enero de 2024 y que los gastos estén efectivamente pagados antes de la fecha de justificación. Esta flexibilidad permite que negocios que ya hayan dado pasos en esta dirección puedan acogerse igualmente a la convocatoria.

No todas las solicitudes serán aceptadas, si la demanda supera el presupuesto previsto

La cuantía total destinada a esta línea de ayudas asciende a 150.000 euros, lo que implica que no todas las solicitudes serán aceptadas si la demanda supera la disponibilidad presupuestaria. Por eso, la convocatoria se tramita en régimen de concurrencia competitiva, y se evaluarán aspectos como la calidad técnica del proyecto, el impacto ambiental previsto, la experiencia del solicitante o la posibilidad de inscripción en el Registro autonómico. También se tendrá en cuenta si el negocio solicitante opera en zonas rurales o áreas especialmente vulnerables al cambio climático.

Aunque no es obligatorio inscribirse en el Registro de Huella de Carbono del Principado para solicitar la subvención, sí se valora positivamente que el proyecto tenga ese objetivo. Además, se recomienda incluir en la memoria una previsión de reducción o compensación de emisiones y una estimación económica razonada de los gastos, ya que ambos aspectos puntúan en la valoración. Las solicitudes incompletas o mal justificadas quedarán automáticamente excluidas, lo que puede dejar fuera a quienes no presenten una memoria bien estructurada.

El Gobierno asturiano considera esta convocatoria como una herramienta para sensibilizar a los negocios más pequeños sobre la importancia de medir su impacto climático. Además, permite reforzar la preparación de los autónomos y micropymes ante un mercado que cada vez exige más compromisos ambientales, tanto en clientes privados como en administraciones. Por ejemplo, cada vez más contratos públicos incorporan criterios verdes, y tener calculada la huella puede ser un factor diferenciador.

La ayuda es compatible con otras subvenciones de apoyo para digitalización o sostenibilidad

El formulario de solicitud está disponible en la sede electrónica del Principado de Asturias, junto con una guía que detalla los pasos a seguir, los documentos que deben presentarse y los requisitos que debe cumplir la memoria del proyecto. En la misma web se indican los datos de contacto para realizar consultas técnicas o administrativas antes de enviar la solicitud.

La ayuda no es compatible con otras subvenciones que financien los mismos costes, aunque sí lo es con otras líneas de apoyo para digitalización o sostenibilidad que afecten a otras partidas del negocio. Por eso, conviene revisar con cuidado las bases reguladoras si se tienen otras ayudas en curso. El importe concedido será abonado en un único pago tras la justificación, y no se contempla anticipo.

Asturias ya lanzó una convocatoria similar en 2023 con buena acogida por parte de cooperativas agroalimentarias, alojamientos rurales y pequeñas industrias. La edición de este año amplía el plazo de ejecución y refuerza el enfoque hacia los proyectos de absorción, con el fin de aumentar la captación de carbono real en el territorio. La medida se enmarca en el Plan Asturiano de Acción por el Clima, que busca reducir las emisiones regionales un 55% para 2030.