El progresivo apagón nuclear de las centrales de Ascó (2030) y Vandellòs II (2031) amenaza con dejar sin actividad y empleo a miles de autónomos y pymes de la zona sur de Cataluña.

Para evitarlo, el Gobierno catalán ha activado el Fondo de Transición Nuclear (FTN), financiado con la “ecotasa” sobre la generación atómica. Tras meses de negociación con ayuntamientos y agentes sociales, el Departamento de Empresa y Trabajo ha lanzado la primera gran convocatoria de ayudas: 35  millones de euros para proyectos empresariales.

La inyección llega después de que los municipios criticaran la lentitud en el desembolso de estas subvenciones. En 2024, los afectados apenas habían recibido 174.000 euros de los 100 millones prometidos. Según fuentes de la Generalitat, este programa “se repetirá anualmente”.

¿Quién puede optar al Fondo de Transición Nuclear?

Autónomos, pymes y, en general, cualquier empresa legalmente constituida (incluidas comunidades de bienes) ya ubicadas o en proceso de instalarse en alguno de los 96 municipios de las comarcas de las Tierras del Ebro, el Campo de Tarragona y Poniente que están recogidos en el anexo de las bases. 

Estas ayudas discriminan la zona de afectación dividiendo el ámbito geográfico en dos anillos: una zona de “prioridad alta” cubrirá un radio de hasta 10 kilómetros de las centrales nucleares, mientras que una de “prioridad media” englobará a los municipios de menos de 12.000 habitantes que se encuentren a 30 kilómetros de las centrales que se van a desmantelar. 

Ocho líneas de ayudas que pueden llegar hasta los 300.000 euros por proyecto

La convocatoria se articula en ocho vías distintas que se adaptan a distintos perfiles y momentos de crecimiento empresarial:

Línea 1: inversión productiva

Financia la compra de terrenos, maquinaria, reformas o licencias necesarias para ampliar o modernizar tu negocio, con un tope de 300.000  euros.

Línea 2: creación de empleo

Cubre parcialmente los salarios de al menos tres nuevos contratos a jornada completa durante un año, también hasta 300.000  euros.

Línea 3.1: cambio estratégico

Entre 1.000 y 30.000  euros para replantear el modelo de negocio: estudios de mercado, planes de expansión o diversificación.

Línea 3.2: cambio estructural

Hasta 210.000  euros para llevar a la práctica el plan: nuevas líneas de producción, relocalización o alianzas societarias.

Línea 3.3: captación de talento cualificado

Ayuda que llega a 201.000  euros para incorporar perfiles expertos que aceleren la transformación de la empresa.

Línea 4: proyectos cooperativos

Pensada para consorcios de tres a ocho empresas; financia hasta el 75 % del proyecto con un máximo de 200.000  euros, e incluye la auditoría externa.

Línea 5: emprendimiento de alto valor añadido.

Hasta 50.000  euros para startups o iniciativas de reciente creación con alto potencial de crecimiento.

Línea 6: innovación tecnológica, digital y verde

Respaldará proyectos de modernización (robotización, eficiencia energética, inteligencia artificial, economía circular) con un límite de 150.000  euros.

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Autónomos y pymes catalanas podrán recibir ayudas de hasta 300.000 euros.

Criterios de valoración y calendario para solicitar las ayudas

Los proyectos radicados en Zona I o que generen empleo femenino y juvenil recibirán una puntuación extra. También se primarán iniciativas alineadas con la transición ecológica y la digitalización. Y aunque las ayudas se otorgarán en un procedimiento de concurrencia competitiva, la la línea 2 (empleo) admite tramitación simplificada hasta agotar el crédito.

La apertura de las solicitudes se abrió el pasado 1 de julio y permanecerá abierta hasta las 14 horas del 31 de julio de 2025. La Generalitat confía en que la ventana de un solo mes genere efecto llamada: “Queremos proyectos maduros, capaces de arrancar en 2025 y empezar a crear empleo en 2026”, señalaron fuentes de la Conselleria.

Los interesados en tramitar estas ayudas deberán hacerlo exclusivamente de forma virtual a través del Canal Empresa.

La documentación mínima que se les exigirá consistirá en un formulario general, presentar una memoria técnica, un presupuesto detallado, y certificados de alta en RETA o modelo 036 y, si procede, plan de negocio.

Ayudas públicas para reducir la dependencia de la industria nuclear

En estas comarcas conviven microempresas agrarias, talleres metalúrgicos y pymes turísticas que necesitan modernizarse para reducir su dependencia del complejo nuclear. Los poderes públicos esperan que, con estas ayudas, autónomos y pymes puedan abordar inversiones que, de otra forma, no se podrían realizar.

En este sentido, Miquel Sàmper, conseller de Empresa y Trabajo, manifestó que la intención es «impulsar iniciativas con capacidad de crecimiento para paliar el futuro efecto del cierre de las centrales nucleares”.