Seguridad Social sigue rechazando más de la mitad de las prestaciones por cese de actividad a las que intentan acceder los autónomos. De hecho, el pasado año, la Tesorería denegó cerca del 60% de las solicitudes que presentaron los trabajadores por cuenta propia. Esto sería lo mismo que decir que seis de cada diez empleados que son despedidos por su empresa no tuvieran derecho a paro, algo impensable entre los asalariados. Algunos expertos se preguntan si realmente sirve para algo esta prestación dado que miles de autónomos no consiguen cobrarla por los requisitos «leoninos» que exigen la ley a pesar de estar cotizando por este derecho cada mes.
Según los últimos datos publicados por la Seguridad Social y actualizados hasta noviembre de 2024, de las 17.033 solicitudes que presentaron los autónomos para acceder al cese de actividad, 9.763 fueron rechazadas. Esto significa que un 57,3% de los trabajadores por cuenta propia que pidieron el paro el año pasado no pudieron cobrarlo, a pesar de haber cerrado su negocio.
Aunque en la última década el acceso a la prestación ha mejorado considerablemente -entre otras cosas por las nuevas modalidades más flexibles que se han ido aprobando-, lo cierto es que la Seguridad Social rechaza más de la mitad de las solicitudes de paro que hacen los autónomos. De hecho, a falta de que se publiquen los datos de diciembre de 2024, las estadísticas de la propia Tesorería reflejan que cada vez se deniegan más solicitudes de cese de actividad.
Alberto Ara, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) en la Comunidad Valenciana y abogado laboralista, aseguró a este diario que «siempre ha sido complicado acceder al cese de actividad, aunque con el tiempo se suavizó el problema. Antes se denegaban en el 82% de las solicitudes. No obstante, algo estábamos haciendo mal, o algo estaba mal en la ley cuando el 82% de los autónomos no podía cobrar el cese de actividad. En los últimos años ha habido cierta mejoría, pero aún así la ley sigue pidiendo unos requisitos enormemente complejos para poder acceder a la prestación».
Seguridad Social denegó el cese de actividad al 57% de los autónomos el año pasado
A cierre de 2023, según los datos de la Seguridad Social, los autónomos habían presentado un total de 22.387 solicitudes de cese de actividad, de las cuales 11.643 fueron rechazadas. Esto ya suponía más de la mitad de las prestaciones que pidieron los trabajadores por cuenta propia. Concretamente, un 52,01% del total de las solicitudes fueron desfavorables.
Lejos de mejorar, los últimos datos acumulados publicados por la Seguridad Social en noviembre de 2024 muestran que hasta ese mes, los autónomos presentaron un total de 17.033 prestaciones por cese de actividad. De ellas, 9.763 fueron rechazadas.
Por lo tanto, entre enero y noviembre de 2024, la Tesorería rechazó un 57% de las solicitudes de paro que presentaron los trabajadores por cuenta propia. Es decir, aumentaron un cinco puntos las denegaciones del cese de actividad entre el año pasado y el 2023.
Las condiciones para acceder al cese de actividad siguen siendo complicadas de acreditar
A pesar de que tanto en 2023 como en 2024 el nivel de solicitudes favorables ha aumentado, los expertos denunciaron que los requisitos de acceso a la prestación siguen siendo «leoninos». Según explicó Alberto Ara, «siempre han pedido una cantidad de requisitos enormes y complejos de acreditar para acceder al cese de actividad. Si lo comparas con los asalariados, que con una mera carta de despido ya pueden acceder a la prestación por desempleo, el cese de actividad genera muchos más problemas y documentos que presentar».
ATA lleva años denunciando que el sistema por el que se concede el cese presume de antemano que las bajas de los autónomos pueden ser fraudulentas y pone trabas a la hora de solicitar la prestación«. Así lo explicó el propio presidente de la Federación, Lorenzo Amor, en una entrevista concedida a este diario donde pidió que se «“deje de fiscalizar al autónomo y presumir que es un defraudador. El autónomo que solicita el cese de actividad es porque lo necesita”.
Una de las trabas más importantes son las condiciones específicas de cada una de las modalidades. Para acceder al paro, no sólo hay que cumplir algunos requisitos básicos de cotización, como también ocurre en el desempleo de los asalariados, sino que además se exige acreditar condiciones específicas y exclusivas de los trabajadores por cuenta propia.
Aumentan las denegaciones por no acreditar correctamente el derecho al «paro de los autónomos»
Por ejemplo, para el cese de actividad por caída de la facturación, los autónomos tienen que acreditar unas pérdidas superiores al 10% de los ingresos obtenidos derivadas del ejercicio de la actividad en un año completo, según marca la ley.
En este sentido, Domingo Gallego, abogado y vicetesorero de ATA, explicó que “para poder tener este cese de actividad por causas económicas, tiene que haber pérdidas, lo cuál no siempre tiene que suceder. No hay que olvidar que mucha gente, antes de tener pérdidas ya ha cerrado, o éstas son pequeñas e insuficientes para acceder a la prestación».
Precisamente, entre 2023 y 2024 aumentaron las denegaciones por falta de acreditación del derecho a la modalidad de cese de actividad que quiera optar el autónomo – ahora mismo hay una decena-,
En 2023 hubo un total de 11.643 solicitudes de paro denegadas y, de ellas, 6.721 (un 57%) fueron por no acreditar el derecho a la prestación. Sin embargo, en 2024 esta causa de denegación aumentó: de las 9.763 solicitudes rechazadas, 6.163 (un 63%) fueron por esta falta de acreditación.
Los autónomos en módulos tienen más dificultades para acceder a la prestación por cese de actividad
Otra cuestión a destacar, según Domingo Gallego, es que “los autónomos tributan en Hacienda de dos formas: en módulos y en estimación directa simplificada. En la segunda, Hacienda te exige llevar unos libros contables de ingresos y gastos, pero en la primera no. Cuando la mutua va a pedir los papeles para ver las causas económicas de los que están en módulos, es difícil que se lo reconozcan por que no hay contabilidad propiamente dicha y, por tanto, suficientes medios de acreditación».
Una de las pocas maneras, según el experto, es que la mayoría de los ingresos que se tengan vayan por datáfono -y hayan quedado registrados-. «Los gastos los tiene porque ha tenido que guardar las facturas. Pero si la mayoría de los ingresos, digamos un 90% como mínimo, no han ido por datáfono, lo van a tener muy difícil para demostrar pérdidas.”





