El uso de soluciones basadas en inteligencia artificial, como ChatGPT, está permitiendo a los autónomos y los pequeños negocios españoles ahorrar hasta nueve horas semanales en sus tareas cotidianas, lo que equivale a cuatro jornadas laborales al mes.

¿En qué tareas? Generar borradores de propuestas comerciales, incluyendo precios; o diseñando elementos gráficos para el buzoneo y el reparto de prospectos publicitarios; o creando páginas web, contestando a correos electrónicos, haciendo el balance semanal y otras tareas a la medida de cada negocio, por poner sólo algunos ejemplos.

Así se desprende de los resultados de la Encuesta Global de Emprendimiento 2025 realizada por GoDaddy, un estudio centrado en nuestro país y que –con la participación de más de 3.500 negocios– pone de manifiesto el notable impacto que está teniendo la IA en el día a día de los autónomos y las pymes.

  1. La IA permite automatizar tareas clave que antes consumían tiempo y recursos
  2. ¿Qué aporta más valor añadido al autónomo y qué le cuesta delegar?
  3. No hay diferencias radicales por sectores económicos en cuanto al empleo de la IA
  4. La clave está en “enseñar” a la IA a base de aportarle datos y más datos del negocio
  5. Barreras para la adopción de la IA y algunas recomendaciones para su uso

La IA permite automatizar tareas clave que antes consumían tiempo y recursos

Según explicó a este diario Rodrigo Pérez, director de Marketing Internacional de GoDaddy, los algoritmos son cada vez más un aliado “para automatizar tareas clave que antes les consumían tiempo y recursos, mejorando así la eficiencia operativa”. En concreto, Pérez identificó las áreas específicas en las que las empresas están aprovechando esta tecnología para ganar eficiencia:

Creación de cartas para clientes y proveedores

  • La IA permite a los autónomos generar en segundos un contenido personalizado para comunicarse con cada cliente o con cada proveedor.  

Contestación de correos de clientes y proveedores

  • Los constantes mensajes de email a veces son engorrosos de contestar, sobre todo si son numerosos. La IA es capaz de elaborar correos genéricos de respuesta.

Elaboración de balances de ingresos y gastos

  • Los autónomos están obligados a llevar una contabilidad muy precisa si quieren que el negocio no fracase. Y en este sentido, la IA puede automatizar muchas labores al respecto para llevar las cuentas al día.

Creación de contenido para redes sociales y canales digitales

  • Lo que implica generación de textos, ideas para publicaciones o calendarios de contenidos.

Diseño de logotipos y materiales visuales.

  • Herramientas especializadas en la generación de elementos gráficos permite elaborar anagramas, banners o dípticos/trípticos a partir de indicaciones básicas.

Optimización de estrategias de marketing

  • Especialmente, en segmentación de audiencia y redacción de anuncios, gracias a la capacidad de la IA para procesar datos de comportamiento.
  • Análisis de rendimiento y obtención de insights para campañas comerciales o acciones de marketing.

Gestión de la presencia online

  • A través de la creación de sitios web y landing pages. Para los que la IA es capaz de generar contenido personalizado a cada negocio.

¿Qué aporta más valor añadido al autónomo y qué le cuesta delegar?

Aunque la incorporación de IA es un paso adelante, no todas las labores diarias se automatizan con la misma facilidad, ni aportan el mismo valor. Así, los autónomos y los pequeños negocios perciben ciertas tareas que aportan un mayor valor añadido para sus clientes, como en la elaboración de presupuestos.

Rodrigo Pérez es director de Marketing Internacional de GoDaddy
Rodrigo Pérez es director de Marketing Internacional de GoDaddy.

Y es que, algunas pymes utilizan ChatGPT para generar borradores de propuestas, incluyendo precios, especificaciones técnicas y argumentos de venta. Si la herramienta conoce de antemano los márgenes de beneficio y los requisitos del cliente, produce textos que pueden enviarse con apenas pequeñas adaptaciones.

Algo similar ocurre en la creación de contenido, ya que cuando la IA se alimenta con información detallada sobre la historia de la marca, sus valores, su público objetivo y ejemplos de tono de voz, genera contenidos que conectan de forma más auténtica con los clientes. Por ejemplo, un ecommerce de artesanía puede introducir ejemplos de productos, testimonios reales y la filosofía de la marca en las instrucciones y obtener descripciones más convincentes.

En este sentido, las herramientas de IA pueden responder preguntas frecuentes, por lo que ya son capaces de resolver dudas de clientes o gestionar reclamaciones sencillas, siempre que se les haya enseñado el funcionamiento interno del negocio (catálogo de productos, políticas de devolución, horarios de atención…).

Por el contrario, hay otro tipo de tareas que a los autónomos aún les resultan difíciles de delegar por completo. Como las de búsqueda y contratación de empleados o la propia gestión de recursos humanos, para las que solamente el 11% de las pymes se sirve de ayuda de IA según el estudio.

Dado que, aunque la IA puede filtrar currículums o proponer descripciones de puesto, el contacto directo con los candidatos, las entrevistas y la valoración de competencias blandas siguen siendo casi exclusivamente responsabilidad de las personas.

Un caso semejante a aquello relativo a los asuntos legales y de cumplimiento normativo. Campo en el que solo el 21 % de las pymes utiliza IA. La redacción de cláusulas contractuales o la interpretación de normativas específicas requiere un asesoramiento más profundo que, al menos de momento, escapa de la capacidad de los modelos de lenguaje sin supervisión experta.

No hay diferencias radicales por sectores económicos en cuanto al empleo de la IA

A diferencia de lo que cabría esperar, el estudio no ha detectado diferencias radicales por sectores económicos, sino más bien por áreas funcionales dentro de cada negocio. Así, según Rodrigo Pérez, los principales usos de IA se distribuyen de la siguiente manera:

  • Marketing, ventas y publicidad: 56%.
  • Planificación y estrategia empresarial: 45%.
  • Atención al cliente: 41%.
  • Gestión financiera: 28%.

Datos que sugieren que las pymes priorizan la IA allí donde puede generar un valor inmediato, como incrementar la visibilidad, automatizar campañas de ventas o escalar la atención al cliente sin añadir costes.

Autónomos y pymes priorizan el uso de la IA allí donde puede generar un valor inmediato
Autónomos y pymes priorizan el uso de la IA allí donde puede generar un valor inmediato.

En contraste, las áreas que requieren mayor especialización, como las finanzas más complejas o la interpretación de regulaciones, quedan todavía en un segundo plano.

La clave está en “enseñar” a la IA a base de aportarle datos y más datos del negocio

Uno de los mensajes clave de aquellos negocios que hacen uso de estas herramientas es que la IA sólo rinde al máximo cuando se le proporciona la mayor cantidad de información posible sobre el negocio.

No basta con lanzar instrucciones genéricas, es imprescindible dotar a los modelos de lenguaje de un contexto profundo, que incluya:

  • Historia y filosofía emprendedora. Explicar a la IA quiénes somos, cuál es nuestro propósito, qué estilo de comunicación utilizamos en la marca, referencia a casos de éxito anteriores y testimonios de clientes.
  • Catálogo de productos o servicios. Incluir descripciones, características técnicas, precios, márgenes y diferencia competitiva para que la IA pueda redactar textos ajustados a la oferta real.
  • Estilo de comunicación y tono de voz. Ofrecer ejemplos de correos electrónicos o textos anteriores que funcionen como guía para que aprenda a replicar la forma en que nos dirigimos al público.
  • Datos de rendimiento histórico. Facilitar métricas de campañas previas, estadísticas de tráfico web, ratios de conversión o feedback de clientes para identificar patrones y proponer mejoras basadas en información real.

Así, los autónomos que destinen unas pocas horas a preparar un “documento de conocimiento interno” ‒similar a un manual de marca‒ verán retornos muy superiores a los que pretendan abordar la IA sin más indicaciones.

Una IA bien entrenada funciona como un asistente virtual, mientras que una IA “a ciegas” produce resultados más genéricos y menos útiles.

De tal forma, el éxito en la adopción de IA no radica únicamente en elegir la herramienta adecuada, sino en dedicar un tiempo inicial a estructurar la información del negocio para que los modelos de lenguaje sean capaces de procesarla y generar contenidos alineados con la estrategia empresarial.

Barreras para la adopción de la IA y algunas recomendaciones para su uso

Pese a los beneficios evidentes, muchas pymes aún no se atreven a dar el salto hacia la IA, ya sea por falta de conocimientos técnicos o por percibir un coste elevado. Ante esta situación, Rodrigo Pérez recomienda:

  • Empezar poco a poco y de forma práctica. “Los emprendedores no necesitan una formación técnica ni un gran presupuesto para comenzar a utilizar la inteligencia artificial”, según el experto de GoDaddy.
  • Apostar por soluciones “todo en uno” que incluyan IA de serie. Diseñados para que los autónomos no necesiten una configuración compleja.
  • Aprovechar los recursos educativos disponibles. Algo en lo que destacan las redes sociales, en las que el 45% de los emprendedores españoles se forma a diario.

El consejo final de Pérez es claro: “La clave está en dar el primer paso. La IA ya no es una tecnología exclusiva de las grandes corporaciones”. Según este experto, hoy cualquier pyme “puede usarla para competir en igualdad de condiciones, construyendo su marca, vendiendo en línea y llegando a nuevos clientes con una inversión mucho menor”.