El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), alertó en un comunicado a los autónomos y los pequeños negocios sobre el aumento de los ciberataques. Desde esta organización pública explicaron que los ataques de ’randsomware’, en los que se pide un rescate a cambio de información robada, son una amenaza real y creciente para las pymes.
Existen ejemplos concretos de ciberataques de este tipo que han afectado a miles de negocios en todo el mundo exigiendo rescates exorbitantes. Por ello, implementar medidas de seguridad eficientes y concienciar a los empleados sobe la protección es fundamental para proteger la información crítica de los negocios, explicaron desde INCIBE.
El correo electrónico es la vía de acceso más comúnmente usada por los ciberdelincuentes. La falta de concienciación hace que se comparta información sensible a través de ellos o se descarguen archivos maliciosos que puedan infectar los equipos. Los expertos advirtieron que no contar con programas actualizados también puede contribuir al acceso de estos virus.
¿Cómo consigue un ‘randsomware’ infiltrarse en un negocio y robar sus datos?
Los llamados ‘randsomware’ con archivos maliciosos -virus- consiguen entrar en un ordenador para robar o encriptar los datos que hay en él, haciendo que sea imposible acceder a ellos. Tras ello, estos piratas informáticos piden dinero –en ocasiones grandes cantidades- a cambio de que los autónomos recuperen sus datos y los de sus clientes.
Los ataques de este tipo son cada vez más frecuentes y afectan “a empresas de todos los tamaños y sectores y su información, así como la de sus clientes y proveedores”, alertaron desde INCIBE. Precisamente son los pequeños y medianos negocios los objetivos más atractivos, ya que suelen tener menos recursos dedicados a la ciberseguridad.
Como ya contó a este diario el experto en ciberseguridad Josep Albors, “el email sigue siendo uno de los vectores de ataque más utilizados por los ciberdelincuentes a la hora de dirigir sus amenazas a las pequeñas y medianas empresas, algo que afecta directamente a los autónomos. Los enlaces incrustados en estos correos maliciosos y, especialmente, los ficheros adjuntos suelen ser el punto de partida de estos ciberataques”.
Desde INCIBE explicaron también que el correo electrónico es una herramienta extendida en todos los negocios, a la que tienen acceso casi todos sus empleados, sin ser conscientes en muchas ocasiones de los peligros que acarrea por falta de concienciación.
Resulta fundamental tener en cuenta que esta vía de entrada tan habitual y accesible para toda la plantilla no pasa desapercibida para los ciberatacantes, que aprovechan su vulnerabilidad. El ‘pishing’ (emails en los que se suplanta la identidad del emisor), los software no actualizados o piratas, los USB con virus o la publicidad engañosa en internet son otros de los medios más ampliamente utilizados para infectar los equipos.
Los pequeños negocios son el gran objetivo de los ciberdelincuentes
Para entrar en los equipos informáticos de los negocios, los ciberdelincuentes difunden –normalmente a través del correo electrónico- un ‘randsomware’ que consigue infiltrarse en el sistema y robar datos sensibles. Tras ello, piden un rescate a los autónomos para restablecer la información.
Desde el Instituto Nacional de Ciberseguridad alertaron que son precisamente los pequeños y medianos negocios los que están, cada vez más, en el punto de mira de estas ofensivas. La razón es que, en muchos casos, los autónomos y pymes no cuentan con las medidas de protección en materia de seguridad que otras empresas más grandes.
Es por esto que el robo de información delicada puede suponer una amenaza real a la continuidad de la actividad comercial, cosa que los piratas informáticos conocen y aprovechan para elegir sus blancos. “Las pymes son uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes para realizar ataques de ransomware”, explicaron desde INCIBE.
En ocasiones, los piratas informáticos pueden llegar a jugar con una doble amenaza: el robo de la información y la publicación de la misma. Esto aumenta la presión, ya que podría suponer sanciones para los autónomos en materia de protección de datos, en caso de no salvaguardar la integridad de sus clientes y dejar que sus datos queden expuestos, explicaron los expertos consultados.
“Las pymes no siempre cuentan con sistemas de seguridad avanzados y suelen tener menos recursos dedicados a la ciberseguridad, lo que las convierte en objetivos más fáciles que las grandes empresas. Además, aunque sean pequeñas, estas empresas a menudo manejan información sensible, de gran valor para los ciberdelincuentes, es decir, las pymes son un blanco perfecto para el randsomware”, explicaron desde INCIBE.
¿Cómo pueden los autónomos y dueños de negocios protegerse de los ciberataques?
El Instituto Nacional de Ciberseguridad publica regularmente recomendaciones, advertencias e información actualizada para que los autónomos y dueños de negocios puedan protegerse de posibles amenazas. Hace pocos días, expusieron en un comunicado consejos específicos sobre cómo proteger la empresa del robo de información a través de ‘randsomware’:
- Formar a los empleados: es fundamental capacitar a los empleados sobre buenas prácticas en ciberseguridad e invertir en su formación y concienciación.
- Copias de seguridad periódicas: realizar copias de seguridad cifradas de los datos importantes de forma habitual. Si la información es almacenada fuera de la red del negocio se asegura la posibilidad de recuperar la información en caso de ataque.
- Mantener el software actualizado: usar programas originales (no piratas) y actualizados ayuda a evitar vulnerabilidades que pueden convertirse en una puerta de entrada para los piratas informáticos.
- Implantar firewalls, antivirus y sistemas de detección de intrusiones: aumentará la seguridad de la red empresarial, protegiéndola de ciberataques.
- Monitorizar la red empresarial: ayudará a detectar actividades sospechosas y responder rápidamente ante cualquier amenaza.
- Implementar políticas de seguridad: contar con políticas de seguridad y revisarlas de forma regular protegerá la información de accesos no autorizados.





