El sector gastronómico en España, que engloba la agricultura, la industria alimentaria, la hostelería y el comercio, generó un impacto económico de cerca de 375.000 millones de euros en 2023, según un informe de KPMG y la Real Academia de Gastronomía. Este montante equivale al 27% del Producto Interior Bruto (PIB), consolidando su papel clave en la economía. De esta cifra, 211.126 millones provienen de actividades directas, mientras que el resto corresponde a efectos indirectos y agregados.
El informe también destaca que la producción total vinculada al sector creció un 8,1% en el último año, con la industria alimentaria liderando el impacto económico directo al generar 163.194 millones de euros, seguida por la hostelería (157.379 millones) y el comercio de alimentos y bebidas (83.659 millones). El papel crucial de la gastronomía se refleja también en su contribución al empleo, que representa el 37% del mercado laboral español.
Los negocios relacionados con la gastronomía generan casi 11 millones de empleos
El sector gastronómico no se limita a la alta cocina, sino que abarca una amplia red de negocios que incluyen 308.000 establecimientos de hostelería, 234.000 locales comerciales de alimentación y bebidas y 34.600 centros industriales. En total, el conglomerado está compuesto por 747.000 negocios, más del 21% del tejido empresarial en España, y cuenta con 914.000 explotaciones agrarias.

En términos de empleo, el informe revela que el sector generó y mantuvo en 2023 7,2 millones de puestos de trabajo directos y 3,5 millones de empleos indirectos. Además, la proporción de empleo directo en relación al total nacional creció 1,3 puntos desde 2020, alcanzando el 19%. Este dato muestra una clara recuperación hacia los niveles previos a la pandemia, cuando representaba el 19,8%.
El estudio subraya también el impacto de la gastronomía como embajadora internacional de la agroalimentación española. En 2023, las exportaciones de alimentos y bebidas alcanzaron 66.796 millones de euros, un crecimiento del 88% en la última década. Esta evolución coloca a España como líder europeo, con un aumento promedio anual del 6,5%, superando a países como Francia (39%) y Alemania (50%). La agroalimentación representa el 17,4% de las exportaciones totales, solo por detrás de bienes de equipo (19,5%) y productos químicos (18,1%).

Un factor destacado es que el 56% de los negocios exportadores del sector son regulares. Es decir, mantienen actividad internacional durante al menos cuatro años consecutivos. En total, unas 18.000 firmas forman parte de este tejido exportador, lo que refleja la estabilidad del comercio exterior en esta área.
Los turistas extranjeros gastan 17.000 millones de euros al año en tiendas de alimentación y restaurantes
El atractivo de la gastronomía española se refleja también en el turismo. En 2023, los visitantes internacionales gastaron 17.000 millones de euros en experiencias culinarias, un 24% más que en 2019. Este gasto estuvo acompañado de un aumento en el desembolso per capita, que pasó de 166,4 euros en 2017 a 202,3 euros en 2023. Además, el enoturismo experimentó un incremento del 18%, alcanzando casi tres millones de visitantes.
La cocina española también ha escalado posiciones a nivel internacional gracias a la excelencia de sus chefs y restaurantes. España ocupa el tercer lugar en el mundo por restaurantes con estrella Michelin y lidera rankings como el de The World’s 50 Best Restaurants, con tres locales entre los cinco primeros. Este reconocimiento refuerza la posición de la gastronomía como un activo cultural y económico para el país.
A pesar de los éxitos alcanzados, el informe también pone de relieve los problemas a los que se enfrenta el sector gastronómico en España. La digitalización y la adopción de prácticas sostenibles son fundamentales para mantener su competitividad. La aplicación de tecnologías avanzadas y la reducción del impacto ambiental son prioridades para responder a las demandas de consumidores cada vez más exigentes en ambos terrenos.





