Hausera es un proyecto emprendedor que nació, hace apenas un par de años, con un objetivo tan simple como ambicioso: abrir el mercado inversor inmobiliario a cualquier persona, sin necesidad de grandes capitales, ni de conocimientos sobre vivienda.

Con sede en Murcia y creada por dos emprendedores de la región, Francisco Javier Sánchez y Fernando Gonzalo, esta plataforma ha conseguido que más de un millar de personas participen en inversiones inmobiliarias desde solo 100 euros, logrando una rentabilidad media del 17,4% y rehabilitando inmuebles que llevaban más de una década abandonados. Y todo con una simple fórmula: ellos sólo cobran, si los hace el inversor.

Querían que no hiciera falta ser millonario para invertir en vivienda de calidad

“La idea de Hausera surge porque nos encontramos con oportunidades muy interesantes para invertir en inmuebles, pero no podíamos ni soñar con asumirlas todas con nuestro capital”, explicó a este diario Francisco Javier Sánchez, cofundador y coCEO. “Vimos que había muchos edificios abandonados, con un gran potencial, en ciudades como Murcia, Cartagena o Molina de Segura; pero las limitaciones financieras nos obligaban a dejarlos pasar”.

Ambos emprendedores deseaban encontrar un modo de aprovechar esas oportunidades. “Y, al mismo tiempo, democratizar el acceso a inversiones que hasta ahora eran solo para grandes patrimonios”, continuó Francisco Javier Sánchez.

La solución fue el crowdlending inmobiliario: un modelo de financiación colectiva en el que muchos pequeños inversores prestan dinero para llevar a cabo proyectos inmobiliarios, y reciben un retorno al final de la operación. “Permitimos que, con solo 100 euros, cualquiera pueda formar parte de un sector que tradicionalmente había estado reservado solo para unos pocos”, resumió Sánchez. “Queríamos que no hiciera falta ser millonario para poder invertir en vivienda de calidad”.

La propuesta de Hausera va más allá del modelo ‘crowlending’: destaca por su transparencia

Desde el primer día, ambos emprendedores tuvieron claro que queríamos diferenciarse “por nuestro compromiso: si el inversor no gana, nosotros tampoco”, afirmaron. “Apostamos por un sistema cien por cien a éxito, porque es la manera más justa de alinearnos con quienes confían en nosotros. Esto implica que somos muy exigentes a la hora de seleccionar proyectos: no todo vale”.

El tipo de inmueble que eligen para rehabilitar tampoco es convencional. Frente a otras plataformas centradas en obra nueva, Hausera se especializa en la rehabilitación de edificios en desuso, vandalizados o abandonados. “Aunque puedan parecer problemáticos, tienen un gran potencial y generan viviendas asequibles donde más se necesitan”, contó convencido Sánchez. “Además, rehabilitar suele ser más rápido y más ecológico que construir desde cero, porque aprovechamos estructuras existentes”.

El escepticismo que encontraron a su spaso fue el primer obstáculo. “El crowdlending inmobiliario no era muy conocido en España, y tuvimos que dedicar mucho tiempo a educar, explicar y generar confianza”, recordó. “No fue fácil. Teníamos que ganarnos uno a uno a los primeros inversores, explicarles con detalle cada proyecto, cada previsión de gasto, cada plan de obra. Era muy intenso, pero fue la base de todo lo que vino después”.

De izquierda a derecha,Fernando Gonzalo y Francisco Javier Sánchez, cofundadores de Hausera
De izquierda a derecha,Fernando Gonzalo y Francisco Javier Sánchez, cofundadores de Hausera.

Lo cierto es que, en solo dos años, Hausera ha financiado más de 15 millones de euros en proyectos. Uno de los primeros consistió en la reforma de un pequeño piso en Cartagena. Hoy gestionan edificios completos, devolviendo al mercado inmuebles que llevaban abandonados desde la crisis de 2008. “Siempre recordaré aquel primer piso”, comentó Sánchez. “No sólo por ser el primero, sino porque nos demostró que el modelo funcionaba. Fue vendido en tiempo récord, y con una rentabilidad superior a la estimada”.

La plataforma no ha tardado en expandirse y ya ha llegado a Italia

Uno de sus proyectos más conocidos fue el de Molina de Segura. Allí, Hausera rehabilitó un edificio que no había llegado a terminarse por la crisis económica y que había sido vandalizado desde entonces. Gracias a su intervención, se generaron 39 viviendas nuevas, que se pusieron en circulación en una zona donde escasea la vivienda asequible. “Transformar un edificio abandonado en hogares habitados es una de las mejores sensaciones que hemos vivido”, aseguraron ambos fundadores.

En Italia, han desarrollado el proyecto Lago Iseo 1, donde transformaron un hotel en desuso en un complejo residencial. La operación recaudó más de 2,5 millones de euros en apenas dos días; un hito que ahora buscan superar con su nuevo proyecto Lago Iseo 2. “Queríamos probar que nuestro modelo era exportable, y lo estamos logrando. Italia nos está dando una acogida increíble”.

El perfil del inversor que usa Hausera es muy variado, aunque hay un patrón común. “Tenemos desde jóvenes que quieren empezar a invertir hasta perfiles más expertos que buscan un modelo más eficiente”, señaló. “Más del 80% de quienes invierten una vez, repiten. Y eso es para nosotros un medidor de éxito mucho más valioso que cualquier cifra de financiación”.

Más del 80% de quienes confían una vez en el sistema de inversión inmobiliaria de Hausera, repiten
Más del 80% de quienes confían una vez en el sistema de inversión inmobiliaria de Hausera, repiten.

Hasta el punto de que Hausera ha crecido al ritmo de la confianza. Ha multiplicado por ocho su base de usuarios en el último año y ha duplicado su plantilla en 2024 para asumir nuevos proyectos. “No nos mueve la ambición por volumen, sino la calidad de las operaciones”, subrayó Sánchez. “Cada nuevo proyecto debe ser una mejora sobre el anterior, no sólo en rentabilidad, sino en seguridad y en impacto positivo”.

Ambos emprendedores valoran el mejorar la vida diaria de millones de personas

Al preguntar a estos dos emprendedores por qué eligieron hacerlo precisamente en el sector inmobiliario, Francisco Sánchez contesta con naturalidad: “Siempre me han gustado las actividades que parecen poco dinámicas”, aseguró. Para él, “en la innovación real no está en inventar nuevos mundos digitales, sino en mejorar los sectores tradicionales que afectan a la vida diaria de millones de personas. Ahí es donde realmente podemos cambiar las cosas”.

Como muchos otros emprendedores, ha pasado por momentos de duda. “El primer año es durísimo. No sólo tienes que validar el modelo, sino lograr que alguien que no te conoce confíe en ti, en tu equipo y en tu visión”, admitieron. “A veces parece imposible”, reconoce. “Pero también es ahí donde aprendes a perseverar. A levantarte cuando todo va mal. A ajustar y volver a intentarlo”.

Al final, lo que más valora el coCEO de Hausera no es la rentabilidad, ni los millones financiados. Es el equipo que ha formado a su alrededor. “Una de las claves es rodearte de personas que crean en el proyecto tanto como tú. La pasión compartida multiplica la fuerza y hace que los malos momentos sean más llevaderos”. Por eso afirma que su startup no sería nada “sin el equipo humano que hay detrás”.