La Comisión Europea ha propuesto una reforma del reglamento sobre la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) para estandarizar y endurecer los controles en toda la Unión Europea. Lo que afecta a taxistas, transportistas, vehículos de reparto, comerciales y autónomos que usan sus vehículos para trabajar. Aunque todavía queda un largo camino para que esta propuesta se convierta en obligatoria, los países trabajarán sobre ella para aumentar la seguridad en carretera y reducir las emisiones contaminantes.
Para lograr estos objetivos Bruselas quiere aumentar la frecuencia de las inspecciones obligatorias, introducir revisiones en carretera y pruebas más estrictas de emisiones y sistemas electrónicos. Para ello se ha propuesto revisar tres directivas: sobre la inspección técnica periódica (ITV) de los vehículos, los documentos de matriculación de vehículos y la inspección técnica en carretera (RSI) de los vehículos comerciales.
La normativa que se aplica en España a este respecto es ya una de las más exigentes de toda la UE. Aunque los nuevos requisitos podrían aumentar el precio de las revisiones, y la meta medioambiental de electrificar el parque automovilístico podría perjudicar a los vehículos más antiguos y a las furgonetas comerciales. A la espera de que esta normativa sea aprobada, los sectores afectados muestran confianza en ser capaces de cumplir con los nuevos requisitos. Aunque también recelan de nuevos costes que tendrán que asumir sobre márgenes ya de por sí ajustados.
Los sectores más afectados ya pasan revisiones muy estrictas, pero temen el aumento de costes
Los taxistas no se enfrentarán a cambios significativos en la frecuencia de las inspecciones, ya que sus vehículos ya pasan revisiones anuales o semestrales según su antigüedad. Jesús Fernández, vocal de Antaxi, afirmó que “la flota de taxis se ha renovado con mucha intensidad. En Madrid, superamos el 90% de vehículos de cero emisiones o eco, y asumiremos esta normativa con total tranquilidad”.
No obstante, Fernández señaló un problema con los eurotaxis: “No existen vehículos adaptados eléctricos o híbridos en el mercado, lo que crea una paradoja para cumplir las restricciones de emisiones”. El aumento de los costes preocupa al sector: en Madrid, la inspección del taxímetro puede costar hasta 150 euros, frente a los 25 euros en Valencia.
“Cualquier normativa tiene un coste, y eso va al lomo del taxista, porque nuestras tarifas están fijadas por la Administración”, lamentó Fernández, quien también indico que los precios de las revisiones de sus vehículos no son muy diferentes a las de los particulares. Donde sí hay diferencias es en el mantenimiento continuo en talleres especializados de las cooperativas que realizan estos profesionales para que su “herramienta de trabajo” que son sus vehículos siempre se encuentren en las óptimas condiciones y cumplan con todas las normativas. En este caso Fernández puso el ejemplo de los extintores homologados y revisados, no cumplir con estas exigencias pueden suponer importantes sanciones económicas.
Los transportistas de camiones (categorías N2 y N3) tampoco sufrirán cambios en la frecuencia de las inspecciones, ya que en España los camiones pasan la ITV anualmente desde su matriculación. José Carlos López Jato, secretario técnico de Fetransa, consideró que no es nuevo. “Las inspecciones en carretera ya existen, y un camión con ITV en vigor de otro país es reconocido aquí. Si no frena bien o tiene defectos, lo mandan a corregir, como siempre”. Jato añadió que los controles de emisiones no implican un endurecimiento significativo pues “cada vehículo debe cumplir la normativa Euro que le corresponde”, pero advirtió que todavía no ha tenido tiempo para estudiar la propuesta de la CE en detalle.
Los vehículos comerciales ligeros (categoría N1), como furgonetas de reparto, tendrán que pasar inspecciones anuales tras la matriculación, frente a las revisiones bienales actuales para vehículos de menos de diez años. Sin embargo, fuentes de la Asociación de Transportistas Autónomos (ATA) aseguraron que ya tienen que superar revisiones técnicas cada seis meses.

Los vehículos más antiguos se llevarán la peor parte
Emilio Domínguez, abogado experto en movilidad, estimó que “hasta un millón de vehículos al año podrían no superar la ITV debido a control de emisiones más estrictas, especialmente los diésel Euro 5 o inferiores”. Esto impactará al sector del reparto, donde muchos autónomos operan con vehículos antiguos. Fernández destacó la falta de alternativas: “Los vehículos de reparto requieren ser contaminantes porque no existe tecnología alternativa viable en el mercado”.
Domínguez calculó que pese a que hay regiones como Madrid o Barcelona con flotas modernizadas “entre 20.000 y 30.000 taxis y VTC” necesitarán reemplazar sus vehículos en los próximos tres años, un impacto que se extenderá a los comerciales ligeros. En Antaxi, también señalaron el problema que pueden tener otros compañeros autónomos por lo que Fernández les ofreció colaboración y aseguro que “estamos para echar una mano a otros autónomos, como los repartidores, si lo requieren”.
Los autónomos que usan sus coches para trabajar, pero no como herramienta principal (por ejemplo, comerciales o consultores), también se verán afectados. La revisión de partículas y tecnología electrónica podría incrementar los costes de mantenimiento, especialmente para vehículos con etiqueta B o sin distintivo ambiental, que representan el 60% del parque automovilístico español, una medida que afectará a todos los conductores particulares.
Domínguez advirtió de que “de tres a cinco años, entre 3 y 5 millones de vehículos podrían ser retirados si no cumplen los nuevos estándares de emisiones”. Este experto también criticó el trasfondo de la norma ya que “con la excusa de la seguridad técnica, se acelera la transición a la movilidad eléctrica, pero la UE no lidera la fabricación de estos vehículos, y la infraestructura de carga no está preparada” al tiempo que confió en que durante “el trámite de aprobación de la norma se suavicen sus exigencias, pues estas cifras preliminares son un poco duras para países como España”.
La patronal de las estaciones de ITV asegura estar preparada para los cambios
España cuenta con una red de 415 centros de ITV y 1.032 líneas de inspección, lo que la posiciona como líder en Europa. Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV, aseguró que “las estaciones de ITV ya estarían preparadas para la gran mayoría de las exigencias del borrador de la nueva directiva europea”. Sin embargo, la necesidad de equipos para medir partículas finas y óxidos de nitrógeno podría requerir inversiones, lo que llevaría a un encarecimiento de las inspecciones.
Magaz también destacó que las inspecciones en carretera, ya están actualmente implementadas en España con unidades móviles y supervisión de la Guardia Civil. En cualquier caso también destacó que estamos ante una ” propuesta de borrador de Directiva de la Comisión Europea”, por lo que puede haber modificaciones respecto “al texto que finalmente se apruebe”.





