Las microempresas están desapareciendo en España. Según un análisis publicado recientemente por Funcas, esta pérdida está lastrando el crecimiento neto del número de empresas en el país.

El dato no es menor: en mayo de 2025, según cifras oficiales del Ministerio de Trabajo y Economía Social, resistían 694.022 empresas con uno o dos trabajadores, mientras que el mismo mes de 2022 había 705.165. En tres años, por tanto, se han perdido 11.143 micropymes.

Lo más llamativo es que, mientras esta tendencia se consolida entre los negocios más pequeños, las grandes empresas no dejan de aumentar. Desde Funcas explicaron que la caída del 0,8% en las empresas de uno a dos trabajadores “fue compensada por el incremento en el número de empresas del resto de tamaños”.

Estadísticamente, el número total de empresas inscritas en la Seguridad Social ha aumentado en mayo un 0,5% hasta las 1.350.011, pero también advirtieron que se trata de un “leve incremento del 0,1% con respecto al mismo periodo del año anterior” que es “inferior al registrado en el mismo periodo de 2024”. Por esta razón, “el número total de empresas apenas ha crecido en los últimos tres años debido a la caída de las de menor tamaño”, señalaron los investigadores de Funcas.

  1. La desaparición de micrpymes amenaza el modelo productivo español
  2. Las pequeñas empresas están en retroceso mientras las más grandes ocupan su lugar
  3. ¿Por qué están desapareciendo los pequeños negocios?

La desaparición de micrpymes amenaza el modelo productivo español

La evolución del tejido empresarial no debe medirse únicamente en cifras agregadas. Aunque España mantiene un número estable de empresas, como apuntaron los analistas de Funcas, su composición está cambiando. Y si desaparecen las más pequeñas, se pierde buena parte del dinamismo, flexibilidad y proximidad que caracterizan el modelo productivo español.

La desaparición de microempresas tiene implicaciones profundas sobre el empleo, la cohesión social y la dinamización de la economía local. En muchas regiones, especialmente en la España interior o en barrios con menos actividad comercial, estos pequeños negocios muchas veces gestionados por autónomos son esenciales.

Como advirtieron desde Funcas, “una política que ignore a las empresas más pequeñas está condenada a fracasar”. La recuperación de la económica real sólo será posible si se recupera también la base del tejido empresarial: esas más de 10.000 micropymes a las que ya no podrán acudir los consumidores.

Las pequeñas empresas están en retroceso mientras las más grandes ocupan su lugar

Las empresas con uno o dos trabajadores conforman el corazón del tejido productivo español. De hecho, suponen más de la mitad (51,4%) del total de empresas activas actualmente en nuestro país.

Frecuentemente dirigidas por autónomos empleadores o pequeños negocios familiares, las micropymes actúan como motor de empleo, capilaridad económica y presencia territorial, especialmente en municipios pequeños o zonas rurales.

Si bien la pandemia trastocó la serie histórica, Funcas explicó que “este patrón de comportamiento según el tamaño de la empresa –caída en el número de las microempresas compensada por el crecimiento del resto, especialmente de las más grandes– se viene registrando desde comienzos de 2019”. Este centro de análisis marca el punto de inflexión a finales de 2018.

Un cambio de paradigma que se traduce, para los expertos de Funcas, en que el número de microempresas en mayo de 2025 “era inferior en un 3,7% al de comienzos de 2019, las de 3 a 5 aumentaron apenas un 0,6%, y a partir de dicho tramo, el crecimiento en el número de empresas ha sido mayor cuanto mayor es el tamaño –con avances de más del 25 % en las de más de 250 trabajadores–”.

Evolución número de microempresas (Elaboración propia con datos del Ministerio de Economía).
Evolución número de microempresas (Elaboración propia con datos del Ministerio de Economía).

Marcel Jansen, el economista responsable del estudio que confirmó que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) destruyó empleo en 2019, especialmente entre los pequeños negocios, manifestó a este medio que todos los economistas coinciden en querer mejorar la productividad del tejido productivo y que las grandes empresas “suelen ser más productivas”, pero este cambio no puede producirse por el cierre obligado de las pequeñas, sino a través de “políticas que permitan que puedan crecer de forma natural”.

¿Por qué están desapareciendo los pequeños negocios?

Funcas apuntó a varios factores que podrían explicar este fenómeno y coinciden con la experiencia práctica de las principales asociaciones que representan a las pequeñas empresas:

Mayor presión fiscal y regulatoria

Las pequeñas empresas tienen menos capacidad para absorber costes como el aumento del SMI o el exceso de trámites burocráticos que han llevado a España a convertirse en el tercer país de la Unión Europea con más barreras al comercio minorista y a las pymes en general.

Evolución del número total de empresas (Elaboración propia con datos del Ministerio de Economía).
Evolución del número total de empresas (Elaboración propia con datos del Ministerio de Economía).

Dificultades para contratar

La escasez de perfiles cualificados, junto con el encarecimiento del empleo, ha llevado a muchos autónomos a prescindir de su único trabajador y seguir solos, tal y como denunció en este medio Rafael Torres García, presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC).

Envejecimiento del empresariado

Muchos negocios de pequeño tamaño cerraron tras la jubilación de sus titulares sin relevo generacional. Un problema que afecta especialmente a comercios tradicionales de alimentación como pequeñas pescaderías, panaderías o carnicerías.

Digitalización y competencia

La transformación digital ha acelerado la desaparición de negocios analógicos que no lograron adaptarse, especialmente en sectores como el comercio minorista, la hostelería o los servicios personales.