Irache Echeverría ha sido reconocida con el Premio a la Mujer Profesional Autónoma de CaixaBank. Un galardón otorgado, según el jurado, por su excepcional capacidad para conjugar su labor como ganadera, profesora, investigadora y madre, tareas a las que ahora quiere añadir la de elaborar su propio queso.

El premio que la acredita como Autónoma del Año 2024 busca hacer visible y otorgar el valor que merece el trabajo de las mujeres que trabajan por cuenta propia en España, y por ello cuenta con un jurado en el que está representada la mayor organización de autónomos, la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).

“No me queda apenas un momento libre al cabo de la semana”, confesó a este diario Irache Echevarría, quien imparte clases de Producción Animal en la Universidad Pública de Navarra, donde combina la teoría con la práctica para formar a las nuevas generaciones. Además, lleva a cabo investigaciones en colaboración con el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y gestiona una granja de ovejas de leche y una explotación agrícola en Navarra. “Todo esto mientras crío a mi hijo, de dos años y medio, con quien procuro compartir tiempo en esta etapa crucial de su desarrollo”.

El premio viene a reconocer esa capacidad de multitarea, además de su intento de transformar “un sector tradicional, como el de la ganadería, introduciendo mejoras medioambientales y sociales”, explica esta navarra de 35 años, que ya es un referente en la transformación del campo español.

Rechazó un contrato con el CSIC para hacerse con las riendas del negocio familiar

La granja que ahora gestiona, junto a su hermano Julián, fue en el momento de hacerse cargo de ella una explotación familiar tradicional. Cuando sus padres se jubilaron, Irache decidió apostar por ella, rechazando incluso una oferta de contrato en exclusividad en el CSIC. “Aproveché la flexibilidad que me dieron para compatibilizar ambas ocupaciones y transformé el negocio junto a mi hermano. Organizamos turnos de trabajo, algo impensable antes. Julián, por ejemplo, pasó de trabajar los 365 días del año a tener fines de semana libres… En una palabra, ahora trabajamos menos y tenemos más beneficios”, señaló orgullosa esta emprendedora.

Precisamente, una de las primeras decisiones que tomaron fue reducir el rebaño en un 40% para optimizar recursos. “Pasamos de un millar de cabezas a poco más de 600, aunque mantuvimos la misma producción de leche gracias a la mejora genética. Esto nos permitió disminuir el consumo de agua, de alimentos y de combustible”, relató Irache Echeverría, quien explicó que también producen “una parte de los insumos en nuestras parcelas cercanas, reduciendo costes y fomentando el kilómetro cero de nuestra leche”.

Cuando sus padres se jubilaron, Irache Echeverría y su hermano Julián apostaron por el relevo generacional
Cuando sus padres se jubilaron, Irache Echeverría y su hermano Julián apostaron por el relevo generacional.

El esfuerzo de modernización también ha permitido atraer inversiones para hacer de la granja un modelo sostenible. “Hemos introducido mejoras en el sistema de alimentación, como el uso de forrajes propios y técnicas de almacenamiento más eficientes. Lo cual, además de reducir costes, disminuye también nuestra huella ecológica”. Estas medidas han logrado transformar una explotación convencional en un ejemplo de sostenibilidad.

Parte de su mérito radica en la integración de tecnología en la gestión de la granja

La Autónoma del Año 2024 apostó también por un enfoque más sostenible en el manejo de los recursos. “Antes, almacenábamos el forraje en fardos individuales, lo que implicaba un alto consumo de plástico y combustible. Ahora lo hacemos en zanjas, con una capa fina de plástico, lo que reduce considerablemente los gastos y horas de trabajo”.

El impacto de estos cambios se refleja en los costes de su explotación, pero también en su calidad de vida. “Mis padres están encantados. Ven que trabajamos menos y que el negocio genera más beneficios. Hemos logrado que sea sostenible, tanto económica como emocionalmente”, explicó satisfecha la ganadera navarra.

Otra innovación que destaca es la integración de tecnología en la gestión de la granja. “Hemos implementado sistemas para monitorear la producción de leche y la salud del ganado en tiempo real. Esto nos permite tomar decisiones rápidas y basadas en datos, optimizando aún más los recursos”.

La Autónoma del Año 2024 constituye un puente entre la academia y el campo

Como profesora de Producción Animal en la Universidad Pública de Navarra, Irache combina la teoría con la práctica. “Imparto asignaturas sobre mejora genética y diseño de explotaciones ganaderas”. Y lo hace desde el conocimiento de causa. “Creo que es fundamental acercar el mundo académico al laboral. No tiene sentido formar estudiantes desconectados de la realidad del sector”.

Su labor como investigadora también busca soluciones prácticas para problemas del día a día. “Estamos trabajando en un proyecto para inactivar virus en el calostro de los corderos y desarrollar una vacuna. Es un problema que lleva años afectando al sector y queremos ofrecer una solución real y efectiva”.

Ganadera, profesora, investigadora y madre: la Autónoma del Año quiere ahora elaborar su propio queso.
La Autónoma del Año 2024 quiere ahora elaborar queso, a partir de la leche de sus ovejas.

Además, Irache utiliza su experiencia para asesorar a otros ganaderos sobre buenas prácticas. “Estamos desarrollando, en colaboración con el Gobierno de Navarra, programas de capacitación para ayudar a otros a implementar mejoras sostenibles y tecnológicas en sus explotaciones”.

Mirando al futuro, Irache tiene claro su próximo objetivo: cerrar el círculo productivo elaborando queso. “Vendemos leche, pero me gustaría tener una pequeña quesería con un producto que fuese diferencial, algo cuidado y producido a pequeña escala”, concluye esta emprendedora. “Un sueño que comparto con mi hermano”.

‘Tienes que creer en tu proyecto’, aconseja esta emprendedora a quienes comienzan

Para quienes deseen emprender, especialmente en sectores tradicionales, Irache ofrece un consejo claro: “Tienes que creer en tu proyecto, porque te va a exigir mucho. Habrás de trabajar duro y superar muchos obstáculos, pero si es algo que realmente quieres, merecerá la pena”. Para ella, el error más grande es emprender por imposición familiar o social. “Debe ser una decisión personal, meditada y apasionada”.

La Autónoma del Año 2024 subraya la importancia de la preparación. “Formarse continuamente y buscar apoyo en redes de contacto puede marcar la diferencia. Yo no estaría aquí sin la colaboración y el aprendizaje que he obtenido de otros profesionales”.