La Inspección de Trabajo ha intensificado en los últimos meses su colaboración con la Agencia Tributaria para investigar irregularidades cometidas por trabajadores por cuenta propia. Cruza datos con Hacienda, con el objetivo de detectar actividades económicas no declaradas y comprobar si los ingresos plasmados responden a una actividad profesional o se trata de rendimientos pasivos.

Además, según recoge el Informe Anual de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de 2023, el organismo ha reforzado la vigilancia en sectores que intuye con mayor riesgo de fraude, como el empleo de falsos autónomos, el impago de cotizaciones o el uso indebido de bonificaciones.

Estas campañas se llevarán a cabo de forma coordinada entre distintas unidades de inspección, con un enfoque preventivo y correctivo, y se ajustan a las particularidades de cada actividad económica. Con la llegada del calor, también se ha activado una campaña específica para comprobar que las empresas aplican medidas de prevención frente a las altas temperaturas.

  1. Inspección de Trabajo investiga a los autónomos coordinada con Hacienda
  2. La Inspección también vigila que se cumplan las medidas frente al calor
  3. Un tejido productivo que determina las prioridades
  4. Prevención, economía sumergida y cotizaciones, entre los principales focos
  5. Más inspecciones planificadas y adaptadas a cada sector

Inspección de Trabajo investiga a los autónomos coordinada con Hacienda

“Actualmente tenemos en marcha una campaña con la Agencia Tributaria con cruces de datos. La agencia nos manda personas que han declarado una actividad por cuenta propia que supera el salario mínimo interprofesional”, explicó Jesús Prieto, portavoz del Sindicato de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social. “Si veo que hay una actividad, le doy de alta y hago una buena actuación en la que se refleja que hay una falta de alta en autónomos”, añadió.

En estos casos, en la Inspección de Trabajo confirmaron que la actuación inspectora se centra en citar al autónomo para comprobar si existe realmente una actividad económica. Y, de ser así, se procede a dar de alta de oficio y practicar la liquidación correspondiente.

Esta metodología se apoya en la modernización tecnológica impulsada durante 2023. Año en el que se reforzó la capacidad de planificación gracias a la integración de bases de datos y al desarrollo de herramientas informáticas más precisas, según recoge el último informe anual del organismo.

La Inspección también vigila que se cumplan las medidas frente al calor

“Actualmente tenemos en marcha una campaña con la Agencia Tributaria con cruces de datos. La Agencia nos manda personas que han declarado una actividad por cuenta propia que supera el salario mínimo interprofesional”, explicó Jesús Prieto, “Si veo que hay una actividad, le doy de alta y hago una buena actuación en la que se refleja que hay una falta de alta en autónomos”.

En estos casos, en la Inspección de Trabajo confirmaron que la actuación inspectora se centra en citar al autónomo para comprobar si existe realmente una actividad económica. De ser así, se procede a dar de alta de oficio y practicar la liquidación correspondiente.

Este modelo de actuación es posible gracias al proceso de modernización tecnológica puesto en marcha durante 2023, que ha permitido mejorar la planificación mediante el cruce de bases de datos y el uso de herramientas informáticas más precisas, según recoge el último informe del organismo.

Un tejido productivo que determina las prioridades

La gran mayoría de las inspecciones se dirigen a pymes y autónomos, dado que estos representan el grueso del tejido empresarial español. “Si el 90% de los negocios son de autónomos y pymes, es lógico que el 90% de las inspecciones san a estos colectivos”, resumió Prieto.

Esta actuación no es homogénea, sino que se adapta a las características propias de cada sector. En el ámbito industrial, por ejemplo, el foco suele ponerse en la prevención de riesgos laborales y en las diferencias de cotización derivadas de una presunta incorrecta aplicación del convenio colectivo. “En industria no suele haber faltas de alta. Lo normal es que haya diferencias de cotización porque no paguen los atrasos del convenio cuando se publica”, señaló Prieto.

Por el contrario, sectores como el transporte o la hostelería presentan otros tipos de posibles irregularidades, según Hacienda. En el primero, la actuación suele centrarse en detectar supuestos de sucesión fraudulenta de empresas o la elusión de convenios colectivos, mientras que en el segundo se observa un elevado uso de contratos temporales. “En hostelería no suele haber diferencia de cotización. Lo normal es que apliquen el convenio colectivo porque van a ser pocos días”.

Uno de los principales focos de la Inspección se dirige a investigar si los negocios cumplen con las pautas en materia de prevención frente al calor
Uno de los principales focos de la Inspección se dirige a investigar si los negocios cumplen con las pautas en materia de prevención frente al calor.

Prevención, economía sumergida y cotizaciones, entre los principales focos

Durante 2023, la Inspección de Trabajo llevó a cabo más de 200.000 actuaciones en prevención de riesgos laborales, con especial atención a sectores de alta siniestralidad como la construcción, la agricultura y la industria. Uno de los objetivos principales fue prevenir accidentes graves y enfermedades profesionales, mediante visitas, requerimientos y sanciones en los casos más graves.

La lucha contra la economía sumergida y el trabajo irregular fue también prioritaria. Se realizaron más de 100.000 actuaciones para detectar empleos no dados de alta, empresas ficticias o contrataciones fraudulentas, especialmente en sectores con mayor informalidad como el empleo del hogar o la agricultura. Buena parte de estas investigaciones se apoyaron en herramientas tecnológicas para detectar indicios antes de la inspección presencial, lo que ha permitido aumentar la eficacia de los controles.

En el área de Seguridad Social, se ejecutaron más de 165.000 inspecciones orientadas a destapar fraudes en la cotización, altas indebidas o uso indebido de bonificaciones. Se detectaron más de 60.000 infracciones, muchas de ellas relacionadas con el uso de figuras como falsos autónomos o socios ficticios, según señala el informe oficial.

Más inspecciones planificadas y adaptadas a cada sector

Uno de los cambios más relevantes es la evolución hacia una planificación más específica según el sector, con actuaciones cada vez más ajustadas a cada actividad. “Cada vez las actuaciones son más específicas de cada uno de los sectores. Vamos poco a poco intentando ir focalizando nuestra actividad planificada a la nueva realidad”, explicó Jesús Prieto.

En el sector industrial, por ejemplo, entre el 60% y el 70% de las actuaciones son planificadas de campaña, ya que no se reciben tantas denuncias. “La planificación que se hace es en materia preventiva y en materia de diferencias de cotización”, concluyó el experto.

Este enfoque permite dirigir los esfuerzos hacia los puntos que Hacienda considera más críticos en cada actividad económica y se apoya en la formación continua del personal inspector, la ampliación de plantilla y la mejora de la colaboración con comunidades autónomas. El objetivo es mejorar la eficacia del control, garantizar los derechos de los trabajadores y reducir los márgenes de fraude laboral y fiscal que afectan a los negocios que sí cumplen con la ley.