1. Elegir un modelo de negocio emergente para emprender en el sector legal
  2. Conocer las vías de financiación para abrir una startup o despacho
  3. Encontrar las herramientas más idóneas para llevar la contabilidad del negocio
  4. La Sociedad Limitada como opción “más equilibrada” para crear un negocio legal de rápido crecimiento
  5. El pacto de socios como pieza fundamental para el negocio legal

El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha publicado una Guía de supervivencia para emprendedores en el sector legal’. Se trata de una iniciativa integrada en la estrategia ‘Plan Impulso Joven’, de la que pueden beneficiarse los profesionales del ámbito jurídico que deseen embarcarse en el trabajo por cuenta propia.

Actualmente, se trata de un área atractiva para el emprendimiento. Durante el año pasado, el sector legal alcanzó los 14.000 millones de euros de facturación. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, las empresas jurídicas experimentaron un aumento de más del 14% en su volumen de ingresos.

Otras fuentes especializadas, como la consultora KPMG, añaden que el ámbito legal “crece de forma significativa y transcurre mucho más allá del tradicional asesoramiento jurídico y transacciones corporativas” gracias a un cambio en la demanda. Cambio motivado por la presencia de nuevos proveedores de servicios jurídicos (ALSP), de los despachos online, de los proveedores de tecnología jurídica, y de empresas del sector “integradas verticalmente” para ofrecer una combinación de servicios y soluciones alternativas, además de asesoramiento.

Estos cambios se han propiciado gracias a las posibilidades que ofrece la innovación tecnológica. Y gracias también a la aparición de nuevas áreas que requieren de asistencia legal en las empresas e instituciones, como la protección de datos, los mercados de activos digitales –como las criptomonedas–, o la Responsabilidad Social Corporativa, lo que contribuye a las nuevas oportunidades de negocio en el sector.

Elegir un modelo de negocio emergente para emprender en el sector legal

Una de las pautas principales que recoge la Guía del ICAM para establecerse por cuenta propia es diseñar el modelo de negocio. Estos nuevos autónomos deben diseñar la estrategia para generar ingresos que van a escoger. Entre los enfoques que detallan, se encuentran: 

  • Freemium. Ofrecer una versión gratuita básica para probar el producto o servicio con la finalidad de captar usuarios. Posteriormente, cobrar por funciones avanzadas o contenido premium.
  • Publicidad. Generar ingresos a partir de la venta de espacios publicitarios dentro de tu plataforma, aplicación móvil o página web. Este modelo es recomendable cuando se tiene un gran volumen de usuarios. 
  • Modelo de suscripción. Cobrar a los clientes una tarifa mensual o anual periódica para acceder de manera continua al producto, servicio o contenido. 
  • Venta directa. Vender tu producto o servicio directamente al consumidor, ya sea en la tienda física o en el medio digital (ecommerce).
  • Modelo de “cebo y anzuelo”. Ofrecer un producto inicial a bajo coste o gratis, pero establecer un precio de venta para sus complementos, recambios o servicios asociados y obtener beneficio con ellos.
  • Marketplace. Diseñar una plataforma para conectar a vendedores y compradores, y cobrar una tarifa o comisión por cada operación que se produzca. 
  • Modelo basado en comunidad. Construir una red de usuarios en torno a tu producto, servicio o propósito para generar beneficios con la venta de membresías, contenido exclusivo o eventos.

¿Cómo monetizar el proyecto? 

Es posible que el modelo de negocio sea también una combinación de diferentes opciones, o que varíe según el momento en que se encuentre el proyecto empresarial.

  1. ¿Ofreces acceso continuo? Sí = Subscripción.
  2. ¿Tu producto es gratuito inicialmente? Sí = Freemium o ‘Cebo y Anzuelo’.
  3. ¿Vendes productos o servicios directos? Sí = Venta directa.
  4. ¿Conectas compradores y vendedores? Sí = Market Place.
  5. ¿Ofreces contenido o comunidad? Sí = Modelo de Comunidad.
  6. ¿Tienes tráfico masivo para anunciar? Sí = Publicidad.

Conocer las vías de financiación para abrir una startup o despacho

Otro aspecto fundamental que recoge la Guía de supervivencia es tener una buena gestión financiera del negocio desde sus inicios. Para ello, recomiendan una serie de pautas paso a paso, entre las que se encuentra explorar las vías de financiación disponibles. 

Como consejo, el ICAM señala controlar el flujo de caja eligiendo “la fuente de financiación que mejor encaje con el momento en que se encuentra tu empresa. No siempre es necesario buscar grandes inversiones desde el inicio”. Entre ellas, el ICAM pone énfasis en:

  • Bootstrapping. Financiarse con los recursos propios, a través de ahorros personales o reinvirtiendo los primeros ingresos. Como contrapunto, este sistema limita la capacidad de crecimiento rápido.
  • Bussiness angels. Localizar a profesionales que invierten en startups a cambio de participación en el negocio. 
  • Venture Capital. Buscar fondos profesionales que invierten grandes cantidades en startups que tienen un alto potencial de crecimiento. 
  • Crowdfunding o micromecenazgo. Optar por la financiación colectiva por medio de plataformas online, mediante las contribuciones que las personas interesadas en el proyecto deciden realizar. Entre sus modalidades se encuentran el donativo, la recompensa, el préstamo o la participación en el capital.
Extracto de la Guía de supervivencia para emprendedores en el sector legal
Extracto de la Guía de supervivencia para emprendedores en el sector legal.

Encontrar las herramientas más idóneas para llevar la contabilidad del negocio

La contabilidad del negocio es otro de los aspectos fundamentales a tener en cuenta al momento de emprender. Como señala el ICAM, es importante comenzar con sistemas para llevar la contabilidad básica, recomendables en los inicios del negocio, y pasar a herramientas más sofisticadas cuando el negocio o startup ya se encuentra en crecimiento. 

En el primer caso, las plantillas como Excel o Google Sheets son idóneas para comenzar, ya que permiten crear plantillas sencillas de ingresos, gastos y flujo de caja de forma gratuita, así como Wave Accounting o Contasimple, herramientas también disponibles a coste cero. 

En el segundo, es recomendable encontrar software de gestión que permitan integrar una contabilidad de gran tamaño, que sean intuitivos y escalables, y estén enfocados especialmente a autónomos y empresas. 

La Sociedad Limitada como opción “más equilibrada” para crear un negocio legal de rápido crecimiento

La forma jurídica del negocio también es un elemento esencial a la hora de establecer una actividad por cuenta propia. Para el ICAM, si bien ofrecen un análisis de las ventajas y desventajas de cada forma jurídica, para negocios legales emergentes o de rápido crecimiento recomiendan la Sociedad Limitada (SL). 

Según apunta la guía, “En la mayoría de los casos, una Sociedad Limitada es la opción más equilibrada para startups: ofrece protección legal, acceso a financiación y una estructura profesional con costes razonables”. 

Por otro lado, en ofrecen una tabla comparativa entre los aspectos básicos para hacerse autónomo o convertirse en sociedad limitada

Como autónomo

  • Constitución: Rápida y económica.
  • Responsabilidad: Ilimitada, responde con su patrimonio personal.
  • Capital inicial: No requiere capital mínimo.
  • Fiscalidad: IRPF (según beneficios).
  • Imagen frente a terceros: Menos profesional para grandes clientes o inversores.
  • Crecimiento: Mejor para proyectos pequeños o personales.

Como Sociedad Limitada

  • Constitución: Más compleja y con costes notariales y registrales.
  • Responsabilidad: Limitada al capital aportado.
  • Capital inicial: Capital social mínimo (1 euro), aunque se recomienda más cuantía para transmitir solvencia. 
  • Fiscalidad: Impuesto de Sociedades, con un tipo fijo inicial del 15% durante dos primeros años con beneficio. 
  • Imagen frente a terceros: Mayor credibilidad ante bancos, clientes e inversores. 
  • Crecimiento: Mejor para escalar, atraer socios e inversores.

El pacto de socios como pieza fundamental para el negocio legal

Como señala el ICAM, el pacto de socios es un acuerdo privado entre los socios y fundadores para fijar aspectos de la relación laboral y legal entre ellos. Se trata de un añadido más allá de lo establecido en los estatutos sociales del negocio en cuestión.

Es un elemento vital para “prevenir conflictos, proteger intereses y dar seguridad a la empresa en momentos críticos”, y debe incluir:

  1. Distribución de acciones y derechos de voto. 
  2. Compromisos de permanencia: cláusulas que obligan a los socios a permanecer un tiempo mínimo en el proyecto. 
  3. Protección de la propiedad intelectual creada por los socios para la empresa. 
  4. Políticas de salida: qué pasa si un socio se quiere ir (venta de acciones, derecho de adquisición preferente, etcétera). 
  5. Entrada de nuevos inversores: reglas claras para ampliaciones de capital.
  6. No competencia y confidencialidad: garantías de que los socios no usarán el conocimiento adquirido contra la empresa.