La 84.ª edición de la Feria del Libro de Madrid (FLMadrid25), celebrada del 30 de mayo al 15 de junio de 2025 en el Parque de El Retiro, ha cerrado sus puertas con un balance positivo según sus organizadores. Lo que refuerza su importancia como un pilar económico y cultural para los autónomos y librerías independientes.
Con un volumen de negocio de 10.140.955 euros, más de 595.000 ejemplares vendidos (de unos 170.000 títulos diferentes) y cerca de un millón de visitantes únicos, según las estimaciones de los organizadores, ha sido todo un éxito. Y ello, a pesar de dos cierres parciales por alertas meteorológicas.
Para las pequeñas librerías, la Feria del Libro es un escaparate que dispara sus ventas y puede llegar a representar hasta un 30% de su facturación anual. Sin este tipo de eventos como el Día del Libro o Sant Jordi, estos negocios no podrían competir con las grandes cadenas.
Un escaparate ineludible para las librerías gestionadas por autónomos
En un sector donde la competencia de las plataformas digitales y las grandes cadenas pone en jaque a los pequeños negocios, la Feria del Libro de Madrid ofrece todos los años a los autónomos libreros una oportunidad en la que pueden competir de igual a igual.
Las 379 casetas instaladas en El Retiro, muchas gestionadas por negocios independientes, permitieron a estos profesionales conectar directamente con los lectores, ofrecer descuentos del 10% y mostrar catálogos especializados que no siempre encuentran espacio en los algoritmos de las plataformas digitales.
Como señaló uno de los libreros “la Feria es donde el trato humano gana: recomiendas un libro, charlas con el cliente y creas un vínculo que ninguna web puede igualar”. Con esta estrategia, los expositores han logrado una media de 35.000 libros vendidos por día.
Además, la diversidad de la oferta –con títulos que abarcan desde bestsellers hasta literatura de nicho– refleja la capacidad de los pequeños libreros para adaptarse a un público heterogéneo, desde familias hasta lectores especializados, muchos de los cuales (un 47% de Madrid capital y un 18% de municipios cercanos, según la organización) acuden fielmente cada año.

La presencia de autores y la cobertura mediática ayuda a promocionar las pequeñas librerías
La presencia de autores y de medios de comunicación crea un “efecto escaparate” que se traduce en ventas a corto y largo plazo. Como comentó otra de las libreras, para la que el Retiro se ha convertido en su mostrador estos días: “una firma de un autor conocido puede venderte 50 libros en una hora, pero la conversación con el lector que vuelve después es lo que te mantiene”.
Entre los pabellones temáticos que los lectores pudieron visitar a lo largo del Paseo de Carruajes, los organizadores destacaron el papel Pabellón Infantil, que ha registrado una asistencia de 20.357 visitantes. El fomento de la lectura entre los más jóvenes y la participación activa de las familias en este proceso de aprendizaje es, precisamente, uno de los objetivos de la Feria.
A pesar de las inclemencias meteorológicas, que obligaron a cerrar el Parque de El Retiro durante dos tardes, la organización de la Feria y la determinación de los libreros garantizaron el éxito del evento. La rápida adaptación de horarios y la implementación de medidas de seguridad mantuvieron la confianza del público, que respondió con una afluencia récord.
Los libreros ya preparan la Feria del libro de 2026 con «humor»
Si esta edición que ahora se despide tuvo como protagonista a la ciudad de Nueva York “concebida como ciudad literaria y cultural en tránsito que también escribe en español”, la número 85 que se celebrará del 29 de mayo al 14 de junio de 2026, tendrá el humor como hilo conductor.
Los humoristas Carolina Iglesias y Joaquín Reyes fueron los encargados de realizar este anuncio que abrirá nuevas oportunidades para destacar géneros como el cómic, la sátira y la narrativa humorística, muy demandados por públicos jóvenes. Una cita para la que queda poco menos de un año pero en la que ya está trabajando la Asociación de Librerías de Madrid.





