- Qué propone exactamente la OCDE sobre el IVA de la hostelería
- La reacción de Hostelería de España: “el sector no podría asumir una subida del IVA”
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha publicado su último informe sobre España y propone una revisión profunda del sistema del IVA. El organismo considera que los tipos reducidos aplicados a bares, restaurantes y hoteles generan “distorsiones” y limitan la recaudación, por lo que recomienda subirles el IVA , equiparándolo con el tipo general.
Esta propuesta llega en un momento especialmente delicado para los negocios del sector. Hostelería de España advirtió de que la rentabilidad de bares y restaurantes lleva meses cayendo, que la demanda nacional está “contenida” y que las empresas operan con márgenes cada vez más ajustados. De hecho, el sector considera que, de llevarse a cabo, esta medida tendría efectos incalculables y afectaría de lleno a miles de autónomos y pequeños negocios que ya se encuentran en una situación crítica.
La organización sectorial aseguró que las empresas no podrían absorber una subida de IVA sin repercutirla en los precios, en un momento en el que el consumo muestra signos claros de agotamiento y en el que la competitividad turística juega un papel clave para la economía española.
Según recoge literalmente el documentode la OCDE, “el sistema del IVA sigue fragmentado, con amplios tipos reducidos y exenciones que perjudican tanto la recaudación como la neutralidad”. Lo que plantean es que “armonizar los tipos de IVA, especialmente para artículos no esenciales como restaurantes y hoteles, y particularmente las bebidas alcohólicas vendidas en estos establecimientos, podría generar mayores ingresos”.
La OCDE también apunta que cualquier subida debería acompañarse de compensaciones directas a las rentas más vulnerables. “Estos cambios podrían combinarse con transferencias específicas a los hogares de bajos ingresos para garantizar la equidad y mitigar los efectos distributivos”, señala el informe.
Qué propone exactamente la OCDE sobre el IVA de la hostelería
La propuesta de la OCDE no es un comentario aislado dentro de su informe, sino una de las medidas centrales que, desde su perspectiva, plantean para mejorar la eficiencia del sistema tributario español.
De hecho, el organismo dedica un apartado específico a analizar el uso de tipos reducidos en sectores como la hostelería y el alojamiento, y explica por qué considera que deben revisarse.
El diagnóstico del organismo
En su último Estudio Económico sobre España, la OCDE advierte de que el sistema de IVA mantiene una estructura “fragmentada”, con múltiples tipos reducidos y exenciones que generan ineficiencias.
El documento apunta literalmente que “el sistema del impuesto sobre el valor añadido (IVA) sigue fragmentado, con amplios tipos reducidos y exenciones que perjudican tanto la recaudación como la neutralidad”.
Según el organismo, esta situación provoca que determinados sectores, entre ellos la hostelería y la hotelería, disfruten de un tratamiento fiscal que consideran “no esencial” y que reduce la capacidad recaudatoria del sistema tributario. Por este motivo, la OCDE plantea una revisión del marco actual con la intención de corregir esas diferencias y aumentar los ingresos sin recurrir a mayores cargas sobre el trabajo, pero a costa de subir el IVA al consumidor final.
Armonizar los tipos aplicados a bares, restaurantes y hoteles
El informe es explícito respecto al papel de la hostelería dentro de esa propuesta de reforma. La OCDE recomienda “armonizar los tipos de IVA, especialmente para artículos no esenciales como restaurantes y hoteles y particularmente las bebidas alcohólicas vendidas en estos establecimientos”, con el objetivo, dicen, de mejorar la eficiencia del impuesto y acercar a España a la media de recaudación de los países de la organización.
En la práctica, la armonización supondría revisar al alza los tipos reducidos del 10% que actualmente se aplican a los servicios de restauración y alojamiento hotelero, así como el tratamiento de las bebidas alcohólicas consumidas en estos negocios. El organismo considera que este tipo de consumos disponen de un margen para aportar más a la recaudación sin calificarlo como un impacto regresivo siempre que se adopten medidas compensatorias. Sin embargo, la opinión del sector es muy diferente.

Una subida acompañada de compensaciones a hogares de rentas bajas
La OCDE subraya que la revisión del IVA debe ir acompañada de medidas para proteger a las familias con menor capacidad económica. Concretamente, el informe señala de forma literal que “estos cambios podrían combinarse con transferencias específicas a los hogares de bajos ingresos para garantizar la equidad y mitigar los efectos distributivos”.
La reacción de Hostelería de España: “el sector no podría asumir una subida del IVA”
Las reacciones ante la publicación del informe de la OCDE no se han hecho esperar, generando preocupación en el sector. En Hostelería de España consideraron que el debate sobre subir el IVA llega en un momento especialmente sensible y denunciaron que se vuelva a poner el foco sobre bares, restaurantes y hoteles en un contexto político y económico inestable.
Según explicaron, “una vez más, la hostelería vuelve a ser la cortina de humo perfecta en un momento de inestabilidad , especialmente política”.
La organización subrayó que el sector ya estaba sometido a una presión significativa por la caída de márgenes, la contención del consumo y la ralentización de la demanda nacional, factores que agravarían el impacto de cualquier subida impositiva.
Rentabilidad a la baja y márgenes insostenibles
La patronal insistió en que el sector no tiene capacidad para absorber un incremento del IVA sin trasladarlo al precio final. De hecho, advirtieron que no se podría «cuantificar el impacto que tendría en el empleo, pero sería muy importante”. Especialmente en negocios pequeños con plantillas reducidas.
La organización recordó que la rentabilidad empresarial lleva meses deteriorándose: “la rentabilidad de las empresas del sector está cayendo bastante, especialmente en la restauración. Hay una pérdida de rentabilidad de casi un punto desde el mes de enero hasta septiembre”, según los últimos datos disponibles del INE. En este escenario, señalaron, “las empresas no podrían asumir esta subida del IVA sin repercutirla”.
El problema, añadieron, es que esta repercusión llegaría en el peor momento: “la demanda es muy sensible a los precios, está en un momento de contención del consumo y esta nueva subida tendría unas consecuencias demoledoras para muchas empresas que viven al día”.
Riesgo para miles de pequeños negocios y pérdida de competitividad turística
Hostelería de España recordó además que el tejido hostelero está formado mayoritariamente por negocios familiares y microempresas, muchas de las cuales funcionan con estructuras muy pequeñas.
Por eso alertaron de que “hay muchas empresas que están en una situación crítica, especialmente esas pymes familiares, con plantillas muy pequeñas, que llevan años sobreviviendo con márgenes reducidos y a duras penas”.
A esto se suma el efecto que una subida de impuestos podría tener sobre el turismo, uno de los principales motores económicos del país. La patronal advirtió de que “España es una de las principales potencias en turismo, es el segundo país a nivel internacional y esto depende en gran medida de la hostelería”.





