Los autónomos están pagando mayores cotizaciones que las prestaciones que finalmente reciben a causa de una baja o el cese de su actividad. Así lo aseguró este martes Fernando Casado, vicepresidente de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), durante su intervención en el VI Foro de Emprendedores y Autónomos, organizado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).
En esta mesa, moderada por Rosa Santos, directora de Empleo, Diversidad y Protección Social de la CEOE, participaron el propio Fernando Casado; Cristina Estévez, secretaria ejecutiva de Seguridad Social y Empleo de UGT; y Guillermo García, catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la UNIR.
Los tres intervinientes pusieron en valor la mejoría en el sistema de protección social de los autónomos que se ha vivido en las últimas décadas, fruto del diálogo social y la progresiva mejora de las prestaciones a las que el colectivo tiene acceso en la actualidad. Sin embargo, también identificaron algunas “insuficiencias”, como las grandes diferencias en las cuantías que terminan recibiendo respecto a los asalariados.
A pesar de ello, las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social recordaron la gran carga burocrática que han tenido que asumir en los últimos años gestionando y desembolsando las prestaciones del colectivo. Especialmente, las prestaciones especiales durante la pandemia o la DANA. Para explicar toda su labor, han elaborado una guía, en colaboración con este diario, donde se recogen todas las coberturas que gestionan y pagan a los trabajadores por cuenta propia.
Los autónomos cotizaron el año pasado 370 millones para el cese de actividad, pero las mutuas sólo pudieron abonarles 155 millones
Fernando Casado recordó que las prestaciones que reciben los autónomos por, por ejemplo, sufrir una incapacidad temporal a causa de un accidente laboral o verse obligados a cesar su actividad son menores que las cotizaciones que están abonando cada mes a la Seguridad Social. Además, “cada vez se encuentran sometidos a una mayor regulación, presión fiscal y cotizaciones sociales. Todo, mientras sus concursos de acreedores se han duplicado entre 2023 y 2024”, explicó.
En concreto, respecto al cese de actividad, «en su momento se obligó a los autónomos, para tener acceso a la prestación, a pagar una cotización adicional. Y, sobre este asunto, los trabajadores por cuenta propia están pagando mucho más de las prestaciones que reciben».
Según explicó el vicepresidente de AMAT, «el año pasado los autónomos cotizaron por el cese de actividad pagando 370 millones. Sin embargo, en prestaciones sólo recibieron 155 millones. Es decir, hay un superávit de 220 millones».
A continuación, el vicepresidente de AMAT repasó en cifras el importante papel que las mutuas colaboradoras vienen realizando en la gestión y el desembolso de las prestaciones de los autónomos. Ello, a pesar de que “somos asociaciones privadas de empresarios, financiadas por la Seguridad Social, pero no somos entidades gestoras, sino colaboradoras”, recordó. Algunas de estas cifras son las siguientes:
- “Las mutuas han realizado más de dos millones de procesos de baja de los autónomos por enfermedad común.”
- 34.000 prestaciones por cese de actividad ordinario.
- Durante la pandemia, gestionaron más de tres millones de solicitudes de prestaciones de cese de actividad extraordinario «lo que supuso un enorme esfuerzo». “Se dieron más de 8.000 millones en prestaciones, que ahora tenemos que revisar después del veredicto del Tribunal de Cuentas”, explicó Fernando Casado.
- Por el volcán de La Palma, se han otorgado prestaciones por valor de 9,5 millones de euros.
- Por la DANA, las mutuas ya han otorgado 4.500 prestaciones de cese de actividad extraordinario, desembolsando 8,6 millones de euros a los autónomos.
Asimismo, vicepresidente de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), Fernando Casado, también advirtió del incremento preocupante de las bajas de los empleados de los autónomos y pequeños negocios. “Un tercio de éstas se producen en lunes, mientras que un reducido 7% de los asalariados aglutinan el 55% de las prestaciones por incapacidad laboral”, identificó.
Carencias y retos de las prestaciones sociales para los autónomos: tres aspectos clave
El incremento de las cotizaciones y la equiparación de derechos entre los autónomos y los asalariados es el principal reto al que se enfrentan los trabajadores por cuenta propia en el apartado de su protección social. Así lo aseguraron los diferentes intervinientes, durante la mesa de debate del VI Foro de Emprendedores y Autónomos.
En este sentido, Guillermo García señaló la necesidad de “adecuar el modelo de cotización a un sistema justo y equitativo en las prestaciones. En el caso de los autónomos, todavía son insuficientes y la cotización de los autónomos sigue siendo elevada para el nivel prestacional”, advirtió.
Asimismo, otro de los retos que identificó el catedrático de la UNIR en la protección social de los autónomos es “reducir la burocracia. Cualquier tipo de prestación requiere una serie de trámites que dificultan mucho más el acceso a las prestaciones respecto a los trabajadores por cuenta ajena”, explicó.
Por su parte, Cristina Estévez identificó el relevo generacional o el desarrollo del reglamento para aplicar los coeficientes reductores a las actividades penosas, peligrosas, tóxicas o insalubres que para adelantar la edad de jubilación de estos autónomos sin perjuicio a sus pensiones. Una cuestión que ya fue aprobada hace unos meses por el Congreso de los Diputados, y que se encuentra a la espera de entrar en vigor.





