Las pérdidas ocasionadas por desastres naturales han aumentado un 51% en la última década. Así lo revela un nuevo informe sobre el sector asegurador, elaborado por la consultora Product Hackers, que pone de manifiesto los principales retos a los que se enfrentan tanto las compañías como los autónomos y los negocios asegurados.

El estudio señala que la mayor parte del crecimiento del sector de los seguros se estaría produciendo por la innovación, con el cambio climático, los ciberataques y la falta de confianza de los clientes como principales retos para las compañías del sector.

Respecto a los desastres naturales –como la DANA que afectó a varias provincias españolas hace unos meses-, el informe señala que se espera un crecimiento del 20,5% en las primas de seguros hasta 2040 debido al cambio climático. Entre 2016 y 2023 ha habido un 10% más de desastres naturales en todo el mundo, y unas pérdidas totales de 367.300 millones de euros. Se trata de un 36% de las cifras registradas entre 2000 y 2015.

Según el informe, este problema no sólo se limita a los seguros de propiedad. Manuel López, CEO de Intermundial y Grupo Atlantigo, aseguró que “el impacto del cambio climático y los eventos ambientales extremos afectan sino también a la planificación y operativa de la industria turística en destinos cada vez más vulnerables”.

Sólo el 1% del coste de los ciberataques está cubierto por un seguro

Por otro lado, el informe también pone de manifiesto la importancia para los negocios de protegerse frente a los ciberataques, teniendo en cuenta que no han parado de aumentar en los últimos años, y los delincuentes cada vez tienen técnicas más sofisticadas para robar los datos y credenciales de los autónomos.

En este sentido en 2015 los ciberataques costaron al mundo casi tres billones de euros. Con la tendencia del teletrabajo y un mundo cada vez más digital, se espera que este número aumente a más de diez billones de euros este año.

A pesar de ello, se estima que sólo el 1% del coste que puede generar en los autónomos y las pymes un posible ciberataque está cubierto por un seguro. Por tanto, el 99% restante podría verse obligado a asumir de su propio bolsillo las pérdidas generadas por un robo de datos, tanto suyo propio como de los clientes.