La Plataforma para los Combustibles Renovables, de la que forman parte la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) y otras asociaciones de autónomos y negocios relacionados con el transporte y la movilidad, ha enviado una carta a la nueva ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aaegesen, en la que reclaman un impulso a este tipo de carburantes frente a la propulsión eléctrica.
Las asociaciones adheridas demandaron que se eliminen obstáculos al desarrollo de estos combustibles y se aporten bases sólidas a su avance, en coherencia con el principio de neutralidad tecnológica, “para conseguir una Europa más competitiva y resiliente”.
Para ello, la Plataforma defiende la necesidad de un marco normativo y fiscal que ofrezca certezas e incentivos para promover los combustibles renovables y favorecer el despliegue de todo su potencial en la reducción de emisiones, que es ya una realidad objetiva. Según los datos del propio Ministerio, los combustibles renovables sostenibles consumidos en España en 2023 consiguieron un ahorro medio de emisiones de GEI del 82,8% con respecto a los combustibles fósiles sustituidos.
Todo, en un marco donde los autónomos al frente de una estación de servicio llevan tiempo advirtiendo sobre las dificultades que tienen, y el riesgo que supone para sus negocios, la transición hacia la movilidad 100% eléctrica. Estas instalaciones son caras de implementar, y no cuentan con la demanda suficiente para ser rentables.
Un aumento del 1% en el uso de combustibles renovables reduciría las emisiones de 425.000 vehículos
Dentro de la carta enviada a la ministra, la Plataforma mencionó un reciente informe elaborado por NTT Data, en el que se señala que aumentando un 1% el uso de los combustibles renovables que se usan en España, “podrían reducirse las emisiones equivalentes a 425.000 vehículos, que son un 15% más que todos los vehículos con etiqueta cero emisiones existentes en España en 2023”, explicaron.
Asimismo, recordaron que las ventajas de estos combustibles van más allá de la reducción de emisiones, ya que su desarrollo en España permitiría la reducción de la dependencia energética de terceros países, contribuyendo a una mayor autonomía estratégica, además de fortalecer garantía y seguridad del suministro, potenciar la economía circular y favorecer el desarrollo industrial, en coherencia con el objetivo de que el sector alcance al menos el 20% del PIB español, tanto como la dinamización económica de las zonas rurales y la lucha contra la despoblación.
Cabe recordar que la Plataforma para los Combustibles Renovables está formada por 29 asociaciones profesionales y de autónomos, que representan a casi 350.000 negocios, desde multinacionales hasta microempresas, las cuales generan más de 5,7 millones de puestos de trabajo directos e indirectos en España.




