- Gestha avisa: los autónomos con Verifactu tendrán menos probabilidades de recibir requerimientos
- Hacienda volverá a enviar cartas a los autónomos por errores en la Renta desde septiembre
Los autónomos que no utilizan la modalidad VERI*FACTU pueden tener más probabilidades de recibir requerimientos de Hacienda durante la nueva fase de revisión de la Renta que comienza en septiembre. Así lo explicó a este diario José María Mollinedo, secretario general del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), al advertir de que la Agencia Tributaria dispone de menos información directa sobre las operaciones de quienes no envían automáticamente sus registros de facturación.
La diferencia no significa que Hacienda vaya a inspeccionar automáticamente a todos los autónomos que no utilicen VERI*FACTU. El propio Mollinedo explicó que existen otros factores e indicios que determinan qué declaraciones se revisan. Pero sí puede traducirse en más requerimientos de información, precisamente porque la Administración tiene que solicitar al contribuyente determinados datos que ya recibe de forma automática cuando se utiliza esta modalidad.
El aviso llega además justo cuando la Agencia Tributaria retoma después del verano el envío de comunicaciones por discrepancias detectadas en las declaraciones de IRPF. Hacienda suele concentrar durante los primeros meses de campaña la tramitación de las declaraciones sin diferencias y las devoluciones, mientras que las declaraciones en las que aparecen descuadres pasan a una fase posterior de revisión. Las comunicaciones por estas discrepancias comienzan habitualmente a partir de septiembre.
Gestha avisa: los autónomos con Verifactu tendrán menos probabilidades de recibir requerimientos
La principal ventaja para Hacienda de la modalidad VERI*FACTU es sencilla: los registros de facturación llegan directamente a la Agencia Tributaria. Esto permite a los técnicos disponer de información con la que contrastar posteriormente los datos que el autónomo declara en su Renta.
La propia Agencia Tributaria distingue entre dos modalidades de cumplimiento. VERIFACTU remite los registros de facturación a la sede electrónica de la Administración de forma inmediata, mientras que NO VERIFACTU no los remite automáticamente y obliga al sistema a incorporar mecanismos adicionales de seguridad, trazabilidad, conservación e inalterabilidad.
Por eso, para Hacienda, la diferencia no está únicamente en cómo se genera una factura. También está en cuánta información tiene disponible de antemano para cruzarla con las declaraciones fiscales.
Mollinedo ya explicó a este diario que quienes no utilizan VERI*FACTU no tienen necesariamente que afrontar más comprobaciones. El problema es que pueden recibir más peticiones de información, tanto por la falta de datos directos sobre sus registros como porque Hacienda puede necesitar esas facturas para investigar a otras personas o empresas relacionadas con ellos.
Hacienda puede pedir las facturas de un autónomo para investigar a terceros
Este segundo supuesto es especialmente importante para entender cómo funcionará el nuevo escenario.
Un autónomo puede recibir un requerimiento aunque Hacienda no esté investigando directamente su declaración. La Agencia puede necesitar, por ejemplo, las facturas emitidas o recibidas por ese profesional para comprobar las operaciones de uno de sus clientes o proveedores.

Mollinedo recordó que un requerimiento de información no equivale a una inspección. Se trata de una petición de datos que puede realizarse cuando Hacienda está investigando a un tercero y necesita información relacionada con sus relaciones económicas o profesionales. Esta obligación está contemplada en el artículo 93 de la Ley General Tributaria.
La utilización de VERI*FACTU puede reducir precisamente parte de estas actuaciones porque los registros ya obran en poder de la Administración.
Esto no convierte a los autónomos que utilizan esta modalidad en contribuyentes inmunes a las comprobaciones. Hacienda puede revisar igualmente gastos, deducciones, retenciones, operaciones con terceros o cualquier otro elemento de la declaración. Pero sí parte de una posición distinta cuando ya dispone de los registros de facturación.
La propia Agencia Tributaria señala que VERIFACTU facilita el suministro electrónico de los registros y permite ofrecer servicios de asistencia tributaria. En la modalidad NO VERIFACTU, los registros permanecen en el sistema del contribuyente y pueden ser requeridos posteriormente por la Administración.
Por tanto, el mensaje para los autónomos no es que elegir NO VERI*FACTU sea irregular. Las dos modalidades son válidas, pero la segunda deja en manos de la Administración la posibilidad de solicitar posteriormente los registros que no ha recibido de forma automática.
Hacienda volverá a enviar cartas a los autónomos por errores en la Renta desde septiembre
La advertencia sobre VERI*FACTU coincide con el momento del año en el que Hacienda intensifica las comunicaciones por las discrepancias detectadas en las declaraciones de IRPF.
La Agencia Tributaria no revisa todas las declaraciones de golpe. El elevado volumen de autoliquidaciones obliga a dividir el proceso en distintas fases. Durante los primeros meses, la prioridad está en tramitar las declaraciones que coinciden con la información disponible y gestionar las devoluciones correspondientes.
Las declaraciones en las que aparecen diferencias quedan para una fase posterior. Según explicó Mollinedo, las primeras comunicaciones por estas discrepancias se producen habitualmente después de agosto, cuando termina el periodo en el que la Administración reduce el envío de notificaciones.
Este año, además, Hacienda cuenta con una fuente adicional de información gracias a los nuevos sistemas de facturación.
Los ingresos no declarados y las deducciones dudosas pueden provocar un requerimiento
Uno de los cruces más sencillos consiste en comparar los ingresos que el autónomo declara con las operaciones que sus clientes han comunicado a Hacienda.
Si un cliente declara haber pagado una determinada cantidad a un profesional y esa operación no aparece en los ingresos consignados por el autónomo, puede surgir una discrepancia. Lo mismo ocurre si las retenciones declaradas por el trabajador no coinciden con las comunicadas por sus clientes.
También pueden generar avisos determinadas deducciones o gastos cuya vinculación con la actividad económica no quede suficientemente acreditada.
En estos casos, Hacienda puede enviar una comunicación para que el autónomo aporte documentación o explique el motivo de la diferencia. Recibir una carta no significa automáticamente que exista una infracción ni que vaya a imponerse una sanción. El contribuyente tendrá que comprobar qué dato está cuestionando la Agencia y aportar, cuando se le solicite, la documentación que permita justificarlo.
El problema aparece cuando el autónomo no puede acreditar correctamente la operación o cuando la diferencia termina revelando que la declaración no era correcta. En ese caso, la actuación puede avanzar hacia un procedimiento de comprobación y, si existe una infracción tributaria, acabar también en una sanción.
Además, el control no termina necesariamente cuando Hacienda tramita una devolución. La Administración dispone de un plazo general de hasta cuatro años para revisar los impuestos y puede realizar comprobaciones posteriores sobre gastos, ingresos, retenciones y otros elementos de la actividad.
Aquí vuelve a entrar en juego VERI*FACTU. Cuanto más información tenga Hacienda directamente sobre la facturación real de un negocio, más sencillo será para la Administración contrastar los datos declarados. Y cuanto menos información tenga de forma automática, más probable será que necesite solicitarla al propio autónomo.
La propia Agencia Tributaria reconoce que los sistemas NO VERI*FACTU deben mantener mecanismos adicionales de control porque no existe esa remisión automática de los registros. Entre ellos se encuentran el registro de eventos, la firma electrónica y otros mecanismos destinados a garantizar la trazabilidad e inalterabilidad de las facturas.





