El mes de julio cerró con un comportamiento desigual en el mercado de vehículos para uso profesional. Mientras las matriculaciones de vehículos comerciales ligeros crecieron un 17,2% respecto al mismo mes del año anterior, los industriales y autobuses registraron una caída del 8,5%.
Una evolución a dos velocidades que refleja la fortaleza de sectores como la logística urbana o los servicios técnicos y, al mismo tiempo, la debilidad de la inversión en transporte pesado y de larga distancia.
Este comportamiento tiene un impacto directo en la red de distribución, compuesta en gran parte por pymes y autónomos según su patronal, Faconauto. En España, el sector de la automoción emplea a 163.765 trabajadores en 5.358 concesionarios, y para muchos de ellos las matriculaciones más que una cifra estadística son un indicador del estado de sus negocios y de la actividad en los talleres.
Los concesionarios podrían vender más de 1 millón de turismos en 2025
En este sentido, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), detalló que “julio ha sido el quinto mes consecutivo en el que nos situamos en el entorno de las 100.000 entregas. Es un dato positivo y nos mantiene en la idea de cerrar el año sobre 1,1 millones de turismos nuevos vendidos”.
Y es que el mercado de turismos creció en julio un 17,1%, con 98.337 unidades vendidas en los concesionarios mientras que los vehículos electrificados alcanzaron una cuota mensual del 21,4%. Según explicaron, este dinamismo se traslada en parte a los vehículos de trabajo, al facilitar mejores condiciones de financiación, disponibilidad de stock y promociones para empresas y autónomos.
En un comunicado, Faconauto, la patronal que representa a los concesionarios, su director de comunicación Raúl Morales, destacó que “las ventas de vehículos han vuelto a crecer de forma sólida en el mes de julio, impulsadas principalmente por el buen comportamiento de las matriculaciones de vehículos electrificados, que ya representan el 20 % del total del mercado nacional.
Por su parte, Tania Puche, portavoz de la patronal de la distribución oficial e independiente (Ganvam), explicó que este volumen de ventas logrado ha sido posible porque “julio es uno de los meses preferidos por los conductores para cambiar de coche porque así aprovechan para rodarlo en vacaciones” unido a la importancia del “incremento del esfuerzo promocional” y a “las fórmulas con cuotas más reducidas que los prestamos tradicionales para facilitar el acceso al vehículo».

La demanda de vehículos comerciales aumenta pero la de industriales cae
Durante julio se matricularon 17.509 vehículos comerciales ligeros, lo que supone un incremento del 17,2% en comparación con el mismo mes de 2024.
El canal de empresas lideró el crecimiento, con 12.345 unidades (+19,5%), seguido por los autónomos, que adquirieron 3.120 vehículos (+12,8%), y los alquiladores, con 2.044 (+11,1%).
La demanda se concentró en furgones y combis de hasta 3,5 toneladas, así como en derivados, furgonetas y pick-up, modelos muy utilizados por autónomos que trabajan en el reparto de última milla, las reformas y los servicios de mantenimiento.
En el lado opuesto, las matriculaciones de vehículos industriales y autobuses descendieron un 8,5% en julio, con un total de 2.633 unidades. Los industriales retrocedieron un 6% (2.460 unidades), mientras que los autobuses sufrieron un desplome del 33,5% (173 unidades).
En el acumulado del año, este segmento suma una caída del 12,2%, hasta las 18.852 unidades. Según las patronales del sector, la “atonía de los mercados exteriores” y la prudencia inversora en la renovación de flotas pesadas son los principales factores detrás de este retroceso.
Con todo, García, hizo hincapié en que “particulares y empresas son los segmentos clave para tirar del mercado y renovar el parque automovilístico que es uno de los más vetustos de Europa”.
Para la patronal de los concesionarios lo más importante para mantener la tendencia positiva de la primera mitad de 2025 y recuperar los niveles previos a la pandemia pasa por “dar continuidad a los programas de ayuda a la demanda y, sobre todo, reforzar la confianza de los consumidores y evitar generar confusión en el mercado”.





