- Los costes laborales de los autónomos con empleados no han parado de crecer en los últimos años
- Los laboralistas recuerdan que las subidas del SMI son sin consenso
- Incremento de las cotizaciones sociales
- Los laboralistas piden apoyo para quienes generan empleo
Los autónomos con asalariados a cargo soportan cada vez más presión por los costes laborales desde que finalizó la pandemia. Atendiendo a los datos que facilita periódicamente el Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasto por tener empleados contratados en el negocio ha crecido un 14,6% desde el año 2021.
En concreto, el coste salarial bruto anual pasó de 32.906 euros en 2021 a 37.525 euros en 2024. Se trata de un aumento de 4.600 euros en tres años para los pequeños negocios con asalariados, sin tener en cuenta el incremento desde entonces en otros gastos, como las propias cotizaciones del trabajador autónomo o el alza en los precios de las materias primas y la energía.
El crecimiento continua en lo que va de 2025, con un incremento del 3,8% en el primer trimestre del año en tasa anual, y un 1,0% en tasa trimestral. Esto situó el coste medio por trabajador en 3.124,55 euros al mes, empujado por el coste salarial, que se situó, por su parte, en los 2.290,40 euros mensuales.
Al respecto, Pilar Cascón Ansotegui, Secretaria General de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Laboralistas (Asnala), explicó a este medio que la subida de costes laborales para los autónomos con empleados requiere de medidas que permitan compensar el aumento del gasto, si se quiere mantener la supervivencia de los negocios y el empleo de calidad.
Los costes laborales de los autónomos con empleados no han parado de crecer en los últimos años
Cascón señaló a este medio que los autónomos con empleados en España, llevan años enfrentando «una escalada constante en los costes laborales”. Los negocios con trabajadores de menor tamaño, que se encuentran luchando por no ver desgastada su rentabilidad y su competitividad, son los que más se han visto perjudicados por esta escalada.
“Cada nueva medida legislativa que ha impuesto el Gobierno de coalición parece añadir una carga más a sus espaldas: permisos retribuidos, ampliación de coberturas de maternidad y paternidad, subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), y mayores cotizaciones sociales”.
Otro factor que se debe considerar en la situación de los negocios es la inflación, que afecta gravemente a la supervivencia de las empresas y cuyas consecuencias aún arrastran los negocios. En 2022, la inflación anual estimada del IPC llegó a alcanzar el 10,8%.
“Una cifra altísima que justificó también subidas laborales, y, aunque en 2024 los niveles han descendido y el 2025 también parece mantener esa tendencia, los efectos aún se están sufriendo”.
Más costes por los nuevos permisos retribuidos
El coste de los permisos retribuidos también se ha visto acrecentado en los últimos años. A comienzos de 2025, los negocios con asalariados a cargo ya contaban con diez permisos retribuidos que asumir.
Así, las ausencias por cuidado de familiares hospitalizados o por las condiciones meteorológicas adversas son ejemplos de estas nuevas licencias, que deben ser cubiertas por los autónomos con empleados.
“En los últimos años, se han aprobado nuevos permisos retribuidos que, aunque socialmente positivos, suponen una carga operativa para las empresas. La empresa asume el coste, pero no recibe apoyo ni mecanismos de ajuste”.
Los laboralistas recuerdan que las subidas del SMI son sin consenso
Por otro lado, el SMI ha sido objeto de sucesivas subidas desde 2019, cuando marcó una subida histórica de 22,3%, y así se ha venido incrementando hasta alcanzar los 1.184 euros mensuales en 2025.

Esta última subida —del 4,4%— se aprobó sin el respaldo de las organizaciones empresariales, que proponían un incremento más moderado debido a la subida de costes generalizada que vienen percibiendo los negocios desde 2020.
Además, como ya explicó la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), el impacto de esta medida, más fácil de absorber por las grandes empresas, se ha acentuado más negativamente en los negocios de menor tamaño y en determinados sectores, como sucede en la agricultura.
“En cinco años, el SMI ha aumentado más del 61%, lo que ha generado, además, un efecto dominó en las escalas salariales de los convenios colectivos y ha elevado los costes laborales de forma estructural, y, según algunas organizaciones empresariales, este incremento ha impedido la creación de empleo en microempresas, que son una gran parte del tejido empresarial español”.
Incremento de las cotizaciones sociales
A la subida del SMI se suma el incremento de las cotizaciones sociales. En 2025, la base máxima de cotización ha subido hasta los 4.909,50 euros mensuales, y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) se ha elevado al 0,80%, lo que supone una mayor cuota de cotización que las empresas deben ingresar en la Tesorería de la Seguridad Social.
Además, se ha introducido una cotización adicional de solidaridad para salarios más altos, que superen dicha base. “Todo esto encarece la contratación y penaliza, especialmente, a las empresas con perfiles profesionales más cualificados”.
Los laboralistas piden apoyo para quienes generan empleo
Desde Asnala, también destacaron que la mejora de las condiciones laborales es un objetivo legítimo y necesario, pero que debe ir acompañado de medidas que permitan a las empresas adaptarse a estos cambios sin poner en riesgo su viabilidad y competitividad.
“Las pymes no pueden seguir soportando una carga creciente de obligaciones económicas y formales sin apoyo ni flexibilidad. Si el objetivo es generar empleo de calidad y crecimiento económico sostenible, es hora de que las políticas laborales se diseñen con una visión más integral, que incluya también la realidad de quienes crean empleo, mejorando además la imagen de empresarias y empresarios en la sociedad”, añadió Cascón.





