La constante escalada de los precios que se ha producido durante los últimos años no sólo puede reducir el poder adquisitivo de los autónomos, sino que además tendrá un impacto muy importante en su factura fiscal. De hecho, y aunque en el pasado ejercicio el aumento de la inflación fue inferior a años anteriores, supuso aún así otro incremento del 2,8% que se suma al de los años anteriores.

Los economistas y expertos consultados por este diario apuntaron que la no deflactación del IRPF supone una fuerte subida de impuestos encubierta para los autónomos. Desde el Consejo General de Economistas (CGE) alertaron de que la inacción del Gobierno frente al aumento de precios tiene como consecuencia un aumento fiscal encubierto para los contribuyentes en general y para los trabajadores por cuenta propia en particular.   

La deflactación del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es una medida fiscal que consiste en ajustar los tramos de este tributo a la inflación. El objetivo principal es evitar que los autónomos paguen más impuestos al subir sus precios para adaptarse a la inflación.

Los efectos de la inflación sobre los impuestos de los negocios son claros. Si un autónomo decide subir los precios de sus productos en torno a un 3% porque el IPC se elevó en 2024 más o menos en esta medida, su facturación aumentará, al menos, en el mismo porcentaje y tendrá que pagar más en la RENTA. Su capacidad económica no habría mejorado, sino posiblemente habrá disminuido, porque pagará más impuestos, máxime si sube de tramo de tributación en el IRPF.

Todo esto lo sabe Hacienda y lleva años sin hacer nada al respecto a pesar de las denuncias de distintos estamentos de la sociedad y de numerosos expertos, amén de la principal federación de autónomos ATA.  El Gobierno no quiere cambiar las tarifas del IRPF, a pesar de los aumentos incesantes de la inflación. Por ello, en algunos casos son las comunidades autónomas quienes deflactan la parte de la tarifa que les corresponde, es decir la autonómica . A causa de ello, apuntaron los expertos, se produce una desigualdad entre territorios y una pérdida de competitividad para los autónomos pertenecientes a aquellos en los que no se ha deflactado.

¿Cuánto cuesta a los autónomos que Hacienda no deflacte el IRPF?

Deflactar la tarifa de IRPF significa ajustar los tramos a las subidas de inflación para compensar sus efectos en autónomos y empresas. También en el resto de contribuyentes. El propósito de esta medida es mantener constante la presión real de este tributo, evitando que la inflación aumente injustamente la carga fiscal para los autónomos, al haberse reducido su poder adquisitivo.

Hay que saber que la tarifa de IRPF está formada por dos porcentajes: la estatal y la autonómica. Esta segunda depende de cada comunidad autónoma. “El Gobierno lleva muchos años sin deflactar, no se sabe exactamente cuántos, porque en ocasiones se han producido cambios en las tarifas, pero no se ha dicho que sea por la deflactación”, explicaron desde el Consejo General de Economistas (CGE). 

El IPC ha subido todos los años 

La realidad es que en España sigue manteniendo los mismos tramos de IRPF hace 15 años, sin hacerse eco de los aumentos de los precios. Esta situación ha sido denunciada por numerosas asociaciones de autónomos y es una de las grandes reivindicaciones del Consejo General de Economistas. 

“Desde el punto de vista técnico del impuesto tendría que obligarse por norma, por ley, a deflactar la tarifa, porque si no se deflacta, se está obligando a pagar más IRPF y, por tanto, disminuye el poder adquisitivo. No se hace desde hace muchos años porque no hay voluntad política. Nosotros lo decimos todos los años” explicaron los economistas. 

La no deflactación supone una subida indirecta de impuestos para miles de autónomos que, sin haber incrementado su poder adquisitivo real, ven cómo cambian de tramo de impuestos en el IRPF, al aumentar sus ingresos, y, por tanto, deben pagar más impuestos.

Ejemplo de cuánto podría ahorrar un autónomo si se deflactara el IRPF

Para entender el fenómeno de la deflactación de forma clara, desde el Consejo General de Economistas proporcionaron una tabla que ilustra un ejemplo de un caso hipotético de un autónomo con beneficios netos (gastos menos ingresos) de alrededor de 40.000 euros al año. 

Fuente: CGE
Fuente: CGE

En este cuadro puede verse cuántos impuestos ahorraría este autónomo, por comunidades autónomas, si se produjese una deflactación del IRPF en diferentes porcentajes.  

Imaginemos el caso de un trabajador por cuenta propia aragonés que durante el ejercicio de 2024 hubiese declarado unos beneficios totales en su negocio de estos 40.000 euros. Este trabajador tendría que pagar una RENTA sin deflactar de 9.372,29 euros, y estos son los importes que se ahorraría en impuestos con un IRPF deflactado en los siguientes porcentajes: 

  • El ahorro fiscal si se deflactase el IRPF conforme al IPC sería de un 1,8%, es decir, 61,50 euros. 
  • El ahorro impositivo si se deflactase el IRPF conforme al incremento de los salarios, estimado en un 3%, daría un total de 102,49 euros. 
  • Y con un IRPF deflactado al 11,2%, correspondiente al IPC acumulado de los últimos tres años (2021, 2022 y 2023), el ahorro en ese caso ascendería a los 382,65 euros. 

La manera de equiparar la carga impositiva al aumento de la inflación y el IPC para los trabajadores por cuenta propia sería deflactar el IRPF estatal, tal y como ilustra el ejemplo anterior. Simplemente teniendo en cuenta los tres últimos años, en los que no se ha deflactado este impuesto, los autónomos están soportando una carga fiscal que casi alcanza los 300 euros anuales. 

Varias comunidades han deflactado el IRPF y otras no

Como respuesta a esta situación, varias comunidades autónomas han decidido deflactar el porcentaje de la tarifa del IRPF autonómica, La cara B de esta medida es que de este modo se incrementa la desigualdad territorial ya que el poder adquisitivo de los autónomos en las diferentes autonomías es diferente.

“Cataluña, por ejemplo, tiene una tarifa más alta que otras regiones y eso hará que los autónomos de ese territorio paguen más impuestos que los de Madrid o Andalucía», explicó Rubén Gimeno, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF). En el cuadro se puede observar que, actualmente, la tarifa de Cataluña está en 9.688,59 euros, para Madrid en 8.886,31, una diferencia de casi 1.000 euros. 

“Madrid tiene desde hace muchos años una política de bajar impuestos y que el dinero de los madrileños esté en sus bolsillos, mientras que otras comunidades autónomas no. Son modelos distintos y eso crea desigualdades”, explicó el economista.

Esta situación resta competitividad a los trabadores por cuenta propia que viven en regiones en las que los gobiernos autonómicos deciden no “desinflar” la RENTA que deben pagar los emprendedores y dueños de negocios, con arreglo al aumento del coste de la vida. 

Para equiparar esta situación, desde CGE y otras asociaciones como ATA llevan años solicitando al Gobierno central que deflacte la tarifa estatal, para así poder equiparar la tributación de todos los autónomos, independientemente de su territorio.