El 66% de los españoles sale igual o más que el año pasado a consumir fuera del hogar en bares y restaurantes, y el 78% gasta lo mismo o más que en 2023. El principal motivo sigue siendo el deseo de socializar y disfrutar de los momentos de ocio, por encima de las preocupaciones económicas o del control del gasto.
Es el principal dato del Barómetro de Momentos de Consumo Fuera del Hogar 2024, elaborado por la Asociación Española de Codificación Comercial (Aecoc).
Según el mismo, el canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías) generó 1,8 millones de empleos en España en 2024, un 5,4% más que el año anterior, consolidando su peso en el PIB, donde ya representa un 6,7%. Esta recuperación del sector se explica, en gran parte, por el aumento del gasto y la frecuencia de visitas a bares y restaurantes por parte de los consumidores, según el estudio.
La mitad de los españoles (el 44%) reconoce que salir a bares y restaurantes para evadirse del día a día
Aunque el contexto económico continúa marcado por la incertidumbre, la hostelería mantiene una fuerte vinculación emocional con el consumidor. El 44% reconoce que salir a bares y restaurantes le ayuda a evadirse del día a día, según los datos recogidos por Aecoc.
Los consumidores muestran una clara preferencia por locales que ofrecen una buena relación calidad-precio. El 60% busca menús económicos y el 80% valora programas de fidelización, lo que refuerza el papel de la clientela habitual.
El consumo diario, especialmente en momentos complementarios como el desayuno a media mañana o el “tardeo”, es decir, del ocio en bares o terrazas al final de la jornada, se ha convertido en una oportunidad para los pequeños negocios hosteleros. El 70% realiza un desayuno extra durante la semana y casi el 40% lo hace fuera de casa.

El 50% de los encuestados dice disfrutar del atardecer-anochecer. Un 20% afirma hacerlo más que hace unos años, lo que impulsa nuevas franjas de consumo entre semana y fuera de horarios clásicos.
También entre los trabajadores se detectan patrones que benefician a los pequeños establecimientos cercanos a oficinas o centros de trabajo. Un 46% prefiere comer en el trabajo y un 43% elige un restaurante, siempre que existan menús rápidos y económicos.
El reparto a domicilio y la comida preparada siguen consolidándose como alternativas reales
El 27% de los encuestados pide semanalmente comida a domicilio y el 36% opta por platos preparados del supermercado para no cocinar.
El 63% de los consumidores ha probado productos de restauración disponibles en supermercados y al 90% le han gustado. Esta convergencia entre restauración y retail ofrece nuevas vías de ingresos para los pequeños negocios.
A la hora de elegir un establecimiento, el consumidor prioriza lo que ya conoce. El 41% escoge locales por familiaridad y un 35% repite siempre los mismos. Sin embargo, un 36% valora también una experiencia diferencial y estaría dispuesto a pagar más por un ambiente especial.
Los detalles importan: el 72% prefiere locales acogedores y el 44% valora poder elegir su mesa al hacer la reserva. Los consumidores premian tanto el entorno como el control que tienen sobre su experiencia.
Los tipos de comida más demandados son la mediterránea, japonesa e italiana. Se valora que el personal conozca bien la carta y sus ingredientes, lo que aumenta la confianza del cliente.

La alimentación saludable también es un factor en auge. El 50% de los encuestados busca platos con beneficios para la salud, lo que condiciona el tipo de oferta que escogen.
Y entre las opciones saludables destacan los ingredientes con menos grasas o azúcares, los productos ecológicos y los certificados de sostenibilidad. Estos factores están empezando a influir en la elección del establecimiento, sobre todo en grandes ciudades.
A pesar del avance de la tecnología, el consumidor aún da prioridad al trato humano
El 68% prefiere atención personal frente a sistemas automatizados, incluso en locales con digitalización avanzada.
El 80% considera clave un servicio amable y eficiente, y solo una minoría valora mucho la automatización. Los elementos tecnológicos son aceptados, pero no determinantes para la mayoría de los clientes.
La sostenibilidad sí influye en la elección del establecimiento. El 45% tiene en cuenta este factor al decidir dónde consumir fuera de casa, especialmente en segmentos jóvenes.
Un 54% cree que los restaurantes deberían implicarse más en evitar el desperdicio alimentario. El 89% pide llevarse la comida sobrante y el 78% lo considera una buena práctica, aunque pocos locales lo facilitan.
Entre las medidas más demandadas figuran los productos de temporada y proximidad, la reducción de envases y el trato justo a proveedores. Estas prácticas sostenibles pueden convertirse en ventajas competitivas reales para los pequeños negocios.





