- Las explotaciones ganaderas podrán cubrir gastos para mejorar productividad y eficiencia
- Los negocios deben conservar toda la documentación de la actividad subvencionada
- Las ayudas cubrirán un importe máximo de 5.000 euros por beneficiario
La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha convocado para este año una línea de ayudas dotada con 400.000 euros –ampliables hasta 600.000 si hay disponibilidad presupuestaria–, para cubrir los gastos derivados del control oficial del rendimiento lechero. El plazo para presentar solicitudes finaliza el 10 de junio, y la convocatoria se dirige principalmente a entidades reconocidas que colaboran con ganaderos de vacuno, ovino y caprino.
El objetivo de la ayuda es apoyar económicamente las actividades técnicas que permiten evaluar la calidad y cantidad de leche producida en las explotaciones, en especial aquellas que participan en programas de mejora genética. La ayuda busca reforzar la rentabilidad de las explotaciones mediante datos fiables sobre la producción animal.
El control oficial del rendimiento lechero consiste en la recogida sistemática de datos de cada animal, como volumen de leche, grasa, proteínas o células somáticas, que permiten valorar su rendimiento y salud. Estos datos son clave para seleccionar los mejores reproductores y para optimizar el manejo de la explotación.
Las explotaciones ganaderas podrán cubrir gastos para mejorar productividad y eficiencia
Entre los gastos subvencionables se encuentran los sueldos del personal técnico y auxiliar, los desplazamientos a las explotaciones, los análisis de laboratorio y el mantenimiento de las bases de datos. Las actividades deberán realizarse entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2025, según establece la convocatoria.
Las entidades solicitantes deben estar reconocidas oficialmente en Castilla y León y tener sus datos actualizados en el Registro de Asociaciones Ganaderas. Sólo podrán optar a la ayuda quienes acrediten el cumplimiento de los requisitos técnicos y administrativos, incluidos los plazos de ejecución y justificación.
El control lechero está coordinado en la comunidad por una entidad que agrupa a asociaciones de criadores de razas puras, tanto de vacuno como de ovino y caprino. Esta coordinación garantiza criterios homogéneos en la recogida de datos, esenciales para los programas de mejora genética.
Los datos obtenidos permiten calcular índices genéticos y comparar animales entre sí, facilitando decisiones sobre cría y selección. La mejora genética repercute directamente en la productividad y eficiencia de las explotaciones ganaderas.

Además, los controles periódicos ayudan a detectar precozmente enfermedades como la mastitis o problemas nutricionales, permitiendo actuar con rapidez. Esto se traduce en una reducción del uso de antibióticos y mejoras en bienestar animal, dos objetivos cada vez más exigidos por los consumidores.
Los negocios deben conservar toda la documentación de la actividad subvencionada
Los beneficiarios de estas ayudas deben conservar toda la documentación relacionada con la actividad subvencionada durante el presente 2025, incluidos informes técnicos, resultados analíticos y fichas de control. La Administración autonómica podrá solicitar esta documentación para verificar la correcta ejecución del programa, y exigir su devolución en caso de incumplimiento.
La iniciativa forma parte de las políticas de apoyo al medio rural y al sector primario, con especial atención a la sostenibilidad, la seguridad alimentaria y la modernización productiva. El control lechero también refuerza la trazabilidad y la transparencia, aspectos esenciales en la cadena alimentaria.
La tramitación se realiza de forma telemática a través del portal oficial de la Junta, y los solicitantes deben presentar además la declaración responsable y la memoria justificativa. La concesión se resolverá por concurrencia competitiva, evaluando cada solicitud según los criterios fijados en las bases.
Además del componente productivo, el control lechero tiene un valor añadido desde el punto de vista económico para los pequeños ganaderos, que en muchos casos son autónomos con escasos márgenes de rentabilidad. Contar con datos fiables permite negociar mejores precios con la industria, especialmente cuando la leche está destinada a queserías artesanas o marcas de calidad diferenciada.
En Castilla y León operan más de 4.500 explotaciones de vacuno de leche, la mayoría de tamaño medio o pequeño, repartidas sobre todo en provincias como León, Palencia y Zamora. Estas ayudas suponen un apoyo directo a zonas rurales afectadas por el despoblamiento, donde el mantenimiento de la actividad ganadera es vital para la economía local.
También se beneficiarán de esta línea de ayudas las asociaciones de ovino y caprino, sectores que han cobrado relevancia en los últimos años por su vínculo con la producción ecológica y los mercados de proximidad. El control lechero permite identificar animales con mejor conversión alimentaria, lo que reduce los costes y mejora la sostenibilidad.
Las ayudas cubrirán un importe máximo de 5.000 euros por beneficiario
El seguimiento técnico derivado del control lechero facilita además la planificación alimentaria, el ajuste de las raciones y la toma de decisiones sobre suplementación o tratamientos. Esto contribuye a una gestión más eficiente de los recursos.
La cuantía máxima a conceder por cada beneficiario dependerá del número de animales controlados y de las tarifas aprobadas por la administración. Las ayudas cubrirán hasta el 50% de los gastos subvencionables, con un importe máximo de 5.000 euros por beneficiario.
Las asociaciones interesadas en estas ayudas suelen contar con equipos de controladores que visitan las explotaciones cada cuatro o cinco semanas, realizando las pruebas necesarias en condiciones controladas. Su trabajo permite obtener una fotografía precisa del rendimiento de cada animal, lo que facilita detectar desviaciones antes de que afecten al conjunto del rebaño.





