La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) celebró esta semana en Toledo su Comité Ejecutivo para esbozar las líneas estratégicas de la organización para los próximos cuatro años.

La principal reclamación surgida de este encuentro tiene que ver, una vez más, con los combustibles renovables. Una alternativa a la propulsión eléctrica que se presenta como la opción más viable para los propios autónomos al frente de una gasolinera, pero también para los transportistas y otros trabajadores por cuenta propia que dependen de sus vehículos para desarrollar su actividad.

«Queremos descarbonizar nuestra actividad, pero la Administración no nos deja», afirmó Javier de Antonio, presidente de la CEEES, quien añadió que las estaciones de servicio quieren vender de forma inmediata todo tipo de energías que contribuyen de forma fehaciente y certificada a reducir las emisiones contaminantes vinculadas al transporte.

Según destacaron, las propias administraciones públicas han reconocido que los combustibles renovables reducen más de un 82% las emisiones de CO2. A pesar de ello, el Gobierno todavía se niega a regular “la fiscalidad de éstos para enviar así las señales adecuadas a los consumidores», explicaron.

Desde la confederación aseguraron que los combustibles renovables, ya sean sintéticos, elaborados a partir de residuos o de biomasa, “tienen una fiscalidad desfavorable, pues el impuesto de calcula por volumen y no por contenido energético. Ello propicia una curiosa paradoja: en España, cuanto más renovables es la gasolina, más impuestos paga.”

Los autónomos gasolineros piden una fiscalidad similar a la de Francia para los combustibles renovables

Sobre este asunto, desde la CEEES pusieron el ejemplo de Francia, que hace tiempo estableció una exención fiscal para el bioetanol, “lo que ha provocado que el E85 (85% de bioetanol y 15% de gasolina convencional) se venda en 3.800 gasolineras a un precio de 0,80 euros por litro.”

Al respecto, Javier de Antonio afirmó que “ignoramos el motivo por el cual la Administración renuncia a enviar esas señales a los consumidores para que estos contribuyan a reducir las emisiones asociadas a la movilidad”, recordando que “incrementar un 1% el consumo de combustibles renovables en España generaría una reducción de emisiones equivalente a la matriculación de 425.000 vehículos eléctricos.”

Por ello, la patronal que representa a más de 4.000 estaciones de servicio en España -todas ellas, en manos de autónomos y pymes-, reclamó al Gobierno su colaboración en el diseño “de una verdadera fiscalidad verde, que aproveche los combustibles renovables que ya hoy se producen en España”, concluyó el presidente de la CEEES.