La falta de mano de obra cualificada está poniendo en jaque a los pequeños y medianos negocios en sectores clave como la construcción, la hostelería o la distribución. Proyectos paralizados, sobrecarga de plantillas y una competencia feroz por el talento son, al decir de los expertos consultados, el día a día en estas actividades. En hostelería, por ejemplo, los costes salariales han crecido un 18% en 2024 para atraer mano de obra, mientras que en la construcción se han intensificado los esfuerzos en formación. Pero ni aún así se cubren las ofertas de empleo.
De forma que, aunque el contexto económico muestra signos de mejora, la incapacidad de cubrir posiciones esenciales amenaza con convertirse en un freno estructural para el crecimiento de estos negocios, que además son muy importantes para la economía española.
En hostelería, la competencia por el talento sufre el hándicap de la conciliación y los horarios
Emilio Gallego, secretario general de la Confederación Empresarial de Hostelería de España, describió el problema como estructural y agravado por las condiciones específicas del sector. “La hostelería es un sector muy competitivo, tanto en materia de precios como de trabajadores. Los costes salariales del sector subieron un 18% en 2024, lo que refleja los esfuerzos de las empresas, pero sigue habiendo un hándicap importante relacionado con la conciliación y los horarios”, explicó a este diario.
El problema es especialmente acuciante en zonas turísticas y despobladas, “donde la alta demanda de trabajadores no se corresponde con la oferta disponible”. A pesar de que el sector superó los 1,9 millones de trabajadores el año pasado, la necesidad de incorporar nuevos profesionales sigue siendo una prioridad. Gallego señaló que es fundamental “incentivar la formación y desarrollar políticas de inmigración más efectivas que incluyan contrataciones en origen”.

La construcción acusa la falta de relevo generacional y la falta de formación especializada
En el caso de la construcción, el panorama no es menos complicado, pues el sector se enfrenta a un problema grave: la falta de relevo generacional y el descenso en la formación especializada. Según la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), las matriculaciones en la Formación Profesional (FP) relacionada con la edificación y obra civil han caído un 45% en los últimos 15 años. Esto genera una brecha insostenible entre la demanda y la disponibilidad de trabajadores cualificados.
“Sin formación, no habrá mano de obra capacitada”, confesó a este diario un portavoz de la patronal. “Tal cual: necesitamos un plan de choque que impulse la formación a través de entidades como la Fundación Laboral de la Construcción, que ya forma a más de 100.000 alumnos al año”. Para este experto, la formación es clave para garantizar la sostenibilidad y competitividad del sector. Es especial, en un momento en que las tecnologías avanzadas, como la metodología de trabajo BIM, la inteligencia artificial o la impresión 3D están transformando el sector.
La industria de la construcción también lucha por mejorar su imagen y atraer a jóvenes, mujeres y migrantes, segmentos que podrían cubrir las vacantes existentes. Según Víctor Martínez, portavoz de Cementos La Cruz, “las empresas del sector tenemos que trabajar para aumentar nuestro sex appeal, sobre todo entre los jóvenes. Solo así cubriremos la alarmante falta de mano de obra que sufrimos y garantizaremos el relevo generacional”.
La distribución necesita desde operarios de almacén hasta conductores de último kilómetro
Martínez destaca que esta atracción puede lograrse apostando por la digitalización, la sostenibilidad y la innovación. Por ejemplo, Cementos La Cruz está desarrollando variantes tecnológicamente avanzadas y de bajo impacto ambiental. Lo que refleja, según él, que la construcción es un sector de futuro lleno de oportunidades para el crecimiento profesional. Además, ha implementado horarios más flexibles y aumentado la representación femenina en su plantilla al 32%.
Finalmente, el sector de la distribución, esencial para garantizar el suministro de bienes y servicios, no está exento de los problemas derivados de la falta de mano de obra. La alta demanda en áreas como la logística y el transporte, sumada al incremento del comercio electrónico, ha desbordado la capacidad de los negocios para cubrir puestos esenciales, desde operarios en almacenes hasta conductores de último kilómetro. Y este déficit no solamente afecta a la operatividad diaria, sino que al mismo tiempo genera retrasos en las entregas y aumenta la presión sobre las plantillas existentes.

Entre las principales causas de esta situación destacan las condiciones laborales exigentes y los horarios poco atractivos, especialmente en temporadas de alta actividad como Navidad o rebajas. La temporalidad, unida a la percepción de que estos empleos ofrecen pocas oportunidades de desarrollo profesional, dificulta la fidelización del personal. Además, la competencia por trabajadores en sectores como la hostelería o la construcción agrava aún más el panorama, dejando a las empresas de distribución en una posición vulnerable frente a los picos de demanda.
Los pequeños negocios no tienen margen para competir con las grandes empresas en la captación de talento
Para los pequeños negocios, la falta de mano de obra tiene consecuencias fatales. En cualquiera de los tres sectores mencionados, los autónomos y los pequeños negocios no tienen margen para competir con grandes empresas en la captación de talento. En hostelería, el absentismo es un problema recurrente que agrava esta situación. “En el 95% de los negocios del sector, que son micropymes, la plantilla es muy limitada, por lo que el absentismo conlleva muchas veces la reducción del horario o el cierre de ciertas zonas del establecimiento”, detalló Gallego.
En construcción, la situación no es mejor. Según la CNC, el 95% de las empresas del sector son pequeñas y medianas, y muchas se ven obligadas a renunciar a crecer porque no pueden abordar nuevos proyectos por falta de personal. “Si no resolvemos este problema, será difícil cumplir con los objetivos del Plan de Recuperación y Resiliencia”, advirtió el portavoz de la patronal.
En el caso de la distribución, la falta de personal afecta especialmente a los pequeños negocios en la gestión de la logística y la atención al cliente. El aumento del comercio electrónico ha incrementado la presión sobre los autónomos y las micropymes, que no siempre pueden competir con las grandes plataformas en la velocidad de entrega o la contratación de personal para gestionar picos de demanda. Además, la temporalidad hace que sea difícil atraer y retener talento. Lo que, a su vez, repercute en la calidad del servicio ofrecido, poniendo en riesgo la fidelidad de los clientes.
Invertir en formación y mejorar las condiciones laborales son, según los expertos, dos buenas soluciones
Los tres sectores coincidieron en que las soluciones pasan por invertir en formación, mejorar las condiciones laborales y fomentar la innovación. Desde la CNC insistieron en la necesidad de prestigiar la profesión y atraer talento joven mediante incentivos como el plan de pensiones sectorial y la regulación de condiciones laborales exigentes.
Por su parte, en hostelería, se plantea avanzar hacia modelos que ofrezcan mayor conciliación y estabilidad laboral. Además, Gallego subrayó la importancia de una planificación conjunta entre sector público y privado para abordar esta crisis de personal de manera estructural.
Y en el caso de la distribución, las soluciones pasan por una mayor digitalización y la automatización de procesos, que permitan aliviar la carga de trabajo en actividades repetitivas, como la gestión de almacenes o el proceso de preparación de pedidos en almacén para el comercio electrónico. Además de desarrollar programas de formación específicos para mejorar las competencias digitales y logísticas de los trabajadores, así como establecer para estos incentivos que hagan más atractivas las condiciones laborales, como horarios flexibles o beneficios sociales.





