El reciente cambio legislativo, aprobado por el Senado y pendiente del trámite parlamentario correspondiente, permite que los abogados que defiendan a negocios en el turno de oficio puedan recibir una compensación económica. Incluso si el tribunal no concede finalmente el derecho a la asistencia jurídica gratuita. 

Esta medida ha sido muy bien recibida por el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM), formado por miles de autónomos que llevaban años luchando por el reconocimiento de este resarcimiento a la labor profesional. A partir de ahora, los pequeños negocios que soliciten el turno de oficio también tendrán acceso a una defensa adecuada, al mismo tiempo que los abogados que los representan verán su trabajo reconocido de manera justa.

Los ingresos de un autónomo abogado, que trabaje en el turno de oficio defendiendo a pequeños negocios, dependen de varios factores, como el tipo de caso en cuestión, la comunidad autónoma en la que ejerza, y los baremos establecidos para las indemnizaciones por el trabajo realizado. En general, las tarifas para estos expertos varían, en función sobre todo de la demarcación territorial y la naturaleza del caso. Para un abogado que gestione varios casos de defensa de pequeños negocios al año, dependiendo de la cantidad de estos y la complejidad de los mismos, podría estar ganando entre 10.000 y 20.000 euros anuales si lograse completar entre 30 y 50 casos de complejidad media, siempre y cuando los pagos sean puntuales y las tarifas que se establezcan, una vez aprobado el trámite parlamentario, no difieran de las actuales para personas físicas.

Los negocios no contaban en España con derecho a justicia gratuita

La justicia gratuita en España ha sido un tema polémico durante años. Aunque las personas físicas con recursos limitados podían acceder a este servicio, los negocios o personas jurídicas no contaban con el mismo derecho. Esto significaba que los abogados del turno de oficio que defendían a negocios no siempre recibían compensación económica, lo que generaba una situación de desigualdad y falta de motivación en ciertos casos.

Juan Manuel Mayllo, diputado responsable del Turno de Oficio en el ICAM, declaró que este reconocimiento económico “supone una gran victoria para la abogacía” y aseguró que “es clave para dignificar la labor de los abogados y garantizar una defensa de calidad para los negocios y organizaciones”. Además, desde el ICAM, insisten en que no sólo se garantice el pago de las personas jurídicas, sino que se reconozca la compensación en todas las actuaciones que realizan los abogados en el marco del turno de oficio.

El debate sobre las tarifas para los abogados del turno de oficio ha sido largo y complejo. Actualmente, las tarifas en el turno de oficio para personas físicas varían según la comunidad autónoma y el tipo de proceso. Sin embargo, la compensación media para los abogados en este ámbito no supera los 300 euros por actuación, y en muchos casos, los baremos son insuficientes para cubrir los gastos derivados del ejercicio profesional.

Los abogados que defiendan a negocios en el turno de oficio tendrán derecho a una compensación económica.

En el caso de la defensa de personas jurídicas, la situación es aún más complicada, ya que la ley no reconocía explícitamente la compensación económica. Ahora, con esta reforma, se espera que las tarifas también se adapten para cubrir los gastos reales que conlleva la defensa de los negocios. Sin embargo, aún no se han establecido cifras concretas para la defensa de personas jurídicas, por lo que los baremos podrían variar en función de la comunidad autónoma y del tipo de caso.

La importancia del derecho a la defensa es también vital para los pequeños negocios

Un dato relevante es que, en algunas comunidades autónomas, como Madrid, ya se habían planteado mejoras en los baremos, y en 2024 se espera que los nuevos se incrementen para compensar mejor a los abogados del turno de oficio. Este incremento será crucial para garantizar que los abogados del turno de oficio puedan prestar un servicio de calidad tanto a personas físicas como a negocios.

El reconocimiento del derecho a la asistencia jurídica gratuita para los negocios no beneficia solamente a los abogados, sino que también fortalece el sistema judicial en general. Los pequeños negocios, que a menudo no cuentan con los recursos suficientes para contratar una defensa privada, podrán acceder a servicios legales de calidad sin preocuparse por el coste de los mismos. Esta medida también asegura que los negocios puedan tener una representación adecuada ante los tribunales, lo que podría mejorar la equidad en los procesos judiciales.

Además, la nueva legislación refuerza otros aspectos fundamentales del derecho a la defensa. Entre ellos, destaca la posibilidad de que los abogados del turno de oficio puedan suspender procedimientos en caso de fuerza mayor, como enfermedad o el cuidado de familiares. Esta medida permitirá que los abogados del turno de oficio puedan conciliar mejor su vida personal y profesional, lo que a su vez mejorará la calidad del servicio que prestan.

Las tarifas podrían ser diferentes dependiendo de la comunidad autónoma

Aunque la aprobación de esta ley representa un avance significativo, aún quedan desafíos por resolver. Uno de los principales interrogantes es cómo se implementarán las nuevas tarifas para los abogados que defiendan a personas jurídicas. La ley aún no establece un baremo claro para estos casos, lo que podría generar diferencias entre comunidades autónomas.

Otro desafío es garantizar que los negocios que soliciten asistencia jurídica gratuita cumplan con los requisitos establecidos. Al igual que en el caso de las personas físicas, se espera que los negocios que soliciten el turno de oficio tengan que acreditar que no disponen de recursos suficientes para contratar una defensa privada. Sin embargo, la comprobación de estos requisitos podría ser más compleja en el caso de los negocios, especialmente en aquellos que tienen estructuras financieras complicadas.

Además, es necesario asegurarse de que los abogados del turno de oficio reciban su compensación de manera justa y a tiempo. En el pasado, muchos abogados han denunciado retrasos en los pagos por parte de la Administración, lo que ha generado malestar en la profesión. Con la inclusión de las personas jurídicas en el turno de oficio, es fundamental que el sistema de pagos sea más eficiente y que los abogados no tengan que esperar largos periodos para recibir su compensación.

La aprobación de esta enmienda es, para el ICAM, un avance incontestable para el sistema de justicia gratuita en España. Ya que además de garantizar una compensación justa para los abogados del turno de oficio, asegura también que los negocios, especialmente los más pequeños, puedan acceder a una defensa adecuada.

Así, a medida que se implementen las nuevas tarifas y se desarrollen los mecanismos para asegurar que los negocios cumplan con los requisitos para acceder a la asistencia jurídica gratuita, será preciso que el sistema siga siendo equitativo y eficiente. Las próximas semanas van a ser clave para ver cómo se ajustan los baremos y cómo la Administración garantiza que los abogados reciban su compensación de manera justa y oportuna, concluyeron.