Los jueces han dictado sentencia sobre la situación laboral del un centenar de agentes de asistencia de la aseguradora Ocaso. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Social nº 3 de Móstoles, que ya había negado su condición de autónomos reales, estableciendo que debían ser asalariados.
Esta resolución judicial respalda los informes previos de la Inspección de Trabajo que ya había detectado indicios claros de una relación laboral por cuenta ajena en estos trabajadores. El Tribunal Supremo, por su parte, ha rechazado el recurso de casación de Seguros Ocaso, al no encontrar base suficiente en la documentación presentada como para revisar la sentencia, lo que ha llevado a los afectados a reclamar el reconocimiento de su relación laboral y sus derechos como empleados.
La figura del agente de asistencia “ha sido clave en la operativa de la aseguradora durante años”, explicó a este diario Alfonso Sánchez Cuendías, ex agente de asistencia y portavoz del centenar de afectados que está pendiente de sentencia. “Nos encargábamos de gestionar todos los trámites funerarios de los asegurados: desde la atención a las familias en momentos de duelo hasta la contratación del sepelio, traslados, orientación legal e incluso la gestión de pensiones de viudedad y orfandad”. Y a pesar de la naturaleza laboral de estas funciones, “la empresa nos estructuró como falsos autónomos para evitar los costes de una contratación regular”, continuó Alfonso Sánchez.
El TSJM señaló que los agentes no tenían libertad organizativa y estaban sujetos a un control constante
El caso afecta a un centenar de agentes que, durante años, han prestado sus servicios para la compañía bajo la figura de trabajador autónomo, pero bajo condiciones laborales que, según han comenzado a indicar los tribunales, evidenciaban una dependencia directa de la empresa. “Nos imponían cuadrantes de guardia, directrices comerciales y formación obligatoria; teníamos jefes de departamento, una dirección de correo corporativo y nos pagaban incluso la gasolina para los desplazamientos”, añadió Sánchez Cuendías. “Éramos falsos autónomos, y las sentencias han demostrado que la razón está de nuestra parte”.
Como ya publicó este diario en su momento, la contratación de falsos autónomos no sólo tiene consecuencias laborales, sino también penales. La reforma del Código Penal, vigente desde 2023, establece que aquellos empresarios que recurran a esta práctica podrían enfrentarse a penas de prisión de seis meses a seis años, además de sanciones económicas. “Seguros Ocaso siempre defendió que no éramos empleados, pero los tribunales han dejado claro justo lo contrario”.
De hecho, en los fundamentos de Derecho de la sentencia número 664/2024, del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que confirmó el fallo previo del Juzgado de lo Social nº 3 de Móstoles, que ya había reconocido que los agentes de Ocaso debían ser considerados trabajadores por cuenta ajena, el tribunal destaca que los agentes no tenían libertad organizativa, trabajaban bajo instrucciones de la empresa y estaban sujetos a un control constante. «No podíamos rechazar encargos sin justificaciones formales, se nos asignaban tareas y nos supervisaban como a cualquier trabajador por cuenta ajena», indica Sánchez Cuendías.
El ex agente lamentó que su otrora empleador “haya cerrado completamente la puerta a quienes hemos dedicado años a la empresa, impidiendo cualquier posibilidad de reincorporación en los nuevos puestos que han creado”. En su lugar, asegura, “ha convertido a los antiguos Agentes de Asistencia en simples comerciales, reduciendo su función a la venta de pólizas sin ninguna de las tareas que antes desempeñábamos”.
Según los denunciantes, la aseguradora ha intensificado la presión sobre los agentes para forzarlos a renunciar
Por su parte, el Tribunal Supremo no admitió la sentencia de contradicción presentada por Seguros Ocaso, al no considerarla base suficiente para la revisión; lo que en la práctica supone la consolidación del criterio de los tribunales inferiores. “Es un paso importante, porque deja claro que este modelo de negocio no se sostiene conforme a la legislación vigente”, subrayó el ya ex agente.

A pesar de los fallos judiciales, los afectados denuncian que la aseguradora ha intensificado la presión sobre los agentes para forzarlos a renunciar. “Nos están asfixiando económicamente: nos han retirado los encargos, han reducido nuestras comisiones y nos han dejado en una posición insostenible”, expuso a este diario. “Ha anunciado que dejará de asignar encargos a partir del 21 de marzo, ha rebajado drásticamente las comisiones y nos ha reducido a una función testimonial, limitándonos a hacer llamadas, sin peso real en la operativa de la compañía”.
Mientras tanto, la compañía ha puesto en marcha una reestructuración de su plantilla. Según el representante de los querellados, “ha comenzado a contratar, a través de empresas de trabajo temporal, para sustituirnos”, denunció. “Está creando los mismos puestos que nosotros ocupábamos, pero ahora con contrato laboral, salario fijo y horarios regulados”.
Los afectados consideran que esta maniobra es una forma de tratar de eludir futuras condenas judiciales. “Durante años han negado que necesitásemos un contrato, pero ahora han admitido implícitamente que esta actividad sólo se puede desarrollar bajo una relación laboral”, señaló Sánchez Cuendías.
La aseguradora declinó hacer comentarios sobre los más de 30 procedimientos judiciales en curso
Autónomos y Emprendedores contactó con Seguros Ocaso para conocer su versión sobre las sentencias y las denuncias de estos trabajadores. Pero la aseguradora declinó hacer comentarios al respecto. La empresa, sin embargo, sigue defendiendo que sus agentes trabajan bajo un modelo mercantil y ha seguido recurriendo algunas resoluciones judiciales. Mientras tanto, al menos una treintena de procesos judiciales siguen en curso. “No vamos a parar hasta que se reconozca lo que es justo”, aseguró Sánchez Cuendías. “Estas sentencias son sólo el principio”.
A día de hoy, los afectados se enfrentan a un futuro incierto. Según los datos recopilados por el colectivo de ex agentes, más de 30 procedimientos judiciales siguen en curso, aunque el número podría variar, dado que algunos trabajadores han optado por llegar a acuerdos extrajudiciales con la empresa para evitar los largos periodos de litigación. “El clásico desgaste económico y emocional de los afectados”, lamentó su portavoz.
Los tribunales han dejado claro que la relación entre los agentes y la aseguradora no era mercantil, sino laboral. Pero a pesar de las resoluciones, los denunciantes consideran que Seguros Ocaso sigue resistiéndose a asumir las consecuencias de este reconocimiento. “Nos han dejado sin opciones y sin nuestro trabajo de años, pero al menos estamos consiguiendo que se haga justicia para quienes vengan detrás”, concluyó el ex agente.





