Uno de cada tres negocios en España ha tenido que subir sus precios en el primer trimestre de 2025 para poder hacer frente al aumento de los costes de producción. Y especialmente, a los gastos laborales, que no paran de subir por el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), las cotizaciones o impuestos como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Así lo refleja la última Encuesta sobre la Actividad Empresarial elaborada por el Banco de España. Ésta se realiza de forma trimestral a empresas de diferentes sectores y tamaños, incluyendo pymes y empresas de mayor tamaño, y analiza cómo están evolucionando en los primeros meses del año.
Según el informe, el porcentaje de empresas que han incrementado sus precios ha subido 14 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior: si a finales de 2024 era del 19,6%, ahora alcanza el 33,6%. Esto significa que cada vez son más los negocios que se ven obligados a cobrar más a sus clientes porque les cuesta más mantener su actividad, debido, sobre todo, a la subida de los precios de la energía, las materias primas y otros gastos.
Además, el 60,9% de las empresas encuestadas declaran haber sufrido un incremento adicional de sus costes en el último trimestre, lo que supone 17,7 puntos porcentuales más que hace apenas tres meses. O, dicho de otra forma: si a finales de 2024 un 43,2% de las empresas estaban en esa situación, ahora ya son casi el 61%.
Las previsiones que recoge el Banco de España apuntan a que las subidas de precios no se detendrán en los próximos meses, algo que afectará tanto a los consumidores como a los pequeños negocios que dependen de proveedores cada vez más caros.
De cara al resto del año, las expectativas no son halagüeñas: más de la mitad de las empresas (58%) ya prevén seguir subiendo los precios de sus productos o servicios.
Esta previsión es muy similar en industria y en servicios, lo que podría afectar tanto a los consumidores finales como a otros negocios que dependen de estos proveedores.
La inflación y el aumento de los costes laborales está obligando a las pymes a subir precios
Estas subidas se producen en un contexto en el que la inflación ha vuelto a repuntar en España a comienzos de este año, impulsada también por los precios de la energía y los alimentos, según datos del INE.
Por si esto fuera poco, el Ministerio de Trabajo ha venido subiendo una y otra vez distintos costes de las empresas. Por ejemplo, se aumentó el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) por octava vez desde que el actual Gobierno está en marcha y se volvió a incrementar el MEI que pagan todos los autónomos por ellos mismos y por sus empleados.
De hecho, según el informe analizado, los principales motivos por los que las empresas han tenido que subir sus precios son el aumento del coste de la energía y de las materias primas. A esto se suman otros factores como el incremento de los costes laborales y la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
A continuación, se resumen algunos de los principales datos:
| Concepto |
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|---|---|---|---|
| Empresas que han subido precios en el primer trimestre de 2025 | 33,6% | ||
| Empresas que sufrieron aumento de costes de inputs | 60,9% | ||
| Empresas que prevén que sus costes seguirán subiendo en un año | 70,2% | ||
| Empresas que prevén subir precios en los próximos 12 meses | 58% | ||
| Empresas que subieron precios por el impacto del SMI | 26% |
Siete de cada diez empresas creen que sus costes subirán en el próximo año
Aunque algunas empresas confían en que los precios de los insumos se relajen ligeramente en el segundo trimestre, la mayoría prevé que sus costes seguirán subiendo a lo largo del año. De hecho, el 70,2% de las empresas encuestadas creen que dentro de un año estarán pagando más por los materiales, la energía o el personal que ahora, y el 58% anticipa que se verá obligada a subir sus precios en los próximos 12 meses.
Los insumios serían todos los productos, materiales o servicios que un negocio necesita para poder fabricar o vender lo que ofrece al cliente. Por ejemplo, para una panadería serían la harina, el aceite, la electricidad para el horno, o incluso el salario de sus trabajadores. Obviamente, cuando sube su precio, el coste de mantener el negocio también se eleva.
Además del encarecimiento de la energía y de las materias primas, el incremento del SMI también está teniendo un impacto directo en muchas empresas. Cabe recordar que el SMI ha subido un 5% en 2024, hasta alcanzar los 1.134 euros brutos al mes por 14 pagas, según el acuerdo alcanzado por el Gobierno y los sindicatos.
Esta subida, aunque persigue mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores con salarios más bajos, supone un gasto adicional para muchos pequeños negocios y autónomos que tienen trabajadores contratados al salario mínimo o cerca de esa cifra.
Los negocios que dependen de la industria pueden verse más afectados
Aunque la subida de precios afecta a todos los sectores, el Banco de España señala que la presión es mayor en la industria que en los servicios. Esto implica que muchos negocios que dependen de productos manufacturados o materiales industriales podrían enfrentarse a nuevos aumentos de precios en los próximos meses.
Además, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios industriales volvieron a subir en enero de 2025, con un aumento anual del 2,6% y una variación mensual del 0,4%. Este repunte se explica, en gran parte, por el encarecimiento de la energía, especialmente por la subida de los precios en la producción de gas y el refino de petróleo.
Estos incrementos afectan directamente a autónomos y pequeños negocios que compran maquinaria, herramientas, componentes o materias primas industriales. Por tanto, los precios de muchos productos y servicios que utilizan en su día a día podrían seguir encareciéndose en los próximos meses.
Una de cada cuatro empresas ha subido precios por culpa del SMI
Además del encarecimiento de las materias primas y la energía, la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) también está detrás del aumento de precios en muchos negocios, como ya dijo este diario.
Según el Banco de España, un 26% de las empresas han tenido que repercutir el último incremento del SMI en sus precios de venta. Además, un 32% reconocen que han reducido sus márgenes de beneficio para poder asumir ese gasto.
El impacto es mayor en actividades donde una parte importante de la plantilla cobra el salario mínimo o su sueldo está vinculado a él. Es el caso de la hostelería, el comercio o la agricultura, donde muchas pequeñas empresas y autónomos no tienen margen suficiente para asumir la subida sin tocar precios o beneficios.




