Los autónomos y negocios que mejor pagan a sus empleados sufrirán un aumento en el coste de las cotizaciones que abonan por ellos en 2025. Por encima incluso de la subida del Índice de Precios de Consumo (IPC). En concreto, pagarán un 1,2% más de lo que crezca la inflación. Lo empleados no disfrutarán de esta subida porque las pensiones máximas crecerán por debajo de esta cifra.
Así se recoge en la normativa y lo confirmaron a este diario fuentes especializadas en pensiones. Todo, añadido a la cuota de solidaridad que entrará en vigor en 2025 y que obligará a los negocios con empleados mejor pagados a afrontar un sobrecoste de alrededor de 280 euros el próximo año en sus cotizaciones sociales, como ya contó este diario.
Así, los negocios dedicados a sectores de un alto valor añadido, deberán afrontar el próximo año un incremento importante en sus costes laborales. Por un lado, la citada cuota de solidaridad y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), harán también que las cotizaciones de los asalariados mejor pagados crezcan más que las del resto de trabajadores.
Sin embargo, explicaron los expertos consultados por este medio, este aumento de las cotizaciones no se traducirá en un aumento proporcional de sus pensiones. Así, las prestaciones máximas sólo crecerían el próximo año un 0,115% por encima del IPC, “frente al 1,2% de revalorización adicional de la base máxima de cotización.”
Los negocios que mejor paguen a sus empleados tendrán que cotizar más por ellos en 2025
Según las nuevas reglas de revalorización de las bases máximas de cotización, desde 2025 éstas se incrementarán un 1,2% por encima del IPC. Un indicador que servirá para establecer la evolución del resto de cotizaciones que los negocios pagan cada mes por sus empleados a la Seguridad Social.
Así, los negocios con un alto valor añadido, que suelen pagar a sus empleados salarios más altos, tendrán que asumir en 2025 que las cotizaciones que pagan por ellos se incrementen más de lo que lo harán las del resto de asalariados. “Se tendrá que hacer cargo en su mayor parte la empresa, como ocurre en el caso de las contingencias comunes”, explicó a este diario Fernando Martínez-Cue, CEO de la consultoría especializada en jubilaciones Martínez-Cue & Asociados.
Todo, mientras las pensiones máximas se incrementarán en una proporción muy inferior a esta subida. En concreto, la prestación de jubilación máxima en 2025 subirá un 0,115% más de lo que lo haga la variación media del IPC entre diciembre de 2023 y noviembre de 2024, mientras que las cotizaciones de estos asalariados estarán un 1,2% por encima de la inflación.
La cuota de solidaridad supondrá un sobrecoste adicional de 280 euros por empleado en 2025
Este desigual incremento de las bases de cotización para el próximo año entrará en vigor en paralelo a otros recargos que el Gobierno impondrá a los negocios que paguen salarios más elevados a sus empleados.
Por ejemplo, la cuota adicional de solidaridad, que supondrá un aumento en la cotización de entre el 0,92% y el 1,17% en 2025, aunque alcanzará el 7% de la diferencia entre el salario y la base máxima de cotización en 2045, dentro de 20 años. De este recargo, las pymes tendrán que abonar alrededor de 85%.
Esta nueva cuota supondría que los negocios deberán pagar alrededor de 280 euros más el próximo año por un salario de 7.500 euros brutos mensuales. Aunque dentro de 20 años, en 2045, el mismo negocio debería pagar 1.678 euros al año por este concepto.
Todo, sumado al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) que ya lleva en vigor dos años, y que seguirá incrementándose año a año. A partir de 2025, esta proporción se incrementará, en total, un 0,1% adicional. Así, los autónomos con asalariados deberán asumir el 0,67% del 0,8%, correspondiendo al empleado pagar un 0,13% de la tasa.
Los autónomos en las bases máximas también tendrán que asumir este recargo a partir de 2032
Aunque este recargo no afectará a los autónomos que coticen según las bases máximas en 2025, el consultor especializado en pensiones explicó a este diario que sí lo hará a partir de 2032, “cuando ya deban cotizar por una base igual a sus rendimientos netos, una vez finalizado el periodo transitorio actual”.
Desde 2023 y hasta 2032, el sistema de cotización por ingresos reales atraviesa un periodo transitorio, en el que las cuotas que pagan los autónomos en cada tramo quedan decididas de antemano. Así, el próximo año los trabajadores por cuenta propia con mayores rendimientos netos pagarán 530 o 590 euros al mes si cotizan por la base máxima de los tramos superiores.
A partir de 2032, sin embargo, esta evolución cambiará. “Afectará a los que se encuentren en la base máxima del sistema, algo que afectará a los que se encuentre en el tramo 11 y 12 de la tabla general, siempre y cuando hayan elegido la base máxima de su tramo”, explicó Fernando Martínez-Cue.
Todo, sumado al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que en el caso de los autónomos es asumido totalmente por ellos. En 2025, ascenderá al 0,8% de la base de cotización, que se sumará al importe de la cuota que pagan cada mes a la Seguridad Social.



