Los viticultores autónomos de Castilla y León ya pueden solicitar las ayudas a la cosecha en verde para la vendimia de 2025. Una subvención habitual en regiones con viñedos, que busca reducir el exceso de producción en el sector vitivinícola compensando económicamente la destrucción anticipada de racimos de uvas. La ayuda cubre hasta la mitad, tanto de los costes de eliminación como de las pérdidas económicas derivadas.

La cosecha en verde consiste en la eliminación total de los racimos de uva inmadura en una parcela destinada a la vinificación, antes de que la fruta alcance el momento óptimo de recogida. El objetivo es evitar una sobreoferta que desequilibre el mercado y empuje a la baja el precio de la uva, afectando negativamente a los ingresos de los viticultores, muchos de ellos autónomos con pequeñas explotaciones.

De hecho, en Castilla y León una gran parte de los titulares de explotaciones vitivinícolas son autónomos, que gestionan pequeñas parcelas familiares o individuales. De ahí que la Junta haya reactivado esta medida dentro del Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola 2019-2023, que se ha prorrogado para incluir actuaciones durante la campaña vitivinícola 2024/2025.

Se compensará hasta el 50% de la pérdida de ingresos provocada por no poder vender la uva recolectada

La subvención está dirigida a agricultores que trabajen viñedos inscritos en la sección vitícola del Registro de Explotaciones Agrarias (REACYL) y dedicados a la producción de uva para vinificación. Sólo se admitirán parcelas con una superficie igual o superior a 0,15 hectáreas y que hayan sido plantadas antes del 1 de agosto de 2021.

No podrán beneficiarse quienes hayan incumplido en convocatorias anteriores, quienes no hayan solicitado el pago pese a tener una operación aprobada, o quienes hayan sido sancionados por uso ilegal de agua.

La ayuda se calcula teniendo en cuenta dos conceptos. Por un lado, se cubrirá hasta el 50% de los costes directos derivados de destruir la cosecha, tanto si se hace de forma manual como mecánica. Por otro, se compensará hasta el 50% de la pérdida de ingresos provocada por no poder vender la uva recolectada. Para ambos importes se aplicarán baremos estándar fijados por la administración, y no será necesario justificar con facturas específicas el coste de los trabajos realizados.

La ejecución de la cosecha en verde debe realizarse antes del 15 de julio de 2025
La ejecución de la cosecha en verde debe realizarse antes del 15 de julio de 2025.

El plazo para presentar las solicitudes se abrió el 14 de abril, y los interesados deben tramitarlo obligatoriamente de forma telemática, a través de la sede electrónica de la Junta de Castilla y León, utilizando el formulario normalizado y aportando la documentación exigida. Entre los documentos a presentar figuran el plano SIGPAC de las parcelas afectadas, la declaración de viñedo de la campaña anterior y una declaración responsable sobre los medios con los que se va a ejecutar la eliminación de los racimos.

La ejecución de la cosecha en verde debe realizarse antes del 15 de julio de 2025

La ejecución de la cosecha en verde debe realizarse antes del 15 de julio de 2025. Además, entre el 1 y el 16 de julio, el solicitante deberá presentar la solicitud de pago, junto con la documentación que acredite que se ha llevado a cabo la intervención en las parcelas declaradas. No se admitirá ningún pago si no se ha cumplido el plazo o si no se ha realizado la destrucción total de los racimos en el terreno declarado. En caso de incumplimiento, el beneficiario deberá reintegrar la ayuda concedida.

El presupuesto asignado a esta convocatoria es limitado, por lo que si las solicitudes superan la disponibilidad presupuestaria se aplicará un sistema de prioridad. Tendrán preferencia los viticultores cuyas parcelas estén inscritas en denominaciones de origen protegidas o indicaciones geográficas protegidas, los agricultores jóvenes (menores de 41 años), aquellos que figuren como titulares en explotaciones de titularidad compartida y los considerados agricultores activos según la normativa europea.

La medida se dirige principalmente a zonas donde la oferta de uva supera sistemáticamente la demanda, afectando la rentabilidad de las explotaciones más pequeñas. En Castilla y León existen áreas con un gran número de explotaciones familiares y viñedos de reducida extensión, muchas de ellas gestionadas por autónomos que dependen de las campañas anuales para garantizar la viabilidad de su actividad.

Evitar un año con precios hundidos puede ser clave para sostener un pequeño viñedo

Para estos pequeños productores, sortear un año con precios hundidos puede ser clave para sostener la explotación o tener que cesar la actividad. Y además del efecto económico inmediato, esta ayuda puede contribuir a mantener el tejido productivo del medio rural y proteger el equilibrio del mercado del vino, especialmente en un contexto de baja demanda y exceso de oferta.

Aunque eliminar la cosecha resulta doloroso, la compensación económica permite amortiguar el impacto y dar margen a los viticultores para planificar su estrategia de cara a las próximas campañas.

Por tanto, esta línea de ayudas se presenta como una herramienta de gestión de crisis que puede resultar útil para muchos profesionales autónomos del sector vitícola. La información detallada, los requisitos y los formularios de solicitud están disponibles en la página web de la Junta de Castilla y León, en el apartado de Agricultura y Ganadería.