Miles de autónomos y pequeñas empresas se podrían enfrentar próximamente a otra subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), una nueva más difícil de asumir: no sólo tendrían que cargar con el sobrecoste salarial y de cotizaciones, sino que además tampoco podrían contar con la ayuda de los complementos y pluses que cobran sus empleados para pagar el incremento.
Esta es una de las principales reclamaciones que trasladarán al Gobierno los sindicatos UGT y Comisiones Obreras en las próximas negociaciones para subir el SMI en 2026, como pretende la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. En esta mesa, que se abrirá seguramente este mes, deberían estar todos los agentes sociales, aunque no sería la primera vez que la ministra aprueba un incremento sin contar con los empresarios.
Parece que esta vez, además de la propia subida del salario mínimo, que ya podría ser inasumible para miles de negocios que cargan con varios años de sobrecostes laborales, se van a solicitar otras medidas adicionales. Al parecer, la idea de los sindicatos sería intentan modificar el reglamento de los complementos y pluses salariales para que las empresas no pueden rebajarlos con el objetivo de absorber la subida del SMI.
- Los sindicatos quieren prohibir que los negocios «absorban» la subida del SMI con complementos
- La nueva subida del SMI que podrían pedir los sindicatos rondaría un 4%
Los sindicatos quieren prohibir que los negocios «absorban» la subida del SMI con complementos
Así lo avanzaron los secretarios generales de Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión General de Trabajadores (UGT), Unai Sordo y Pepe Álvarez, tras una reunión conjunta el 16 de septiembre para acordar una posición conjunta frente a algunas negociaciones como la del SMI.
Respecto a esta próxima subida del SMI, el secretario de CCOO, Unai Sordo aseguró que esperan «hacerlo para diciembre para que las nóminas de enero ya estén actualizadas». Y dentro de estas negociaciones, cambiar el reglamento para que los negocios no puedan «absorber» el nuevo incremento para 2026 con los pluses o complementos que podrían estar abonando a sus empleados, como se ha hecho este año.
Hasta hace poco más de tres años, se entendía que el salario base que pagan los autónomos a sus empleados debía igualar, por sí solo, la cuantía del SMI vigente. Sin embargo, el Tribunal Supremo dejó claro en varias sentencias a partir de 2022 que el cálculo debe hacerse sobre el conjunto de retribuciones salariales que percibe el trabajador, siempre que sean «conceptos homogéneos» y no se establezca lo contrario en el convenio colectivo aplicable.

Esto significa, en resumidas cuentas, que lo que tiene que subir el autónomo o empresario es el conjunto del sueldo, y no sólo el salario base. Por lo tanto, si su empleado tiene un salario por debajo del SMI, pero cobra ciertos pluses de antigüedad, productividad o comisiones de ventas -entre otros-, podría estar cumpliendo la Ley sin necesidad de subirle el salario.
Hasta ahora, se pueden usar todos los conceptos salariales para cumplir con el SMI
Según el principio de compensación y absorción, los autónomos pueden usar cualquier concepto que sea salarial y homogéneo, como la antigüedad, el plus de responsabilidad o las pagas extras, para subir el salario base y alcanzar el SMI.
Además, una sentencia del Tribunal Supremo fue más allá e incluyó conceptos variables que se pueden tener en cuenta a la hora de calcular el SMI. Los ejemplos más claros serían el plus de productividad o las comisiones de ventas. «Son conceptos que el trabajador cobra anualmente y, si bien no son una compensación ni una absorción al uso, sí que en computo anual son salario y, por tanto, se pueden compensar y absorber», apuntó Jaume Barcons, abogado laboralista de la gestoría Barcons.
Al igual que la antigüedad, se pueden incluir como parte del salario para alcanzar los 16.576 euros brutos anuales de sueldo mínimo en 2025 -o el que marque la Ley-, «los pluses de productividad y las comisiones de ventas, ya que son salario porque se pagan por el trabajo realizado. Lo que hace el Tribunal Supremo es recordar lo que ya viene diciendo desde hace tiempo el Estatuto de los Trabajadores: el SMI no se calcula sobre el salario base sino sobre todos los conceptos cobrados por un empleado a cambio de su trabajo efectivo, y no como indemnización», añadió Barcons
Si con la suma del salario base y estos complementos se alcanza el umbral fijado por el Gobierno, el autónomo no estaría obligado a incrementar el salario.
La nueva subida del SMI que podrían pedir los sindicatos rondaría un 4%
En cuanto a la cuantía que solicitarán los sindicatos al Gobierno para la nueva subida del SMI en 2026, de momento, los secretarios generales no quisieron pronunciarse. Aunque ambos coincidieron en la importancia de que este alza esté por encima del 60% del sueldo medio en España, como solicita la Carta Social Europea.
No obstante, el secretario Confederal de Acción Sindical de CCOO, Javier Pacheco, sí estimó en una rueda de prensa esta semana que la subida estaría en torno al 4%.
Las subidas de estos últimos años han incrementado el SMI en más de un 60% el SMI desde 2018, hasta llegar a los 16.576 euros anuales actuales. De hecho, a día de hoy, la mayoría de los aumentos que se han llevado a cabo han oscilado entre un 3% y un 7% de media.
Según cálculos elaborados por este diario, solo con que el SMI subiera un 3%, hasta 1.219,52 euros de salario base más 203,25 euros de prorrata (1.422,77 euros brutos mensuales en total), las cotizaciones empresariales se elevarían a 547,05 euros
. En conjunto, cada autónomo con un trabajador a SMI tendría que asumir un coste total de 1.969,82 euros al mes, lo que supone 57,37 euros más por empleado que en 2025. Esto equivaldría a un incremento de 688,44 euros al año por trabajador.





