El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, y el Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST), ha puesto en marcha un nuevo programa de ayudas directas para incentivar la prevención de riesgos laborales entre los negocios del territorio.
Las cuantías, que forman parte del I Plan de Apoyo al Empleo Autónomo, cuentan con un presupuesto de 450.000 euros, y cubrirán tres líneas de ayudas, que podrán solicitar las pymes y pequeños negocios con asalariados a cargo, incluyendo a aquellos autónomos que tengan, al menos, un empleado en plantilla.
Según señaló el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, las ayudas buscarán mejorar la gestión de la seguridad y la salud en el trabajo, dado que la carencia de asesoramiento directo o unos mayores costes derivados de sus obligaciones, convierten estas tareas “un reto particular” en el caso de las pequeñas empresas.
Las ayudas en cada línea alcanzarán hasta los 12.000 euros, con un plazo de admisión de solicitudes abierto de manera indefinida y no sujeto a convocatoria, para que puedan adaptarse a los plazos que requieren las inversiones que llevan a cabo los beneficiarios.
Para ello, la financiación del ICASST en este nuevo programa será ampliable en caso de ser necesario, de forma que ninguna solicitud que cumpla con los requisitos se deniegue por agotamiento del crédito.
Los autónomos deberán haber contado con un empleado en los doce meses anteriores a la solicitud
Pueden beneficiarse de estas ayudas las pequeñas y medianas empresas, así como las personas físicas trabajadoras autónomas y mutualistas de colegio profesional, con asalariados a cargo y el negocio situado en Cantabria. En concreto, el mínimo para recibir las cuantías es haber contado con un empleado por cuenta ajena a tiempo completo en un centro de trabajo en el territorio durante los doce meses anteriores al proceso de solicitud.
Además, el consejero ha animado a los negocios a acogerse a estas ayudas, diseñadas para tener en cuenta las limitaciones que presentan los negocios más pequeños, a fin de ofrecer soluciones que mejoren la protección eficaz de la salud y seguridad en el ambiente laboral independientemente de su tamaño.
El programa presenta tres líneas de ayudas de hasta 12.000 euros
Las nuevas ayudas están enfocadas a fomentar la prevención de riesgos laborales desde diferentes ámbitos: con la obtención de maquinaria nueva y equipos de trabajo monitorizados; con la contratación de personal cualificado; y actividades de prevención, y con inversión en asistencia técnica y formación en riesgos específicos.
- La primera línea está dirigida a cubrir la adquisición de maquinaria nueva o equipamiento, con una subvención por solicitud de hasta 12.000 euros, en función de la inversión realizada:
- Adquisición de maquinaria y de equipos de trabajo motorizados para elevación o para transporte de cargas; la adquisición de equipos de trabajo motorizados para la realización de trabajos en altura por parte de los empleados.
- Diseño, instalación y reparación, así como para la verificación de líneas de vida fijas con el fin de proteger al personal trabajador contra caídas de altura en el tránsito por cubiertas o debidas al acceso a las mismas.
- Diseño, la instalación y la modificación total o parcial, tanto de sistemas de extracción localizada como de sistemas de ventilación forzada que controlen o reduzcan el riesgo de exposición a contaminantes químicos..
- La segunda línea de ayudas está enfocada a mejorar la integración de la prevención de riesgos laborales para incentivar una mayor implicación de recursos propios frente a una excesiva o exclusiva externalización de actividades preventivas. Así, se subvenciona la contratación indefinida del primer técnico de Prevención en Riesgos Laborales, de nivel superior o intermedio, mediante una ayuda de 12.000 euros.
- La tercera línea de ayudas está orientada al fomento de actividades de prevención, asistencia técnica y formación en riesgos específicos, también con ayudas que pueden alcanzar hasta los 12.000 euros. Con ella se cubrirá:
- Las inversiones en unidades de descontaminación y sistemas de aspiración portátiles o fijos equipados con filtros HEPA de alta eficacia, -para limitar la dispersión de fibras de amianto al ambiente y la exposición de los empleados-, y la sustitución de estos materiales en los lugares y equipos de trabajo.
- La adaptación, sustitución, o adquisición de maquinaria, equipos de trabajo o medidas de protección colectiva para evitar o reducir la exposición de trabajadores a ruido, vibraciones o agentes biológicos.
A su vez, cada línea se podrá incrementar en 3.000 euros adicionales si el centro de trabajo se ubica en un municipio en riesgo de despoblación.




