- El aumento en la recopilación de datos online lleva aparejada una creciente desconfianza
- Los consumidores reclaman mayor transparencia en el uso de los datos personales
- Sólo uno de cada doce españoles confía plenamente en la protección de sus datos por parte de las empresas
El 92% de los clientes de autónomos y pymes piensa que no se gestionan correctamente la información personal que recopilan, lo que representa un reto añadido para los pequeños negocios que operan en entornos digitales, en los que la captación y uso de datos se ha convertido en un elemento clave para competir y crecer.
Además, casi la mitad de los consumidores no confía en que las empresas protejan sus datos personales y otro 46% lo hace sólo con reservas. Son las conclusiones del informe Somos Datos, elaborado recientemente por la consultoría digital Redegal, que alerta sobre la desconfianza generalizada hacia el tratamiento de la información por parte de los negocios. Incluso en sectores como el comercio minorista, que maneja grandes volúmenes de datos de clientes.
El informe, basado en una muestra de consumidores españoles, identifica una clara desconexión entre la recolección de datos personales y la percepción de utilidad por parte del usuario. Sólo un 19% considera que las empresas saben aprovechar la información para ofrecer productos o servicios personalizados.
El aumento en la recopilación de datos online lleva aparejada una creciente desconfianza
Estos datos tienen implicaciones directas para el comercio electrónico, que representa ya una cuarta parte de las compras en España. El crecimiento de las ventas online ha ido acompañado de una mayor recopilación de datos, pero también de una creciente desconfianza, sobre todo cuando los usuarios no perciben ningún valor añadido a cambio de ceder su información personal.
Uno de los aspectos más llamativos del informe es la valoración que hacen los consumidores sobre los distintos sectores. La banca y los seguros son percibidos como los que mejor uso hacen de los datos, con un 30% de respuestas favorables. Aun así, un 40% afirma que ningún sector destaca por utilizar adecuadamente la información personal.
Esta percepción también influye en la disposición de los usuarios a compartir sus datos. Muchos pequeños negocios han incorporado herramientas digitales para conocer mejor a sus clientes, pero si no hay una estrategia clara que comunique el propósito del tratamiento de los datos, la confianza se resiente.
Los consumidores reclaman mayor transparencia en el uso de los datos personales
Según esta consultoría digital, el problema no reside sólo en la compilación de información, sino en la falta de herramientas para gestionarla de manera eficaz. Gervasio Varela, director de Producto de Redegal, destaca que muchas empresas disponen de más datos de los que pueden procesar. “El problema es que es muy importante saber gestionarlos adecuadamente”.

El informe también sugiere que una mayor transparencia en el uso de los datos personales podría mejorar la percepción de los consumidores. Explicar para qué se piden ciertos datos y cómo van a ser utilizados puede ser determinante a la hora de generar confianza.
En este contexto, los autónomos y pequeños negocios que operan en el ámbito digital tienen ante sí una doble tarea. Por un lado, deben cumplir con las exigencias legales; por otro, comunicar con claridad cómo y para qué se usan los datos personales.
Aunque el informe no entra en detalles sobre edad o perfil digital de los encuestados, los datos apuntan a una demanda de mayor ética y eficiencia. Generar confianza puede ser una oportunidad clave para negocios pequeños que buscan destacar.
Sólo uno de cada doce españoles confía plenamente en la protección de sus datos por parte de las empresas
El estudio de Redegal muestra también que la percepción negativa sobre el uso de datos personales afecta a la imagen general de las empresas. En un entorno con consumidores más conscientes, ser transparente se vuelve un factor competitivo.
Por ahora, el dato más contundente que deja el informe es que sólo uno de cada doce españoles confía plenamente en la protección de sus datos por parte de las empresas. Esa desconfianza puede condicionar la relación entre cliente y negocio digital.





