La mayoría de los consumidores españoles prefieren comprar a los autónomos que vendan productos frescos nacionales. Y, a poder ser, que procedan de pequeñas explotaciones ganaderas y agrícolas de cercanía.
De acuerdo con la séptima edición del Observatorio de Productos Frescos en España, elaborado por la cadena de supermercados Aldi con datos de Kantar Worldpanel, un 85% de los consumidores se decanta por alimentos frescos de origen nacional mientras que el 31% da prioridad a que provengan de pequeños productores.
Además, más de un 40% presta atención a la región concreta en la que se han producido, y casi ocho de cada diez consideran determinante que sean de temporada.
- Los consumidores españoles piden también un buen equilibrio entre calidad y precio
- Los españoles son los europeos que más productos frescos consumen
- Los valencianos se fijan más en los productos de los pequeños productores
Los consumidores españoles piden también un buen equilibrio entre calidad y precio
Estas preferencias reflejan una tendencia consolidada hacia una alimentación más consciente, en la que prima la proximidad, la estacionalidad, el sabor y la percepción de calidad, según el observatorio. La fruta y la verdura son las categorías más sensibles a estos factores: el 61% de los consumidores busca activamente que sean nacionales, y casi la mitad valora que estén en temporada.
Aunque el origen es un factor importante, el precio sigue marcando las decisiones de compra: nueve de cada diez hogares lo consideran determinante. Sin embargo, la mayoría no está dispuesta a renunciar a la calidad. La relación calidad-precio se consolida como el principal motivo para elegir dónde y qué comprar.
Este equilibrio ha impulsado el crecimiento de los supermercados como canal principal para adquirir productos frescos. Según el estudio, cerca de 1.200 euros al año por hogar se destinan a frescos adquiridos en supermercados, lo que representa un 57% del gasto total en esta categoría. Entre los motivos de esta elección destacan la conveniencia (54%) y el origen del producto (29%).
Los españoles son los europeos que más productos frescos consumen
España lidera en Europa el consumo de productos frescos tanto en volumen como en gasto. En 2024, se destinaron más de 40.000 millones de euros a frescos, casi el 43% del gasto alimentario total. El promedio por hogar fue de 2.098 euros al año, con una media de 190 actos de compra, entre tres y cuatro veces por semana.
El informe también muestra que se compran frescos en menor cantidad por visita, pero con un gasto algo más elevado por acto, lo que indica una mayor búsqueda de valor. Además, más de la mitad de los consumidores ha cambiado sus hábitos en los últimos tres años, principalmente por razones económicas, y un 55% espera seguir ajustando su presupuesto en el futuro.

La fruta y la verdura son los productos frescos con mayor protagonismo: representan un 63% del volumen total de esta categoría. También son percibidos como los más saludables: un 48,5% considera las verduras imprescindibles en una dieta equilibrada, y un 24,3% opina lo mismo sobre la fruta. La carne, aunque sigue aumentando su peso en la cesta (13,4%), queda en tercer lugar en este aspecto.
Estas categorías también son las que más influyen a la hora de escoger el supermercado. Más del 50% de las familias afirman que el precio de la fruta es un factor clave en su decisión de compra habitual.
Los valencianos se fijan más en los productos de los pequeños productores
El estudio también analiza el comportamiento por comunidades autónomas. El País Vasco lidera en gasto con 2.608 euros anuales por hogar, seguido de Cataluña (2.322 euros) y Galicia (2.241 euros). En contraste, Canarias y Andalucía registran los niveles más bajos, aunque destacan por su compra más abundante en cada visita.
El informe revela diferencias significativas en los productos frescos preferidos según la región. En el norte, como en Galicia y el País Vasco, se prioriza el pescado y el marisco. En Castilla y León, la carne ocupa un lugar destacado, mientras que en Canarias predomina la fruta.
En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, el 86% de los consumidores se fija en el origen de los productos frescos y un 81% en la estacionalidad, cifras por encima de la media nacional. Además, uno de cada tres valencianos da prioridad a productos de pequeños productores.
Los datos del observatorio de 2025 confirman que el consumidor español está cada vez más informado y comprometido con lo que pone en su mesa. Busca productos de origen nacional, de temporada y con buena relación calidad-precio, factores que han pasado de ser diferenciales a convertirse en indispensables.
Este cambio de hábitos representa una oportunidad para los autónomos, agricultores, ganaderos y pequeños productores locales, que pueden encontrar en esta demanda una vía para poner en valor su trabajo y conectar directamente con las preferencias del consumidor.





